12.17.2009

Democracia, la fuente del calentamiento global

Supongamos que yo afirmo lo siguiente: La mayoría de crímenes execrables han sido cometidos por personas de más de 1 metro 70 centímetros. Entonces, no podemos más que concluir que la estatura es un factor o elemento que juega un rol fundamental en el cometimiento de delitos.

Tal afirmación, ante los ojos de una persona sensata, resulta un absurdo completo. ¿Cierto?

Bueno, tal parece que la afable momia coctelera (Correa dixit) de José Valencia ha tenido una ocurrencia de similar corte. En su artículo, este señor se esfuerza en poner en la mente de las personas la idea de que contaminación y calentamiento global están asociados a conceptos tales como democracia, o al hecho de que un país tenga una institucionalidad férrea.

Valencia, como quien nada dice, de paso incorpora en su artículo un poco de su propia agenda ideológica, al afirmar que los países desarrollados tienen una obligación con los países pobres, cuando de contaminación se trata, y que por lo tanto, esa suerte de condición nos otorga un derecho innato a ser beneficiados por ellos de una u otra manera. El típico paternalismo socialista plasmado en este artículo. Tal parece, los países en vías de desarrollo no tenemos otra opción que convertirnos en pedigüeños o pordioseros; y justificamos tan mediocres actitudes con argumentos como los del editorialista de marras.

Debo, por lo tanto hacer algunos reparos a su editorial.

Primero. Valencia quiere hacer creer al lector que democracia o estado fuerte son sinónimos de mayor contaminación, o que al menos van de la mano de ésta. Esta es una falacia ad argumentum. China no es un país democrático, y sin embargo, junto con Estados Unidos, que se precia de ser uno de los más democráticos, son los mayores contribuyentes de CO2 en el planeta. Eso demuestra que nada tiene que ver la democracia, ni nada tiene que ver un estado fuerte, (léase con férrea institucionalidad) con la contaminación global.

Segundo. Es crasa y obvia la agenda ideológica detrás de las palabras del articulista. El paternalismo es un germen fecundo que crece en los corazones socialistas y revolucionarios. Los países en desarrollo debemos hacer muchas cosas por nosotros mismos, y no confiarnos ni esperar que los ”taitas” desarrollados nos regalen o nos den cosas por nuestra linda cara de pobres. Resulta torpe querer sentarse y esperar que los países desarrollados nos den haciendo las cosas, para que no suframos las supuestas consecuencias de la contaminación global.

Tercero, la idea de que el calentamiento global obedece a la acción del hombre ha quedado puesta en tela de duda. Los científicos que han venido sosteniendo la teoría antropogénica del calentamiento global han sido expuestos ante el mundo, como unos mentirosos, y ellos mismos lo han reconocido y han admitido que los estudios que han utilizado para sustentar sus ponencias, son falsos, pues los datos y resultados presentados por ellos -los científicos- han sido sistemáticamente maquillados, exagerados y manipulados. El calentamiento global es un fenómeno cíclico de normal ocurrencia en la existencia del planeta Tierra. No cabe duda de que, con la exagerada producción de CO2, los humanos han puesto su granito de arena a favor del mismo, pero de ahí, a endilgar apocalíptica y dantescamente a la humanidad esa contribución, dista mucho de ser una afirmación cierta y categórica. Sugiero al editorialista que se informe sobre el escándalo científico del siglo llamado “Climate-gate”.

12.13.2009

De Pelafustanes

No puedo estar más de acuerdo con Don Omar Ospina. El periodismo es un arte, no una ciencia. Es el arte de comunicar a otros acontecimientos e incluso opiniones. Don Félix Narváez, por lo que se infiere del artículo de Ospina, desconoce la esencia de su oficio. Ir a la universidad para estudiar periodismo, no le resta valor al que lo ejerce de manera “empírica”. Por esa razón, el querer imponer cortapisas a este oficio, que para muchos es profesión, resulta tan absurdo como querer controlar, regular y castigar lo que un músico, un pintor, un escultor puedan crear, decir o hacer. La ley de medios es un verdadero absurdo. La auto regulación y auto crítica deberían ser las directrices de esta actividad. Claro está, eso solo puede darse en un medio en donde exista un estado de derecho (y no un estado de derechos); es decir en un medio en donde exista una férrea institucionalidad y el imperio de la ley se impongan. En Ecuador no hay estado de derecho, (ni siquiera de derechos.) Estamos rodeados de mamás de Tarzán por todo lado, lo cual atañe a todos nosotros, (incluso a la prensa.)Estos pecados son los que han generado reacciones negativas hacia la prensa, la cual tampoco ha sido ajena a ellos, al no saber cómo auto limitarse, por precisamente haber una falta de institucionalidad. De lo dicho, se colige que el enfoque dado al asunto “medios de comunicación” está completamente errado. La solución no radica en nuevas leyes y reglamentos burdos, si en principio no se respetan ni siquiera las leyes ya existentes, ni se fortalecen e independizan las instituciones y entidades encargadas de cumplirlas y hacerlas cumplir de manera imparcial. La solución está en tomar el giro necesario para que exista algún resquicio de institucionalidad en nuestro amado país.

12.10.2009

¿Suicidio Colectivo?

En su editorial “Suicidio Colectivo” doña Thalía Flores asevera categóricamente que el planeta Tierra está siendo dramáticamente afectado por los cambios climáticos, los mismos que en su mayor parte obedecen a la contaminación creada por la propia humanidad. En honor a esa auto crítica, auto regulación y auto control que tanto proclama la prensa nacional ante el embate de burdas leyes mordaza, y para demostrar que se predica con el ejemplo, sería adecuado que la articulista y el medio contrastasen sus opiniones con aquella información que se filtró en días recientes en el internet sobre el famoso escándalo “Climate-gate”. Sobre todo porque ella asevera que: “La Cumbre del Clima que se realiza en Copenhague, y que procesa investigaciones de los más eminentes científicos, debe sacudir la conciencia del liderazgo mundial, obligado a tomar medidas inmediatas a fin de revertir el deterioro de la Tierra” (sic) Esas afirmaciones de doña Thalía deberían ir acompañadas de algún tipo de referencia científica que las sustente, pues esos “eminentes científicos” de los que ella habla, han quedado expuestos como mentirosos y falseadores de datos y estudios que supuestamente sustentan la idea de que el cambio climático en el planeta obedece principalmente a la vorágine humana. Estos científicos han mentido sistemáticamente por años sobre las verdaderas dimensiones del calentamiento global, se han valido de la prensa y medios de comunicación para transmitir ideas fatalistas y apocalípticas sobre el calentamiento global y sus efectos. Gracias a la mano de un anónimo, se ha destapado, posiblemente, el mayor escándalo científico del siglo. Los propios científicos involucrados no lo han podido negar, pues fueron sus e-mails internos y otros cientos de documentos producidos por ellos mismos, los que fueron expuestos a la luz pública. Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del "Periodo Cálido Medieval", alegría por la muerte de un escéptico. Todo ello forma parte de una serie de documentos y correos electrónicos privados que han sido desvelados bien por un hacker externo o bien por una fuente anónima interna de uno de los templos de la calentología: la Unidad de Investigación del Clima (CRU, por sus siglas en inglés), perteneciente a la británica Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación más activos en sus esfuerzos por demostrar la teoría del calentamiento global de origen antropogénico. Sugiero a doña Thalía que se informe un poco más sobre el tema. Dejo en sus manos los siguientes enlaces de internet en donde se puede apreciar que el tal calentamiento global no es como lo pintan. Esta sería una verdadera manera de contrastar la información proporcionada.
http://www.libertaddigital.com/ciencia/el-watergate-climatico-la-farsa-del-calentamiento-global-al-descubierto-1276376962/
http://www.climate-gate.org/
http://www.eastangliaemails.com/index.php
http://www.foxnews.com/scitech/2009/12/01/facing-scandal-head-climate-research-lab-temporarily-step/

11.17.2009

Homeopatía

Cuando mi pequeña hija de 2 años y medio, por ejemplo, resbala y se golpea en su piernita, ella indefectible e inconsolablemente estalla en un estruendoso y aparatoso llanto. Acude raudamente a sus padres… perdón, a su papá o su mamá (¡esto, para mantenerme al día en cuestiones de redundancias y cacofonías absurdas de género!) En su media lengua, que además mezcla el inglés y el español, se queja lastimeramente, diciendo que se cayó, y que se hizo un “¡boo-boo!” (bu-bu) en su piernita (en Ecuador le dicen un “¡ayayay!”.) Entre sollozos, lágrimas y gemidos, ella demanda de alguno de sus progenitores que se le de un besito en aquella zona afectada para, de esta manera, paliar el dolor y la angustia que el accidente han ocasionado en ella. Efectivamente, luego de un apapacho, muchas caricias y el mentado besito, las lágrimas dejan de brotar de sus ojos, y al mismo tiempo una sonrisita se esboza en su angelical rostro. Su inocencia y el poder mágico de los besos de sus padres… perdón, de su papá o de su mamá (ya saben, hay que estar a la vanguardia de la literatura de género) han logrado mitigar y hasta eliminar el dolor, la pesadumbre y la angustia del golpe recibido. Su infantil mente se conforma con estas medidas “heroicas”, que solo pueden ser provistas por alguno de los taitas. Si, el caso es mas extremo o si se requiere de medidas más agresivas, una bendita adhesiva (o “curita”) ocuparía la segunda línea de defensa. Ese pedazo de esparadrapo amoldado tiene un verdadero poder conciliador y reparador.

La simpleza mental de los niños, (¡y las niñas… recuerden lo de género!) les permite creer ciegamente en la capacidad curativa del beso aquel, o de la curita o bendita. Ellos no están conscientes del engaño, de que todo es una bondadosa y piadosa pantomima que permite a sus pequeños cerebritos auto convencerse de que algo, en aquellos actos u objetos, tiene un poder para aliviar y curar. Ni siquiera están conscientes de que algo sobre natural podría estar detrás del hecho curativo o paliativo.

Es así como, el efecto placebo tiene un poder tremendo en el restablecimiento de los quebrantos de salud. No obstante, tiene sus limitaciones. Primero, hay que estar consciente de que, si por ejemplo, yo me rompo la pierna al saltar de una silla, por mas besitos que me den, por mas curitas que se me apliquen, por mas fe que ponga en ellos, el hueso roto no se arreglará, a menos que se inicien y pongan en marcha otras intervenciones mas concretas, menos mágicas, mas drásticas, que incluso contemplan una dosis de dolor en su ejecución y concreción.

¿Qué es el efecto placebo? Es simplemente el poder que tiene o puede ejercer un aparentemente inocuo* elemento o situación en el proceso de auto sugestión y auto convencimiento de que la realidad de una dolencia o padecimiento, pueden ser cambiadas así como así, sin intermediar un proceso lógico y racional, o un mecanismo concreto que expliquen el supuesto cambio de la condición o dolencia. El efecto placebo cuenta, para que se de a lugar, con el nivel de sofisticación mental, pero también toma en cuenta el nivel de “awareness” o de estar al tanto e informado de que dicho efecto placebo está siendo aplicado y utilizado como medio para obtener un resultado curativo esperado. Implica una gran dosis de pensamiento mágico. Es decir, se requiere de una gran dosis de fe, (acto irracional de creer en algo, mas allá de cualquier evidencia) con la peculiaridad de que las evidencias en contra son realmente contundentes, abrumadoras, reproducibles y constatables, mientras que las evidencias a favor son en su mayor parte nulas, escuetas, inexistentes, inconsistentes o poco fiables.

En otras palabras, el efecto placebo es aquel fenómeno que ocurre, cuando una mentira piadosa, un falso subterfugio, un tratamiento fingido, una substancia inactiva, un poco de azúcar diluida en agua, o una solución salina, pueden en ocasiones mejorar la condición de un paciente, o al menos brindan al éste, una sensación interna de alivio y mejora, por el simple hecho de que esta persona ha puesto su fe en, o tiene muchas expectativas de que dicho sortilegio va surtir algún efecto. La fe, o la expectativa puesta, juegan un rol importantísimo en la concreción del efecto placebo. Mientras más una persona crea que el placebo va ser efectivo, más probable es, que en realidad esto suceda, mientras no se tope con las limitaciones propias del placebo. Pero como ya se dijo anteriormente, existen situaciones, en donde una actitud positiva, no es suficiente, y por lo tanto, se requiere del uso de otros agentes mas concretos, cuyos efectos se pueden medir, estudiar, comprobar, cuantificar, categorizar, diferenciar, puntualizar, controlar, invertir, revertir, anular, o detener en relación con el problema que se está encarando.

Por ejemplo, si un individuo se contagia de tuberculosis, no importa cuanta buena voluntad, o cuanta actitud positiva se tenga; si no se instaura una terapia antimicrobiana, esa persona no se curará, y más bien corre el riesgo de empeorar. No importa si a la persona en cuestión le recomendaron tratamientos de orinoterapia, (lo cual, en el caso particular de la tuberculosis, podría resultar hasta en una redundante auto inoculación del bacilo de la tuberculosis); o le recomendaron restregarse en el torso la uña de la gran bestia; o le aconsejaron beberse unas aguas medicinales; o atragantarse unas grageas “naturales”; o tomarse unas pastillitas azucaradas recetadas por un homeópata, si no reciben los antibióticos específicos, lo mas probable es que haya mucho que lamentar en el corto, mediano y largo plazo.

El efecto placebo es parte del potencial del ser humano para reaccionar positivamente ante el curador, el médico o el placebo que se está propinando. La angustia de un paciente, en ocasiones, puede ser controlada, disminuida y hasta eliminada gracias al efecto que un placebo ejerce en el individuo. Hay que admitirlo, el éxito de un tratamiento o procedimiento terapéutico están influenciados hasta cierto punto, por el grado, nivel o intensidad de efecto placebo que el propio tratamiento posea ante los ojos del doliente, y de la capacidad que éste pueda tener, para influenciar sobre la mente del paciente.

Un clásico ejemplo de esto, es aquel cuando un médico decide inyectar intramuscularmente mera agua destilada a un paciente aquejado de mucho dolor, quien, después de una exhaustiva evaluación y un detenido análisis, se ha llegado a la conclusión de que no tiene un problema específico y concreto, que explique y justifique su dolor. Luego de la dolorosa administración intramuscular de este “fantástico medicamento”, es impresionante ver de qué manera el dolor desaparece.

El efecto placebo, sin embargo, pierde su eficacia y poder cuando el individuo al que se le piensa aplicar dicho placebo, está consciente de tal intención. Por eso, un placebo tiene más efecto cuando se lo lleva a cabo de una manera engañosa u oculta, ignorando, por ende, la autonomía del paciente, pues se evita deliberadamente que el enfermo se entere de la mentirilla piadosa.

Bien dice un refrán en inglés: “Ignorance is bliss” o en español algo parecido: “ojos que no ven, corazón que no siente”. Y bien dice Voltaire: “la medicina es el arte de entretener al cuerpo, mientras la naturaleza toma su curso”, pues no importa cuan apegados al texto estemos el momento de tratar una dolencia, si la naturaleza, (incluso la ridícula Pacha Mama) no quiere colaborar, ni el tratamiento mas eficaz surtirá efecto. Así mismo, en ocasiones, el simple efecto placebo termina remplazando al mas certero de los tratamientos.

Como todo en la vida, la mayor parte del tiempo las cosas no son solo en blanco o en negro. El efecto placebo tiene sus beneficios en el proceso de curación de un paciente, pero también tiene sus limitaciones y aspectos negativos. Limitarse a administrar un placebo, o querer concretar un efecto placebo mediante acciones aparentemente inocuas o inocente, pero inútiles, cuando delante de uno existe un problema específico que demanda de acciones mas concretas y específicas, puede resultar deletéreo para el enfermo. Posponer acciones y medidas concretas, por permitir y dar prioridad al efecto placebo por encima de éstas, debe ser considerado un acto de negligencia médica e incluso criminal. Tener al paciente engañado en esta trama de truquitos circenses sin ningún sustento científico, es algo deleznable. Creer que es suficiente encender unas velitas, o rezarle al santo de turno y a la Virgen María de la localidad, o auto infligirse castigos y sacrificios, para lograr el alivio o curación, es pecar de ingenuo, supersticioso, e infantil. Ayúdate, que te ayudaré dice por ahí un pasaje bíblico.

Que un médico recomiende los cirios, los silicios, o los rezos en desmedro de lo que la ciencia puede brindar, es condenable. Que un médico recomiende acciones o tratamiento fútiles, y por darles primacía deja de lado intervenciones terapéuticas apropiadas (científicamente comprobadas como efectivas) puede resultar nefasto.

Es así, entonces, que la homeopatía cae dentro de ese mundo paralelo y peligroso: el del surrealismo, el misticismo, lo esotérico y metafísico.

Desde que inicié mi carrera como médico, siempre he pensado que los homeópatas son una suerte de médicos fracasados en lo científico, una especie de charlatanes, ilusionistas, o brujos que con una nutrida parafernalia y retórica envuelven a sus pacientes en la idea de que sus productos “naturales” y sus prácticas terapéuticas carentes de sustento científico, tienen el mismo efecto curador que lo que la medicina tradicional, alopática u occidental puede ofrecer, con la ventaja de no contar con efectos secundarios. (¿Lo dice quién?) Es decir, los homeópatas son, en el mundo médico, el equivalente a los charlatanes y demagogos de la revolución ciudadana, en el mundo de la política, los mismos que en sus cadenas nacionales, monólogos sabatinos y en su agobiante e interminable propaganda oficialista vomitan a los 4 vientos las verdades únicas y las bondades de su revolución. De similar manera, los homeópatas promueven sus curas, pócimas, menjurjes y tratamientos. Convencen a los incautos con sus lindas palabras. Con ellos, está por demás exigir pruebas, pues a parte de un par de testimonios subjetivos, no cuentan con un respaldo estadístico ni bibliográfico, mucho menos datos científicos que sustenten sus bondades. Una palabra suya basta para sanar a los enfermos.

Como paréntesis a parte, resulta interesante resaltar el hecho de que muchos de los ateos intelectuales revolucionarios, incrédulos que se precian de usar la razón para negar la existencia de un Dios y que desdeñan pomposamente de la Fe de otros en cuestiones teológicas, en cambio en cuestiones médicas, son mas simplones y elementales que el último de los mortales del populacho al cual emboban con la propaganda oficial y creen a pie juntillas lo que uno de estos homeópatas pueda decirles. Son, entonces, devotos admiradores de la homeopatía, y son tan giles que identifican a ésta como sinónimo de estilo de vida natural y sano. Unos hasta creen que en el Sumak Kawsay, la homeopatía debería ser la piedra angular del bienestar de la salud pública. Se toman tan en serio lo “natural”, que hasta consumen asiduamente y con fervor, enormes cantidades de estos famosos productos “naturales”, muchos de ellos presentados y vendidos al público en forma de pastillas, pastas, cremas, ungüentos y tés medicinales. (Hasta donde se sabe, nadie ha descubierto un árbol o una planta que, como frutos, produzca píldoras, pastillas, cápsulas)

Retomando el tema de la homeopatía, la revista médica de publicación semanal The American Journal Of Medicine, en su edición del mes de Noviembre 2009, Vol. 122, No. 11, nos presenta con el mismo rigor con el que sus artículos científicos se publican, un editorial titulado: “Should We Maintain an Open Mind about Homeopathy” (¿Debemos (o se debe) mantener una mente abierta acerca de la homeopatía?) En dicho editorial, sus autores hacen una concisa, clara y sustentada crítica a la homeopatía. Nos cuentan que en la actualidad, y por esas novelerías tan progres de ser “políticamente correctos”, uno debería tener una mentalidad abierta sobre la medicina alternativa, sobre todo porque en muchos casos se asume que “el paciente sabe mejor” o porque se aduce que “ese tipo de medicina funcionó en mi”. Estas presunciones muchas de las veces no son contrastadas (aunque deberían serlo) con lo dicho en párrafos anteriores sobre el efecto placebo.

Los autores concuerdan en aseverar que ciertos tipos de medicina alternativa, tales como la medicina de la herbolaria, o las terapias que requieren manipulación, contienen aspectos plausibles para la práctica médica en general. Sin embargo, otras “disciplinas” alternativas se basan en conceptos obsoletos metafísicos de la biología y fisiología humanas que deben ser descritos como absurdos, y cuyos proponentes no aceptarían someter sus intervenciones y terapias al escrutinio científico, y en caso de hacerlo, sugieren y sostienen que el mero hecho de una evaluación crítica, es mas que suficiente como para ahuyentar y echar a perder el proceso de curación.

El conflicto de intereses de estos sujetos, es mas poderosos que el requerimiento científico de integridad, y aún así, se defienden (igualito que en el Ecuador de Correa) atacando y aseverando que quienes quieren someter a procesos de investigación científica rigurosa a sus teorías, obedecen a los intereses particulares de alguna compañía farmacéutica y que son parte de alguna conspiración que pretende negarle a sus pacientes curas, a pesar de que no han sido evaluadas, probadas y confirmadas a través de la investigación científica rigurosa.

Gente famosa, gente común, gente influyente, gente supuestamente bien educada, terminan siendo víctimas del efecto placebo, sin siquiera, en muchos casos, darse cuenta de ello, y por eso, destinan sendos buenos oficios que hacen inferencias que afirman que muchas de las medicinas alternativas son efectivas, simplemente porque en ellos si funcionaron, reflejando así, la actitud infantil del ejemplo inicial, la cual ellos prefieren ignorar. (Alguien les dio un besito en su boo-boo y ya se sintieron curados, y por lo tanto, ese besito, posiblemente trabaje en todos los demás.)

Esto tiene un par de implicaciones. La primera, es que posiblemente lo que esas personas padecían no era precisamente lo que ellas pensaban que era, y la otra, que la gravedad de tal padecimiento era menor de la que ellos creyeron percibir en ese momento. Tal y cual, el ejemplo del boo-boo de mi pequeña hija.

Uno de los peores representantes de la medicina basada en la fe, y no en la ciencia, es la homeopatía. La misma que se nutre del apoyo entusiasta de cultureratas progres, de noveleros y de celebridades, en lugar de hacerlo desde el humilde deseo de explorar los límites de nuestro conocimiento usando métodos científicos.

Los autores explican que la homeopatía se basa en el principio acientífico de que iguales curan a iguales, o como dice el adagio popular, un clavo saca a otro clavo. Este principio se sustenta en la idea de que si una substancia es capaz de causar ciertos síntomas en voluntarios sanos, (por ejemplo, una cebolla causa moquera) entonces esta substancia constituye un tratamiento efectivo para condiciones asociadas con la moquera, como el resfriado común. El segundo principio postula que la dilución seriada de una substancia conjuntamente con una sacudida vigorosa de la misma –potenciación- da lugar a que aquella solución más diluida sea en efecto, mas poderosa que la mas concentrada. De este modo, las medicinas homeopáticas más potentes son aquellas que están disueltas en mayor grado, al punto que no contienen más que una minúscula cantidad de la substancia original. Estos axiomas no solo que no se encuentran alineados con hechos científicos, sino que se encuentran directamente opuestos a ellos. Para ponerlo en términos mas duros propios del universo paralelo de la homeopatía, el concepto de la vida, tal y como lo conocemos, sería inconcebible, y los alienígenas que posiblemente habitan en ese ambiente hostil son difíciles de concebir.

Asumir una postura de mentalidad abierta frente a la homeopatía o formas poco plausibles de similar laya, (aromaterapias, terapias bioenergéticas, sanación espiritual, terapias de cristales, etc.) no es por lo tanto una opción. Creer en la homeopatía sobrepasa la tolerancia de cualquier mente abierta.

Hasta la fecha, la homeopatía ha fallado en demostrar su eficacia en estudios aleatorios controlados y en revisiones sistemáticas de estudios bien diseñados.

Invocando al relativismo postmoderno, los homeópatas retienen su credibilidad en base a, (y se desenvuelven entre) una serie de estudios pobremente diseñados y difícilmente aleatorios.

No está claro si el rédito económico en el que se traduce este tipo de charlatanería sofisticada es el culpable de que los homeópatas y sus seguidores no puedan ser persuadidos de abandonar este tipo de “medicina tradicional” ante algún tipo de evidencia contundente, o si sea por algún tipo de delirio. De cualquier modo, es muy difícil convencer a los homeópatas en desarrollar un estudio con metodología cuerda y sensata, el cual en caso de resultar negativo, finalmente los persuada de desistir en esta cruzada absurda.

Preguntan los autores del artículo: ¿Debemos mantener una mente abierta cuando se trata de astrología, cartomancia, alquimia, apariciones de Elvis Presley? Por supuesto que no. Y de ese mismo modo, ante la homeopatía debemos asumir la misma actitud.

La homeopatía está basada en absurdos conceptos que se oponen y niegan los progresos en física, química, fisiología, ingeniería biomolecular y genética. Aún 160 años después de la obra de Oliver Wendell Holmes , “Homeopatía y sus emparentados delirios” todavía se debate si la homeopatía es un placebo o no.

Se aboga por la homeopatía principalmente cuando se trata de condiciones auto limitadas o banales, como por ejemplo cuando se dice que con la homeopatía se puede curar una gripe en 7 días, cuando en otras circunstancias toma 1 semana en resolverse el cuadro gripal por si mismo.

Sería bueno preguntar a los homeópatas y a sus feligreses: ¿si depositarían su fe en sus supuestos tratamientos, si ellos mismos padeciesen de cáncer, o tuviesen un una infección seria o un infarto cardíaco?

Desde que apareció la homeopatía (mas no el shamanismo o la brujería) no se han reportado mayores avances o logros en esta “disciplina”. Los principios homeopáticos son conjeturas audaces. Nadie ha podido realizar corroboraciones espectaculares de ninguno de los principios en los cuales se basa la homeopatía. Un ejemplo de verdadera corroboración espectacular de una audaz conjetura es aquel que relata la predicción de la existencia del planeta Plutón a través de la observación de cambios pequeños en la órbita de su planeta vecino, Neptuno. El descubrimiento y por ende, confirmación de la presencia de Plutón fue contabilizado como una corroboración espectacular de una audaz conjetura. En la medicina, se aplica similar analogía al descubrimiento de los antibióticos.

Y a pesar de ello, los homeópatas, como otros apóstatas de nuestros revolucionarios días, acuden al caso de Galileo y su batalla contra el dogmatismo católico, para defenderse; y aducen cómo el tiempo se encargó de probar que él estaba en lo correcto. El argumento de Galileo es un silogismo, una especie de argumento lógico en el cual 1 proposición (la conclusión) es inferida a partir de otras 2 (premisas) de una cierta forma. Por ejemplo, Van Gogh era un artista grandioso que no fue reconocido como tal mientras vivió. Yo soy artista que no ha recibido reconocimiento por mis pinturas, ni las he vendido, por lo tanto yo soy grandioso.

Dos cientos años mas tarde, todavía seguimos esperando que el tiempo le de la razón a los homeópatas. Mientras tanto, los avances en el entendimiento de las enfermedades, los progresos en terapéutica y cirugía, y la prolongación de la duración y calidad de vida por parte de la así llamada medicina alopática han sido espectaculares.

El verdadero escéptico se enorgullece de la mentalidad cerrada cuando se lo encara con absurdas afirmaciones y aserciones que se contraponen a las leyes de la termodinámica, o niegan el progreso en todas las ramas de la física, la química, la fisiología, y la medicina.

Si uno tiene la mente demasiado abierta, se corre el riesgo de que se nos escurra el cerebro. Los autores afirman: nuestros cerebros son órganos demasiado preciosos como para arriesgarlos de esta manera, y nuestras mentes están tan apretadamente cerradas cuando se les pide que consideren a la homeopatía como algo mas que un simple placebo puesto en acción por algún agencioso médico que cuenta con tiempo de sobra para platicar y entretener a sus pacientes.

¿Qué tiene de malo ofrecer placebos para aquel que padece de condiciones auto limitadas? A primera vista, esto parecería algo inocente. No obstante, la autonomía del paciente, un principio básico en el cuidado del enfermo que debe ser promovido y defendido dentro de la responsabilidad de la relación médico-paciente, se ve menoscabada, limitada o restringida, cuando un médico, de manera engañosa, aplica un placebo sin informarle a su paciente de tal hecho. El derecho a tomar decisiones informadas es algo que le ha sido negado al paciente, cuando el placebo es el instrumento terapéutico.

A diferencia, y a parte de los asuntos teológicos, y en contraste con ellos, cuando se abre la puerta a la irracionalidad, o a la medicina irracional, lo que se consigue con ello, es contaminar negativamente la mente de las personas. Si no se pone un límite a la cada vez mas pomposa y creciente auto estima de la homeopatía, pronto veremos a esta “disciplina” incursionando en ámbitos mas complejos y serios que simples enfermedades auto limitadas o triviales. Ya existen reportes de que en ciertos sitios, la audacia de los homeópatas ha llegado al punto de ofrecer vacunas y tratamientos profilácticos para la malaria o el SIDA, a través del uso de agüitas diluidas. En Ecuador hay médicos audaces y temerarios que intercalan, mezclan y combinan la charlatanería de la homeopatía con prácticas médicas alopáticas. Charlatanes con cartón, que convencen al incauto con sus palabras dulces. Engañan hasta al educado con ideas tales como que homeopatía es sinónimo de "natural". La gente se olvida que los que practicamos medicina seria, abogamos por esas mismas prácticas "naturales" en todos nuestros pacientes: Dieta sana y equilibrada, ejercicio, eliminación de excesos y vicios, mantención de un peso adecuado, evitar en la medida de lo posible el consumo de fármacos. No obstante, sabemos que muchas veces esos ideales de la homeopatía y del "sumak kawsay", (o buen vivir) no son suficientes, o son inaplicables en ciertas personas, por lo que se debe recurrir a otro tipo de ayuda, como son los exámenes de laboratorio, medicamentos, terapias, cirugías e intervenciones.

Talvez sea por el infausto y orgiástico amancebamiento entre la situación económica, la ignorancia y el oportunismo, que la homeopatía ha florecido robustamente en nuestros países, en donde los medicamentos son costosos y hasta suntuosos; en donde los exámenes, tratamientos, intervenciones y cirugías están limitados a los que poseen recursos económicos; en donde la viveza criolla se pone en juego en las acciones de estos curanderos, y las víctimas son los pacientes; en dónde un paciente opta por las "hierbitas" o los tratamientos homeopáticos, por ser estos mas baratos y porque no involucran costosas, pero efectivas medicinas. La charlatanería tiene cabida y buena acogida entre las mentes simplonas, no por nada tenemos a un charlatán por presidente. Confiar en que únicamente la madre naturaleza y un espíritu altivo y soberano, (buena voluntad) vayan a sanar las patologías médicas, es bastante ingenuo. Existen problemas médicos que son autolimitados, y que hagamos lo que hagamos, van a durar un tiempo determinado, y luego se irán por si solos. En esos casos, la homeopatía tiene cabida, pues su función será la de entretener al paciente hasta que este se cure por si mismo.

La medicina no es perfecta, pero su accionar y principios han evolucionado conjuntamente con la humanidad. Comenzó siendo un arte practicado de forma empírica por buenos intencionados, que "creían" que tal o cual cosa o acción, de pronto funcionaría, (de hecho funcionaba unas veces, y otras no, como cuando se descubrió que se podían realizar transfusiones de sangre.) Inició de manera fortuita y audaz, aplicando el principio de prueba/error, es decir, intentemos esto, para ver que pasa, y si funciona, lo aplicamos a otros. Comenzó de forma primitiva, utilizando hierbas y plantas, que luego pasaron a ser infusiones. De ahí se aprendió que tal o cual planta tiene ciertas propiedades que corrigen, mejoran o curan una dolencia en particular. La curiosidad científica llevó al hombre a preguntarse si toda la planta o algún elemento en particular, es el que producía el efecto terapéutico. Y así, se llegó a aislar el principio activo, y luego se aprendió a sintetizarlo y modificarlo, para finalmente concluir con el uso de dosis específicas de dicho ingrediente. No es lo mismo llenar el tanque del auto con petróleo, que usar gasolina. De igual modo, no es lo mismo hacer una infusión de Papaver somniferum para lograr una tintura de Opio para tratar el dolor, la misma que contiene una mezcla de cantidades no establecidas de morfina, codeína y otros opiodes, que recetar morfina pura en una cantidad exacta, con lo cual se pueden detectar y controlar sus efectos primarios y secundarios, así como las sobredosis.

Dirán otros: Pero en la China, por ejemplo, la mayoría de la gente se cura con hierbitas y acupuntura. Es cierto, la mayoría de la gente acude a estos remedios, pues las medicinas verdaderas y los tratamientos sustentados en lo científico, simplemente son cosas de otro mundo. Nadie nos cuenta con estadísticas en las manos, si en realidad esos tratamientos milenarios son eficaces o no; si en realidad curan o simplemente emboban a la gente con un manto de placebo. Nadie nos cuenta, que la mayoría de la gente en China acude a estos remedios por falta de otras alternativas, que en muchos casos son limitadas y costosas. Nadie nos cuenta que resulta absurdo creer que una hierbita o uno de estos tratamientos es muy bueno para un sinnúmero de males. Ninguno de los que abogan por estos remedios, se atreve a contrastarlos con los tratamientos médicos sustentados en estudios científicos. En China viven mil trecientos millones de personas. Si todos los habitantes de China decidiesen tomar una aspirina al mismo tiempo, no habría suficientes pastillas en el mercado para abastecer la demanda. Ahora imaginemos enfermedades y dolencias que, en su gran mayoría afectan solamente a un pequeño grupo poblacional, pues no todos padecen del mismo problema, ni todos lo padecen al mismo tiempo; las medicinas, exámenes y tratamientos específicos para algún tipo de enfermedad en particular, son limitados. No hay quien produzca mas de la cuenta de ciertos medicamentos, o genere en exceso equipos o maquinarias necesarias para atender el problema en cuestión. ¿Qué le queda entonces como recurso a una gran masa de población, ante estas limitaciones impuestas, no por el mercado, sino por las necesidades y el pragmatismo? Obviamente, volcarse a, y pasar a depender de enfoques alternativos, mas baratos y asequibles en cualquier tienda o kiosko. La homeopatía es una respuesta escueta, burda y simplona a estas necesidades humanas.

*Se dice que es aparentemente inocuo, pues su probidad no ha sido confirmada o descartada por estudio científico alguno. Incluso elementos inocuos como un poco de agua o unos cristales, pueden resultar deletéreos en casos médicos en los que el agua o el uso de dichos cristales mágicos es impuesto por encima de medidas mas drásticas y concretas. Por ejemplo, un paciente con síntomas vagos de dolor de pecho que en realidad está siendo víctima de un ataque cardíaco, pero que se manifiesta de forma atípica, puede resultar seriamente afectado y hasta morir, por recibir un poco de aguas medicinales, o la exposición a materiales cargados de "energías multicolores", en lugar de ser tratado adecuadamente, para evitar que el daño cardíaco progrese.







11.05.2009

Estado de Derechos

José Valencia, diplomático cauto pero que simpatiza con la revolución ciudadana, hace un análisis en el que contrasta el enunciado constitucional de que el Ecuador es un "Estado de Derechos" con los postulados generales y universales de derechos humanos, y las bondades que este contraste supone para nosotros.

Dijo otro editorialista hace algunos días. La constitución del 2008 durará lo que dure la revolución ciudadana. Es decir, tiene una fecha de expiración. Y esto es muy cierto, porque el documento en cuestión es una obra de mediocridad supina, de una miopía impresionante y sobre todo porque está cargada de cálculos políticos orientados a sostener a un grupo específico en el poder.

Dice Valencia:

Los derechos humanos y el Estado de derechos

Publicado el 29/Octubre/2009 | 00:07

jvalencia@hoy.com.ec

La Constitución de Montecristi instauró el Estado de derechos en el Ecuador. Los principios que configuran esta clave noción constitucional, analizada con solvencia teórica por Ramiro Ávila (Desafíos constitucionales – La Constitución ecuatoriana del 2008 en perspectiva), deben guiar en los años venideros la gestión pública en sus distintas facetas, entre las cuales se cuenta la política internacional del país. Si la política exterior de una nación es idealmente la manifestación de sus intereses, carácter político y valores, el Estado de derechos proclamado en la Constitución ecuatoriana debe tener una expresión en la política internacional del país, materializarse en una labor proactiva en materia de derechos humanos.

Para llevar a la práctica esa gestión proactiva, nuestro país tiene ante sí tres campos primordiales de acción: el sistema de la ONU, cuyo órgano especializado es el Consejo de Derechos Humanos y sus mecanismos; los comités de seguimiento de los tratados internacionales y regionales; y el sistema interamericano de derechos humanos (Comisión y Corte Interamericana).

Los foros e instituciones que integran dichos campos trabajan sobre la base de agendas que se han configurado en atención a requerimientos y dinámicas globales: derechos civiles y políticos; garantías de la mujer, las minorías y grupos vulnerables; la aplicación de los DESC (derechos económicos, sociales y culturales); la atención a situaciones de países donde existen abusos sistemáticos de garantías fundamentales; el avance de los derechos de tercera y cuarta generación; etc.

La política internacional del Ecuador en materia de derechos humanos debe referirse a tales campos y sus agendas. Diseñar actividades, establecer prioridades y ejecutar la gestión exterior de tal manera de aportar desde la lógica del Estado de derechos y de la experiencia nacional, a los debates, el desarrollo normativo y el posicionamiento internacional de nuevos temas o enfoques en derechos humanos.

A primera vista parecería una labor casi automática el proyectar a la esfera externa los principios del Estado de derechos. En las relaciones internacionales –y el área de derechos humanos no es una excepción– los principios cuentan en las posiciones que adopta un país, pero también existen otros factores que influyen en el diseño de una política exterior, la cual engrana un complejo libreto de intereses, principios y compromisos con otras naciones. Esta realidad sin duda pondrá al Ecuador, incluso con su calidad de Estado de derechos, ante concretos dilemas en su política internacional sobre derechos humanos.

Dilemas tales como de qué manera actuar frente a violaciones de derechos humanos no solo en países con realidades lejanas, sino en naciones con las que haya empatía política o intereses económicos comunes; o cómo defender derechos innovadores, como los colectivos o los que se reconocen a la naturaleza, frente a naciones en desarrollo o desarrolladas que no comparten tales enfoques; o de qué forma votar en foros como el Consejo de Derechos Humanos, donde en muchos casos el pronunciamiento de los países no se sustenta solamente en los hechos y la ley internacional, sino en cálculos y concesiones políticas de distinto orden.


Hay que enfatizar: Estado de DERECHOS y no Estado de DERECHO, sin la S al final. El editorialista, gran amigo de Ramiro Avila, (subsecretario de justicia) no se equivocó en la escritura. Una simple letra marca una gran diferencia, no solo semántica, sino conceptual.

El DRAE en su vigésima tercera edición hace una extensa definición de la palabra DERECHO:

derecho, cha.

(Del lat. directus, directo).


1. adj. Recto, igual, seguido, sin torcerse a un lado ni a otro. Esta pared no está derecha.
2. adj. Justo, legítimo.
3. adj. Fundado, cierto, razonable.
4. adj. directo (‖ que va sin detenerse en puntos intermedios). Id derechos al asunto.
5. adj. Dicho de una parte del cuerpo humano: Que está situada en el lado opuesto al del corazón. Los diestros utilizan la mano derecha.
6. adj. Que está situado en el lado opuesto al del corazón del observador.
7. adj. Que cae hacia la parte derecha de un objeto. El jardín que hay a la parte derecha de la casa.
8. adj. Dicho de lo que hay en una cosa que se mueve: Que está en su parte derecha o cae hacia ella, según el sentido de su marcha o avance. El faro derecho del autobús. La orilla derecha del río.

9. m. Facultad del ser humano para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida.
10. m. Facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor, o que el dueño de una cosa nos permite en ella.
11. m. Facultades y obligaciones que derivan del estado de una persona, o de sus relaciones con respecto a otras. El derecho del padre. Los derechos humanos.
12. m. Justicia, razón.
13. m. Conjunto de principios y normas, expresivos de una idea de justicia y de orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de manera coactiva.
14. m. Ciencia que estudia estos principios y preceptos.


15. m. Exención, franquicia, privilegio.
16. m. Lado de una tela, papel, tabla, etc., en el cual, por ser el que ha de verse, aparecen la labor y el color con la perfección conveniente.
17. m. Cantidad que se paga, según un arancel, por la utilización de cosas o servicios de una administración pública, corporativa o privada. U. m. en pl. Derechos aduaneros.
18. m. p. us. Sendero, camino.
19. adv. m. derechamente.
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Aún para quienes no somos sabios en cuestiones legales, esa diferencia nos crea muchas dudas. Decir que el Ecuador es un "Estado de Derecho", (cosa que fue removida y cambiada en la actual mamarrachada de constitución) implica un concepto mas amplio y general que el decir que es un "Estado de Derechos".

En otras palabras, el "estado de derechos" implica que solo aquellos explícitamente mencionados en el mamotreto aquel que viene de Montecristi, son los que se pueden respetar y hacer respetar. En cambio, si nos referimos a "estado de derecho" lo que se quiere significar, es que el derecho (las leyes en general, -incluídos los derechos- su estudio, su ejecución, cumplimiento, modificación y adaptación) es de uso general. Es por eso que se hizo lo imposible para tratar de aglutinar y atiborrar en un solo panfleto todos los derechos que se les pudo ocurrir, lo cual a su vez generó omisiones y contradicciones crasas, demostrando así la carente noción de que una constitución debe ser un documento general, una estructura básica de soporte (un esqueleto) y no un abultado código, cargado de ornamentales letanías, ambiguedades, cacofonías de género que demuestran la novelería progre, y absurdos irrealizables. Sería bueno que los de izquierda nos expliquen un poco mas las diferencias entre estado de derecho y el estado de derechos.

El "Estado de Derecho" reivindica la institucionalidad, el "Estado de Derechos" la menoscaba y hasta fomenta su desintegración. En un "Estado de Derecho" la defensa, promoción, fomento y ejecución del mismo están garantizados por las diferentes instituciones o poderes del estadom. En el "Estado de Derechos" éstos los garantiza quien quiera que ostente el poder y quedan supeditados a los humores de tal persona o grupo de personas; además esas garantías, en el mejor de los casos, se limitan a los derechos que fueron explícitamente enunciados en el bodrio aquel, pues el carácter general ha sido sustituido por uno particular y puntual.

Esta es otra evidencia mas, de que debemos, por todos los medios buscar nuestro posicionamiento en el segundo lugar de la estupidez humana. Mención honoris causa a los intelectuales detrás del adefesio ese.

10.08.2009

Influenza A/H1N1

Si alguna vez en la vida he decidido ser prudente, esa es hoy. Como médico entiendo los riesgos y beneficios de cualquier tipo de inmunización, y más aún, aquellos que están vinculados de cerca con las inmunizaciones para la Influenza (Gripe).

El video que presento a continuación, me parece lo más sensato y objetivo. Quiero, por lo tanto, dejar en manos de cada quien la derivación de las conclusiones a las que se pueda llegar una vez visto todo el video.

Mi postura personal y profesional ante la disyuntiva de si debo recibir o recomendar la vacuna del virus A/H1N1, y de si debo o no procurársela a mi esposa y a mis hijos es ambigua. Debo admitir que tengo muchas incertidumbres. Por un lado, he visto personalmente, como médico, casos muy serios y fatalidades debidos a esta enfermedad en si. Ante la presencia de ellos, realmente ha despertado temor en mi dicho virus. Los casos que he visto y los que he diagnosticado, han sido plenamente identificados y confirmados como positivos para el diagnóstico de “influenza porcina”, (“swine flu”) o virus A/H1N1. He visto morir a 2 personas a causa confirmada de este virus.

Temo que, por mi profesión, me contagie y al mismo tiempo yo contagie a los míos, con este virus. Ese temor me hace ver en la vacunación una especie de alivio, esperanza, aliento y respaldo ante la angustia que causa imaginar lo que puede hacer esta enfermedad.

Por otro lado, como médico también, he visto, diagnosticado y constatado la gravedad y seriedad de algunas de las complicaciones que se pueden dar por el uso de vacunas con virus atenuados, como lo es la novísima vacuna del virus A/H1N1. Específicamente el síndrome de Guillán-Barré, que es algo muy serio y preocupante. Una peligrosa complicación de estas vacunas.

Por lo tanto, cual Hamlet, me encuentro hoy, con profunda introspección, encarando esta dicotomía: ¡Vacunar o no Vacunar. Esa es la cuestión!

Recomiendo ver el video completo; y una vez mas, dejo al criterio de cada quien las conclusiones que se puedan sacar del mismo.

[Ojo: yo SI recomiendo la vacunación contra la "inlfuenza común" o "seasonal influenza"]

CAMPANAS POR LA GRIPE A from ALISH on Vimeo.



Confirmando lo que se dice en el video (ver numerales 5 y 7)

http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/vis/downloads/vis-laiv-h1n1.pdf

http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/vis/downloads/vis-inact-h1n1.pdf

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http://www.fda.gov/BiologicsBloodVaccines/Vaccines/ApprovedProducts/ucm181950.htm
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Acerca del caso de Baxter Pharmaceuticals y la insólita mezcla de virus atenuados de la Influenza común y de la letal gripe Aviar

http://www.opednews.com/articles/Still-Think-They-re-Not-Tr-by-Mr-M-090305-202.html

http://www.ctv.ca/servlet/ArticleNews/story/CTVNews/20090227/Bird_Flu_090227/20090227?hub=Health

http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=newsarchive&sid=aTo3LbhcA75I

9.30.2009

Sumak Kawsay

Introducción

Algún tiempo atrás conversaba con un doctor en leyes, especializado en las yonis en cuestiones de derechos humanos. Hombre culto, viajado, refinado y muy letrado, diría que hasta docto en su ramo. Su conversación es amena y ligera, cargada de preguntas abiertas y aparentemente inocentes; es prudente y prescinde del uso de epítetos. Es incuestionablemente auténtico y libre de muchos atavismos de esta sociedad. Va al trabajo en bicicleta y corre la Ultimas Noticias regularmente.

No obstante, mi amigo, es también uno de esos biempensantes que actualmente colaboran con la robo-lución ciudadana. Convencido aún, de que ésta, –la tal revolución- es la oportunidad de la vida, para emprender en la cruzada final a favor de los pobres y de los miles de derechos humanos que, alegóricamente, fueron plasmados en la sábana aquella, el engendro de Montecristi. Es mi amigo, un Jesucristo de escritorio más, de aquellos que, desde la comodidad de su púlpito y sus lecturas, recomiendan, redactan, crean y pregonan las leyes que facultan y obligan al estado a conducirnos por el camino en el que seamos mas humanos, mas justos y para que los ecuatorianos nos elevemos en la concreción del Sumak Kawsay (“el buen vivir”)

Un día playero, leyendo a la prensa corrupta, hablaba con él sobre los recientes ajusticiamientos a manos de los indígenas. Le comentaba que los organismos de derechos humanos, sus personeros y aficionados, siempre brillan por su ausencia (no en el momento en sí de los hechos, sino luego, para demandar por los derechos humanos pisoteados) cuando ocurren casos de inmolaciones o piras humanas, azotes y castigos propiciados por los indígenas a personas de su propia etnia así como a mestizos. Le comentaba que la justicia y las leyes del Ecuador deberían ser iguales para todos, y que esos ajusticiamientos y linchamientos debían ser impedidos y sus autores, cómplices y encubridores, castigados por las leyes que rigen nuestro país.

Mi enjuto, pero atlético amigo abogado me platicaba que en las legislaciones modernas, se contempla el respeto a las leyes de los pueblos indígenas y a la autonomía de éstos de ponerlas en práctica. Me decía que era incorrecto imponer al indio las leyes del blanco-mestizo, pues ellos tienen un “sistema de justicia consuetudinario milenario”.

¿El cual se basa en? Pregunté.

Me dijo que la tendencia moderna, en cuestión de derechos, es permitir que otras culturas y etnias no solo sobrevivan y preserven sus valores y costumbres, sino que se mantengan vigentes y puras de contaminaciones externas. Dijo también que había que procurar que los pueblos y etnias mantengan su identidad y leyes consuetudinarias y que no era correcto que éstas se vean, adulteradas, modificadas o absorbidas por el mundo occidental, por una mayoría mestiza. Me aseguró que cualquier acto que apunte en esa dirección es considerado como una forma fomentar el etnocidio. Aseveró que la desaparición de una etnia o pueblo por el camino de la extinción de sus particularidades y peculariedades; por la alienación y por el acoplamiento/incorporación de ésta al resto de la sociedad, es una cuestión execrable.

Dijo también que los actos de linchamiento o de inmolaciones humanas eran considerados como crímenes comunes y que esos si deberían ser encausados dentro de la justicia ordinaria. No obstante, dijo que otras cuestiones podían ser dirimidas por la comuna bajo sus propias leyes, y que interferir en ellas, era atentar contra la pureza y autenticidad de dicha etnia o grupo étnico. Pese a esto, no obtuve una respuesta clara cuando yo pregunté si los principios básicos de los derechos humanos, de los cuales el Ecuador es signatario, se aplicaban o se debían aplicar o no, en su totalidad, y si se los podía imponer dentro de dichas etnias. Hasta ahora ningún biempensante de similar laya me ha podido responder adecuadamente a esta pregunta, sobre todo, cuando uso ejemplos específicos, distintos a los linchamientos y hogueras humanas.

Por ejemplo, es bien conocido entre nuestros indios que el esposo tiene la potestad de darle un par de “guantazos” a su mujer cuando tienen alguna discusión. “Marido es, y para eso está, pa’ que pegue” sostienen las mujeres indígenas. Querer cambiar esa ancestral mentalidad, sería, según la propia lógica de los biempensantes, un atentado en contra de una de esas bien establecidas cuestiones "consuetudinarias" de tradicional raigambre, y que rigen y dinamizan la cotidiana vida de los indígenas.

Querer imponer derechos de la mujer en comunidades y etnias de profundo y arraigado machismo, equivaldría a adulterar su naturaleza, su autenticidad. Lo irónico de esto, es que muchos de estos grupos humanos están basados en estructuras matriarcales poderosas, pero que al mismo tiempo no solo que permiten, sino que abonan y promueven el machismo. La violación de niñas menores, por ejemplo, no es considerada como un crimen de mayor significancia, comparado con el hurto. (Acápite aparte, los indios castigan furiosamente a quien robe, haya o no haya sangre y semen de por medio, es decir, no hacen distinción entre robo y hurto, como si lo hacen los iluminados de la robo-lución.) Un hombre adulto puede, eso si, “robarse” a una menor de edad que se encuentre "madurita", y convertirla en su pareja a la fuerza o a fuerza de engaños o convencimientos. Mientras tanto, la comunidad indígena no se inmuta mayormente. A lo mucho, en alguna ocasión se pide un cierto resarcimiento material por situaciones concomitantes al suceso, pero dicho crimen per se, no es juzgado como tal por los indios. El estupro, ni siquiera se sabe qué es eso. Forzar a la esposa de uno a tener relaciones, simplemente es un gaje del oficio. El adulterio, poca connotación. La homosexualidad es motivo de ostracismo. ¿Qué dicen al respecto los valientes defensores de los derechos humanos?

Nos topamos entonces, con grandes contradicciones, que nos hacen plantearnos serios cuestionamientos.

¿Respetamos o no la autodeterminación de los pueblos autóctonos paralelamente o al margen de las leyes oficiales? ¿Hasta dónde se puede dejar de intervenir? ¿Hasta dónde llega la injerencia del derecho consuetudinario, y dónde podría o debería empezar el derecho común? ¿Quién determina (y cómo se estructura) el derecho consuetudinario de los indios? ¿A qué costumbres ancestrales debemos remontarnos o se remontan los indios de hoy, para imponer su justicia? ¿A las de los incas, de los aztecas, o a las de las innumerables tribus y etnias indígenas prehispánicas que fueron sometidas por los propios incas o aztecas? ¿Se seguirá obrando, dentro de las comunas indígenas, en base a los humores y jugos gástricos del chamán, brujo o concejo de ancianos de turno? ¿No son los indios personas que viven dentro del mismo territorio ecuatoriano, y por ende son y están sujetos a las mismas leyes? ¿Por qué existen ahora en el Ecuador, por ley, dos tipos de ciudadanos, los indios con sus propias “milenarias” leyes consuetudinarias, muchas de ellas añejadas ayer y cosechadas hoy, y el resto de ecuatorianos? ¿Si los indios son autónomos en su forma de justicia, por qué entonces, el mestizo y el blanco, con sus leyes, deben atender las necesidades de dichas poblaciones? ¿Por qué no, entonces, ubicar a los indios en sendas reservas, para que vivan y existan a su manera, alejados del resto de los ecuatorianos?

Es cierto, el indio, desde que la aristocracia criolla buscó independizarse de la corona española, ha sido objeto de explotación, abuso, maltrato, negligencia y olvido en el Ecuador. Pero eso no justifica que, de oprimidos se tornen en privilegiados, y que el resarcimiento se torne en actos detrimentales para otros. Lo que se necesita es una ejecución de la ley de manera eficaz y ciega; objetiva y rauda; pragmática y realista.

Pese a lo dicho, los paladines de los DDHH se oponen a que al indio se lo someta a la ley del mestizo. ¡Horror! ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien querer implantar en estas tribus, etnias, pueblos autóctonos, un sistema escrito de justicia, -léase forma de pensar- o al menos, exigirles que pongan por escrito y bien claro sus consuetudinarias leyes,para confrontarlas o contrastarlas con las leyes ordinarias?

Afirman (los de los DDHH) que eso es atentar contra la esencia misma de estos grupos humanos y fomentar su futura desaparición por efecto del acoplamiento, absorción, incorporación y adaptación al globalizado mundo. ¡Etnocidio, etnocidio! Gritan los abogados y monjes de los derechos humanos. Por otro lado, estos “pragmáticos seres” aunque en la teoría se llenan la boca de derechos y de igualdades, sin embargo, lo primero que fomentan es desigualdades dentro de una sociedad, al promover privilegios sustentados en raza, credo y género, condición minoritaria o erradas preconcepciones históricas. ¿Cómo entenderlos?

Sumak Kawsay

Sumak=bueno, buena, bien.
Kawsay=vida.

Por lo tanto, “sumak kawsay” debería significar “buena vida” o “vida buena”. Sin embargo, los trasnochados esos, decidieron traducirlo como: “buen vivir”.

El “buen vivir”. ¿Quién puede definirlo? ¿Cómo concretar dicho objetivo? Esta es una de esas dulzuras de la actual constitución que vienen cargadas de la mas fina y sublime estupidez. Un verdadero onanismo mental. Un completo pleonasmo.

Por dárselas de noveleros, fuleros, modernos, bacanes, de “avant garde”; por creer que se está al día, e incluso a la vanguardia en materia de derechos, se incluyó en la mamarrachada aquella, que fue modificada incluso horas antes de ser sometida a referéndum, la idea del “Sumak Kawsay, pomposamente mentado en este adefesio final, al que llaman constitución.

Sin embargo, nadie se tomó la molestia de explicarnos en qué consiste eso del buen vivir. Y no creo que haya sido por falta de papel, espacio o tiempo, pues los levantamanos se prorrogaron en sus funciones, no escatimaron en labia y letanías, no se ahorraron las inútiles cacofonías y tautologías de género y hasta permitieron que emisarios y comedidos incluyan lo que les parezca en tal elongado pasquín.

Algunos, un poco mas astutos dicen que el buen vivir se basa en la armonía en la cual conviven y comulgan los indígenas de la patria con la naturaleza, (¿miseria, sitios polvorientos, hambre, ignorancia, analfabetismo, insalubridad acaso?) Hay 4 regiones geográficas en Ecuador. ¿Se entiende por lo tanto que existen 4 Sumak Kawsays básicos? Los más avezados, sostienen que es el ideal que se debería perseguir. Anhelar a vivir como nuestros antepasados indígenas, que moraban estas tierras en supuesta paz y armonía, haciendo uso de la naturaleza de la manera más ecológica posible, sin hacer daño a la Pacha Mama… y todo un bla-bla-bla de lo que estos sujetos creen que era la vida del indio antes de la llegada de los españoles. (Nota aparte: Por fortuna estos verdosos intelectuales son biodegradables)

Según nos dan a entender, cosa que no la pusieron por escrito, es la persecución de una forma de vida bastante parca, circunspecta, sobria, y sobre todo ascética (por eso de que nos va a tocar andar a punta de setas.) Ideas como el lujo, el confort, la variedad, los gustos individuales no tienen cabida en un estado ecuatoriano enmarcado por el frugal buen vivir indígena.

El Sumak Kawsay, según sus ideólogos, es una verbalización de esa trunca aspiración a volver a ser lo que fuimos antes de que los españoles nos conquisten (¿?) Según sus vegetativas mentes, el indio del altiplano vivía en un cuasi paraíso terrenal. A parte del frío de la sierra, todo lo demás era idílico, y así lo fue, hasta que lo “jodieron” los conquistadores. Indios bailando cachunllapis; Guayas y Quil copulando sin cesar, revoloteando en sus ratos libres por las orillas del manso río; los huancavilcas pescando y pescando y comían peces y no pescaban pulmonías.

¡Mentira! El Sumak Kawsay no es factible, primero por la subjetividad que lo embarga, y segundo, porque la supuesta vaporosa e idílica vida de nuestros ancestros indígenas es una patraña de magno calibre. Se sustenta en una falacia de la historia.

Nos cuenta Vittorio Messori:

“[l]a historia es una señora inquietante, a menudo terrible. Desde una perspectiva realista que debería volver a imponerse, habría que condenar sin duda los errores y las atrocidades, (vengan de donde vengan) pero sin maldecir como si se hubiera tratado de una cosa monstruosa el hecho en sí de la llegada de los europeos a las Américas y de su asentamiento. En historia resulta impracticable la edificante exhortación de <>. No es practicable no solo porque de ese modo se negaría todo dinamismo a alas vicisitudes humanas, sino porque toda civilización es fruto de una mezcla que nunca fue pacífica. Sin ánimo de de incomodar a la Historia Sagrada misma, (la tierra que Dios prometió a los judíos no les pertenecía, sino que se la arrancaron a la fuerza a sus anteriores habitantes) las almas bondadosas que reniegan de los malvados usurpadores de las Américas olvidan, entre otras cosas, que a su llegada, aquellos europeos se encontraron a su vez con otros usurpadores. Los imperios de los aztecas y de los incas se habían creado con violencia y se mantenían gracias a la sanguinaria opresión de los pueblos invasores que habían sometido a los nativos a la esclavitud.

A menudo se finge ignorar que las increíbles victorias de un puñado de españoles contra miles de guerreros indios, no estuvieron determinadas ni por los arcabuces, ni por los escasísimos cañones, (que con frecuencia resultaban inútiles en aquellos climas porque la humedad neutralizaba la pólvora) ni por los caballos (que en la selva no podían ser lanzados a la carga.)

Aquellos triunfos se debieron sobre todo al apoyo de los indígenas oprimidos por los incas y los aztecas. Por lo tanto, mas que como usurpadores, los ibéricos fueron saludados en muchos lugares como liberadores. Y esperemos ahora a que los historiadores iluminados nos expliquen cómo es posible que en mas de 3 siglos de dominio hispánico, no se produjesen revueltas contra los nuevos dominadores, a pesar de su número reducido y a pesar de que por este hecho estaban expuestos al peligro de ser eliminados de faz del nuevo continente al mínimo movimiento. La imagen de la invasión de América del Sur desaparece de inmediato en contacto con las cifras: en los cincuenta años que van de 1509 a 1559, es decir, en el período de la conquista desde la Florida al estrecho de Magallanes, los españoles que llegaron a las Indias Occidentales fueron poco mas de quinientos (¡sí, sí, quinientos!) por año. En total 27,787 personas en ese medio siglo.

Volviendo a la mezcla de pueblos (1) con los que es preciso hacer las cuentas de un modo realista, no debemos olvidar, por ejemplo, que los colonizadores de América del Norte provenían de una isla que a nosotros nos resulta natural definir como anglosajona. En realidad, era de los britanos, sometidos primero por los romanos y luego por los bárbaros germanos –precisamente los anglos y los sajones- que exterminaron a buena parte de los nativos y a la otra la hicieron huir hacia las costas de Galia donde, después de expulsar a su vez a los habitantes originarios, crearon la que se denominó Bretaña. Por lo demás, ninguna de las grandes civilizaciones, (ni la egipcia, ni la romana, ni la griega, sin olvidar nunca a la judía) se crearon sin las correspondientes invasiones y las consiguientes expulsiones de los primeros habitantes. Por lo tanto, al juzgar la conquista europea de las Américas será preciso que nos cuidemos de la utopía moralista a que le gustaría una historia llena de reverencias, de buenas maneras (2), y de "faltaba más, usted primero"

Como escribió Jean Dumont, otro historiador contemporáneo: "Si, por desgracia, España (y Portugal) se hubieran pasado a la Reforma, si se hubieran vuelto puritanas y hubieran aplicado los mismos principios que los colonos de América del Norte, (“lo dice la Biblia, el indio es un ser inferior, un hijo de Satanás”) un inmenso genocidio habría eliminado de América del Sur a todos los pueblos indígenas. Hoy en día, al visitar las pocas “reservas” de México a Tierra del Fuego, los turistas tomarían fotos a los supervivientes, testigos mudos de la matanza racial, llevada a cabo además sobre la base de motivaciones “bíblicas”"

Efectivamente, las cifras cantan: mientras que los pieles rojas que sobreviven en América del Nortes son unos cuantos miles, en la América ex española y ex portuguesa, la mayoría de la población o bien es de origen indio o es fruto de la mezcla de precolombinos con europeos y, (sobre todo en Brasil) con africanos.

Leyenda negra 2

La cuestión de las distintas colonizaciones de las Américas (la ibérica y la anglosajona) es tan amplia, y son tantos los prejuicios acumulados, que sólo podemos ofrecer algunas observaciones. Volvamos a la población indígena, tal como señalamos prácticamente desaparecida en los Estados Unidos de hoy, donde están registradas como «miembros de tribus indias» aproximadamente un millón y medio de personas. En realidad, esta cifra, de por sí exigua, se reduciría aún más si consideramos que para aspirar al citado registro basta con tener una cuarta parte de sangre india.

En el sur la situación es exactamente la contraria; en la zona mexicana, en la andina y en muchos territorios brasileños, casi el noventa por ciento de la población o bien desciende directamente de los antiguos habitantes o es fruto de la mezcla entre los indígenas y los nuevos pobladores. Es más, mientras que la cultura de Estados Unidos no debe a la india más que alguna palabra, ya que se desarrolló a partir de sus orígenes europeos sin que se produjese prácticamente ningún intercambio con la población autóctona, no ocurre lo mismo en la América hispano-portuguesa, donde la mezcla no sólo fue demográfica sino que dio origen a una cultura y una sociedad nuevas, de características inconfundibles.

Sin duda, esto se debe al distinto grado de desarrollo de los pueblos que tanto los anglosajones como los ibéricos encontraron en aquellos continentes, pero también se debe a un planteamiento religioso distinto. A diferencia de los católicos españoles y portugueses, que no dudaban en casarse con las indias en las que veían seres humanos iguales a ellos, a los protestantes (siguiendo la lógica de la que ya hemos hablado y que tiende a hacer retroceder hacia el Antiguo Testamento al cristianismo reformado) los animaba una especie de «racismo» o al menos, el sentido de superioridad, de «estirpe elegida», que había marcado a Israel. Esto, sumado a la teología de la predestinación (el indio es subdesarrollado porque está predestinado a la condenación, el blanco es desarrollado como signo de elección divina) hacía que la mezcla étnica e incluso la cultural fueran consideradas como una violación del plan providencial divino.

Así ocurrió no sólo en América y con los ingleses sino en todas las demás zonas del mundo a las que llegaron los europeos de tradición protestante. El apartheid sudafricano, por citar el ejemplo más clamoroso, es una creación típica y teológicamente coherente del calvinismo holandés. Sorprende, por lo tanto, esa especie de masoquismo que hace poco impulsó a la Conferencia de obispos católicos sudafricanos a sumarse, sin mayores distinciones ni precisiones, a la Declaración de arrepentimiento» de los cristianos blancos hacia los negros de aquel país. Sorprende porque aunque por parte de los católicos pudo haber algún comportamiento condenable, digno comportamiento, al contrario de lo ocurrido en el caso protestante, iba en contra de la teoría y la práctica católicas. Pero da igual, hoy por hoy, parece ser que existen no pocos clericales dispuestos a endilgarle a su Iglesia culpas que no tiene.

Las formas de conquista de las Américas se originan precisamente en las distintas teologías: los españoles no consideraron a los pobladores de sus territorios como una especie de basura que había que eliminar para poder instalarse en ellos como dueños y señores. Se reflexiona poco sobre el hecho de que España (a diferencia de Gran Bretaña) no organizó nunca su imperio americano en colonias, sino en provincias. Y que el rey de España no se ciñó nunca la corona de emperador de las Indias, a diferencia de cuanto hará, incluso a principios del siglo XX, la monarquía inglesa. Desde el comienzo, y más tarde, con implacable constancia, durante toda la historia posterior, los colonos protestantes se consideraron con el derecho, fundado en la misma Biblia, de poseer sin problemas ni limitaciones toda la tierra que lograran ocupar echando o exterminando a sus habitantes. Estos últimos, como no formaban parte del «nuevo Israel» y como llevaban la marca de una predestinación negativa, quedaron sometidos al dominio total de los nuevos amos.

El régimen de suelos instaurado en las distintas zonas americanas confirma esta diferencia de las perspectivas y explica los distintos resultados: en el sur se recurrió al sistema de la encomienda, figura jurídica de inspiración feudal, por la cual el soberano concedía a un particular un territorio con su población incluida, cuyos derechos eran tutelados por la Corona, que seguía siendo la verdadera propietaria. No ocurrió lo mismo en el norte, donde primero los ingleses y después el gobierno federal de Estados Unidos se declararon propietarios absolutos de los territorios ocupados y por ocupar; toda la tierra era cedida a quien lo deseara al precio que se fijó posteriormente en una media de un dólar por acre. En cuanto a los indios que podían habitar esas tierras, correspondía a los colonos alejarlos o mejor aún, exterminarlos, con la ayuda del ejército si era preciso.

El término «exterminio» no es exagerado y respeta la realidad concreta. Por ejemplo, muchos ignoran que la práctica de arrancar el cuero cabelludo era conocida tanto por los indios del norte como por los del sur. Pero entre estos últimos desapareció pronto, prohibida por los españoles. No ocurrió lo mismo en el norte. Por citar un ejemplo, la entrada correspondiente en una enciclopedia nada sospechosa como la Larousse dice: «La práctica de arrancar el cuero cabelludo se difundió en el territorio de lo que hoy es Estados Unidos a partir del siglo XVII, cuando los colonos blancos comenzaron a ofrecer fuertes recompensas a quien presentara el cuero cabelludo de un indio fuera hombre, mujer o niño »

En 1703 el gobierno de Massachussets pagaba doce libras esterlinas por cuero cabelludo, cantidad tan atrayente que la caza de indios, organizada con caballos y jaurías de perros, no tardó en convertirse en una especie de deporte nacional muy rentable. El dicho «el mejor indio es el indio muerto», puesto en práctica en Estados Unidos, nace no sólo del hecho de que todo indio eliminado constituía una molestia menos para los nuevos propietarios, sino también del hecho de que las autoridades pagaban bien por su cuero cabelludo. Se trataba pues de una práctica que en la América católica no sólo era desconocida sino que, de haber tratado alguien de introducirla de forma abusiva, habría provocado no sólo la indignación de los religiosos, siempre presentes al lado de los colonizadores, sino también las severas penas establecidas por los reyes para tutelar el derecho a la vida de los indios.

Sin embargo, se dice que millones de indios murieron también en América Central y del Sur. Murieron, qué duda cabe, pero no como para estar al borde de la desaparición como en el norte. Su exterminio no se debió exclusivamente a las espadas de acero de Toledo y a las armas de fuego (que, como ya vimos, casi siempre fallaban), sino a los invisibles y letales virus procedentes del Viejo Mundo. El choque microbiano y viral que en pocos años causó la muerte de la mitad de la población autóctona de Iberoamérica fue estudiado por el grupo de Berkeley, formado por expertos de esa universidad. El fenómeno es comparable a la peste negra que, procedente de India y China, asoló Europa en el siglo XIV. Las enfermedades que los europeos llevaron a América como la tuberculosis, la pulmonía, la gripe, el sarampión o la viruela eran desconocidas en el nicho ecológico aislado de los indios, por lo tanto, éstos carecían de las defensas inmunológicas para hacerles frente. Perro resulta evidente que no se puede responsabilizar de ello a los europeos, víctimas de las enfermedades tropicales a las que los indios resistían mejor. Es de justicia recordar aquí, cosa que se hace con poca frecuencia, que la expansión del hombre blanco fuera de Europa asumió a menudo el aspecto trágico de una hecatombe, con una mortalidad que, en el caso de ciertos barcos, ciertos climas y ciertos autóctonos, alcanzó cifras impresionantes.

Al desconocer los mecanismos del contagio (faltaba mucho aún para Pasteur) hubo hombres como Bartolomé de las Casas figura controvertida que habrá que analizar prescindiendo de esquemas simplificadores que fueron víctimas del equívoco: al ver que aquellos pueblos disminuían drásticamente, sospecharon de las armas de sus compatriotas, cuando en realidad no eran las armas las asesinas, sino los virus. Se trata de un fenómeno de contagio mortífero observado más recientemente entre las tribus que permanecieron aisladas en la Guayana francesa y en la región del Amazonas, en Brasil.

La costumbre española de decir ¡Jesús!, a manera de augurio a quien estornuda, nace del hecho de que un simple resfriado (del cual el estornudo es síntoma) solía ser mortal para los indígenas que lo desconocían y para el que carecía de defensas biológicas.


Entonces, con esta, mas bien compendiosa presentación de historia, vale nuevamente cuestionarse: ¿Qué mismo es el sumak kawsay? ¿A qué sumak kawsay hicieron referencia los levantamanos de Montecristi? ¿Al preincaico, al preazteca, al prehispánico? Como se ha podido observar, los indios de la América precolombina, no vivían precisamente un ambiente propicio para el “buen vivir”. Todo lo escrito aquí, sirve para demostrar las contradicciones de quienes llámanse defensores de los derechos humanos, así como para dejar constancia de la gran calidad y profundidad de la más supina estupidez que acompaña a las palabras huecas y carentes de sentido de nuestra carta magna.

Merecemos, sin lugar a dudas, el segundo lugar en la carrera por la estupidez. Y lo digo con conocimiento de causa, porque como buen ecuatoriano que soy, doy fe de nuestra baja autoestima y por ende, estoy convencido de que algún estúpido especializado en el extranjero, o alguna estupidez foránea, siempre serán considerados superiores a lo autóctono. Y además, estoy seguro de que lograríamos un honroso segundo lugar en la competencia de estúpidos, precisamente por ello, porque somos tan estúpidos. ¡Viva la revolución ciudadana (y los estúpidos que la suscriben)!

(1) Etnocidio, según los entendidos en derechos humanos
(2) Sumak Kawsay de los revolucionario

9.17.2009

Llevando piñas a Milagros

Para aquellos que no conozcan, Milagros es una ciudad en Ecuador, famosa por su generosa producción de piñas. En Ecuador cuando se quiere hacer énfasis sobre lo absurdo que resulta redundar en algo, o como dicen en otros sitios, llover sobre mojado, se utiliza una famosa expresión que reza así: ¿Para qué llevar piñas a Milagros?

La siguiente, es una carta publicada aquí, aquí, y aquí en la cual se cuestiona al gobierno de la robo-lución ciudadana por traer, con dineros públicos, médicos cubanos, para que "nos den" ayudando con nuestros problemas de salud.

Aquella idea de que la medicina cubana es de tan alto nivel solo cuaja en sitios poblados por gente bastante elemental. Países empobrecidos en los cuales la autoestima es ínfima, lo cubano resulta superior. ¿Cómo puede ser superior al Ecuador la medicina de un país sumido en profunda pobreza, al cual la falta de insumos y materiales es una cuestión crónica? ¿Qué ciencia se puede producir en Cuba sin dinero que la financie? El marketing cubano ha infestado las mentes noveleras y pueblerinas.

En lo personal, yo estaría muy temeroso de irme a hacer atender en Cuba, pues no tengo ninguna garantía de que lo que se vaya a utilizar en mi, no sea algo reciclado, viejo, obsoleto, anticuado o algo que me fanfarronean. Yo no asumo a priori que el nivel médico cubano sea de primera. Simplemente porque gente sin conocimientos médicos me lo diga, yo no me lo trago. Necesito un poco de evidencia en el asunto.

Cuba no tiene acceso a la ciencia de forma libre. ¿Cómo se puede, entonces, esperar que tengan medicina de punta? Lo que si hacen en Cuba, es darle a la gente un placebo muy costoso. Le "meten el dedo" al paciente y le hacen creer que le han dado la panacea. Y como los pacientes-turistas creen que porque les costó un ojo de la cara, entonces debe ser bueno. Les limpian el traserito con pañitos húmedos. Los entalcan, los pasean, les proveen jineteras con diploma médico. Los galenos cubanos se dan por bien pagados si usted les lleva de regalo un poco de jabón, shampoo, pasta de dientes, papel higiénico o desodorante; cualquier chuchería electrónica es una joya, y un poco de chicles norteamericanos, una barra de chocolate son un verdadero "delicatessen".

El gobierno cubano se encarga de chuparle toda la plata al incuato paciente extranjero, mientras lo tiene entretenido con una parranda inolvidable y actos de brujería con matices de sofisticación. Al final del día, los médicos cubanos no han hecho nada diferente a lo que se hace en cualquier otro sitio del mundo en donde se haga medicina de acuerdo a los últimos estándares. No obstante, no se hacen responsables de nada, y usted no les puede demandar por mala práctica médica.

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CARTA:

Si un médico foráneo desease ejercer su carrera en otro país tendría que cumplir con un sinnúmero de requisitos y hacerse merecedor de una licencia que lo faculte para tal. Dudo mucho de que un médico graduado en Ecuador pueda alegremente entrar a Cuba y dedicarse altruistamente a curar cubanos.

Solo en un país como el nuestro, donde la autoestima es misérrima, se pueden dar cosas como que un gobierno con espíritu de tarima, importe galenos cubanos para que vengan a hacer lo que nuestros propios médicos pueden ¿Acaso no existen buenos médicos en  Ecuador? ¿Cuál es el verdadero propósito de traer piñas a Milagro?

Solo en Ecuador, y porque todos nos creemos la mamá de Tarzán, no tenemos instituciones que se dediquen a otorgar licencias para el ejercicio profesional, garantizando a la población que quienes las reciben, cumplen con mínimos estándares académicos y profesionales. Con gritar fuerte o fanfarronear que uno es especialista por haber hecho algún cursillo en el extranjero, ya creemos que es suficiente.

Por eso, médicos cubanos que no han pasado por algún control de calidad académico-profesional en Ecuador, pueden ejercer sus “buenos oficios” sin restricciones ni limitaciones

9.13.2009

La Familia: pilar de la revolución

No cabe duda de que para la revolución ciudadana, la familia es un eje importante. Tan importante es, que la revolución no escatima esfuerzos por promover el bienestar y prosperidad de sus hijos revolucionarios.

La familia Alvarado es un buen ejemplo de aquello.

Vinicio “Goebbels” Alvarado es el cerebro detrás de la intoxicante y estupefaciente propaganda oficialista. Su omnipotencia es solamente superada por el Omnipotente-Prepotente-Impotente rey de los ecuatorianos. Es tan omnipotente como el amo de los videos clandestinos. Su título oficial es el de Secretario de la Administración Pública y Comunicación. Esa es la figura con la que se le da puesto y salario de ministro.



Fernando Alvarado, el ñañón, actual Secretario de Comunicación, un nuevo ministerio creado recientemente con dedicatoria personal a él y sus servicios de censor y de comunicador de la verdad oficialista. Otro puntal importante en la maquinaria propagandística de este régimen.

Entrambos dirigen sendas agencias de publicidad, que hasta hace 2 años declaraban 0 dólares por concepto de impuestos, y que al cabo de esos dos años ahora declaran cientos de miles de dólares por la misma razón. La razón que no está tan clara es aquella que permita vislumbrar cuál es la gallina de los huevos de oro que los ha convertido en prósperos publicistas. Voces en las tinieblas aseguran que los Alvarado no tienen un solo cliente privado, y que su fortuna se sustenta en la realización de la publicidad gubernamental, otorgada a ellos a dedo.

Taita de estos hermanos, está don Humberto, quien a parte de haberse convertido en gamonal y cacique en la provincia de Los Ríos, posee, curiosamente, radios y TV, las mismas que utiliza para sus personales intereses. ¡Qué raro que no hayan sido objeto de ataques de Correa, por ser medios de comunicación que responden a los intereses personales de su dueño! Ahora el Don, también se ha sumado al coro de levantamanos, y desde ahí seguramente seguirá retroalimentando con infinito amor ese interés de la revolución ciudadana por el bienestar de la familia.

Para culminar con broche de oro, tenemos a la cónyuge del don y mamacita de estos hijos de la revolución, es embajadora de Ecuador en Costa Rica.

Ojalá la revolución permita que cada día mas y mas familias estén al servicio de tan noble causa, y que todo el Ecuador termine siendo una enorme burocracia dorada. Finalmente entiendo ese estribillo de los Alvarado que dice “la patria ya es de todos”

9.07.2009

Ironías

En el hospital donde trabajo, un gran porcentaje de pacientes son de origen hispano, muchos de ellos no hablan ni jota de inglés. Algunos de mis colegas, hombres de ciencia y brillantes mentes, se sienten frustrados cuando tienen que lidiar con pacientes a los cuales no pueden hacerles llegar el mensaje, debido a la barrera del idioma. Preguntan: ¿Cómo le cuento al paciente lo que tiene y la gravedad de la situación? Hábleles alto y lento, les contesto. La percepción de los gringos es que la gente que no habla su idioma, son una suerte de imbéciles a los cuales simplemente hay que gritarles despacio en inglés, para que entiendan.

Lo irónico del caso es que las dificultades y barreras de comunicación pueden tener serias implicaciones en la salud de los pacientes, y que muchos de ellos, por mas que se les hable en su idioma natal, tampoco entenderán completamente las cosas, ni se darán cuenta de lo afectada que está su salud y que muchas decisiones que ellos tomen, tendrán influencia directa y drástica sobre la misma. El asunto es tan serio, que muchas veces, las fallas terapéuticas, los errores médicos, o el fracaso de los tratamientos, hubiesen podido ser evitados, si tan solo se hubiese contado con una comunicación fluida y eficiente entre el médico y su paciente, seguida de una buena comprensión.

La ironía desenmascara y pone en evidencia la verdadera razón de las cosas. El que un sapo se burle de la boca de un cocodrilo, o que el burro tilde de orejón al conejo, o que el Correa acuse de vulgar a la Laura Bozzo, son ejemplos precisos y claros de lo enfática que es la ironía, y ponen de relieve gestos y actitudes humanas tan despreciables como el cinismo, la falta de vergüenza y de autocrítica.

Burdas frivolidades demuestran que, con la ironía del caso, la verdad salta a la vista. El "diáfano", "respetuoso", "refinado" y "estilizado" presidente de los ecuatorianos, en un flemático arranque de "dignidad", "pulcritud" y de espíritu moralizador, pide al esbirro encargado de “gerenciar” uno de los canales estatales, que saque del aire, por no ser de su gusto –del de Correa-, al programa que conduce una peruana tosca, procaz, ofensiva, vulgar, zalamera, y populachera. El contenido pueblerino de dicho programa, irónicamente, solo abona de manera solapada al estado mental que tanto aqueja a esa gran masa, que, curiosamente conforma la mayoría electoral, y a la cual el puritano Correa pretende defender con sus lamentos y críticas de beata de la Iglesia de la Compañía de Jesús. El de Laura Bozzo, es un programa que despierta una insana morbosidad, alimenta bajos instintos, y se nutre de la novelería propia de mentes simplonas, que están en ese estado por la falta de oportunidades y por la desidia de todos los gobiernos. ¡Oh coincidencia! Son esas mismas mentes quienes votan masivamente por Correa.

La sorprendente acogida, (“rating” para los entendidos) que tiene el programa de Laura Bozzo entre la gran mayoría de televidentes a nivel local (Perú) y a nivel internacional, obedece exactamente a las mismas razones por las que el pueblo apoya y sigue apoyando al Correa, al Chávez, al Ortega o al Evo. La chabacanería que los ornamenta; la simpleza y vulgaridad de lo que presentan y exponen; el enfermizo morbo que adereza sus temas, las bajas pasiones, los rencores, envidias y otras bajezas que se desenmarañan, escudriñan y se convierten en escándalo; la cuestionable veracidad de los testimonios. Todo esto, lo comparten, cual almas gemelas, Correa, Bozzo, y el terceto restante de bolivarianos.

Resulta entonces irónico que el Correa se queje de lo mismo que lo aqueja a él; que condene lo mismo que merece condena en él.
La explicación: el espíritu capitalista.

¿Capitalista? Si. Capitalista. ¿Por qué? Porque Correa simplemente pretende, como cualquier buen capitalista que se precie de serlo, de monopolizarlo todo. El monopolio del oprobio, el insulto, la vulgaridad, la descalificación, el autoritarismo, no pueden ser explotados y usufructuados por otros.

Correa actuó así, porque vio en la Bozzo a la competencia perfecta, digna de cualquier esfuerzo para ser eliminada. Ambos se sostienen en la tarima por las mismas razones: la vulgaridad, la procacidad, la falacia, el embuste, la calumnia, la descalificación, la prepotencia, el vejamen. Pero ellos no solo comparten y compiten por el Oscar a mejor payaso, por las cuestiones de forma. Correa y Bozzo también comparten ese no se qué místico, esa “licencia poética” que otorga el poder, para ahondar, fomentar, y perennizar el embrutecimiento de las masas. Ambos perpetúan la mentalidad pueblerina, esquiva a la educación, al refinamiento, y al conocimiento.

Polos iguales se repelen, y las palabras de Correa confirman lo que la ironía sentencia. Correa terminará metiéndose el tiro en el pie, tal y como el amigo de este video. ¡La ironía de las cosas!



Y si queremos mas ironía, vayamos al asunto educación superior. En USA no todos los estudiantes que cursan la escuela secundaria, terminan graduándose. Solamente 25% de aquellos que se gradúan de “high school” van al “college” es decir, acceden a una educación superior equivalente a una licenciatura. Y de ese 25% un porcentaje no mayor al 70% termina haciendo estudios de postgrado (maestrías o PhD.) Por otro lado, gústele a quien le guste, y moléstele a quien le moleste, en USA está un gran porcentaje y número de las mejores universidades del mundo. En contraste, en otros países, las universidades se multiplican cual kioscos de salchipapas. Ofrecen cartones al por mayor por cómodas cuotas mensuales y el sistema de dichos países no contempla organizaciones que velen por que el nivel académico y profesional de sus graduados cumpla mínimos estándares. El diploma de graduado, por lo tanto, no tiene mucho peso a la hora de ser calificado para un empleo o puesto.

La ironía del asunto radica en que existe una relación directamente proporcional entre lo mal que se encuentra dicho país, y el número de personas que acceden a las universidades. El caso del Ecuador es la excepción que confirma esa regla, por el simple hecho de que la pobreza ya roza lo extremo, y la sumisión mental del pueblo es tal, que ya a pasado a ser una cuestión generacional y perpetuada ad infinitum por la poca o nula acción de los gobiernos en dicho campo.

Y para dar el puntillazo final a dicha ironía, quienes están trabajando en una reforma a la educación universitaria, no están a la altura académica para gestarla, y simplemente obedecen a encomiendas ideológicas llenas de originalidades. En lugar de tratar de emular o adaptar a nuestra realidad lo que ha demostrado ser efectivo, tenemos que optar por inventarnos nuevas formas y leyes para mejorar la educación superior por decreto.

Entre otras joyas, por ejemplo, demandan mas investigación en las universidades, así como mayor número de profesores a tiempo completo con títulos de PhD. Irónico resulta, y no por descalificarlo como ser humano, que quien dirige la SENPLADES, no tenga un título PhD que le confiera autoridad moral, académica y científica para criticar a las universidades del Ecuador.

La ironía refleja una verdad dolorosa que muchos procuran y creen ocultar.

8.30.2009

La Equidad, o lo que se esconde detrás…

Me resulta casi imposible no creerle al Correa. Todo lo que hace este señor va apuntado en esa dirección: la equidad.

No obstante, para el economista-presidente equidad y hacer de todos una misma cosa, es decir homogenizar, resultan la misma cosa.

No cabe duda que el Correa quiere homogenizar a la sociedad ecuatoriana. ¿No es acaso esa la finalidad de cualquier régimen socialista de corte populista-totalitario-fascista? Si.

Poco a poco, lento pero seguro, con pasos firmes, todos los ecuatorianos serán homogenizados de la manera mas ecuánime posible. Lo malo es que, al igual que en Cuba, en Ecuador todos los ecuatorianos seremos iguales unos a otros: todos convertidos en harapientos muertos de hambre.

Es que uno de los logros de la revolución cubana es el haber logrado convertir a todos sus habitantes en menesterosos, mendigos, andrajosos, a quienes, por esa equidad impuesta por el estado, no les permite diferenciarse entre ellos. Todos carecen de lo mismo. Ninguno puede aspirar a mas, sin tener que ofertar su cuerpo y alma a la revolución. Todos son mendigos. Nadie tiene mas que su vecino. Y pobre de aquel que ose lo contrario. En su barrio estará muy pendiente el CDR del lugar de que fulano o mengano no tenga una gallina mas, o un poco de papel higiénico o desodorante. Dios ampare a aquel desdichado que habiéndose hecho de un poco de papel higiénico, es sorprendido con el culo limpio y sin la tinta del Granma.

Ya habrá algún iluminado que dirá que soy un agorero del imperialismo, un amargado que ve cucos en todas partes. Pero si no se me cree a priori, mejor analicemos lo que verdaderamente se oculta detrás de las “bien intencionadas” medidas económicas del compañero-presidente.

En su remitido al cirquillo de levantamanos conducido por el arquitecto Cordero, el ciudadano-presidente antepone, como pretexto de sus medidas, entre otros argumentos que la crisis de los gringos lo han empujado a tales medidas:

“El Estado Ecuatoriano viene adoptando varias medidas de carácter económico para enfrentar las consecuencias negativas que lo amenazan debido a la crisis económica originada en los Estados Unidos de América, y que ha afectado no solo a dicho país, sino que se ha extendido a lo largo del continente e inclusive a la Unión Europea; procurando con dichas medidas la estabilidad y el desarrollo sostenible de los diversos sectores de la producción, que son aquellos que han visto o se verían eventualmente afectados por la situación económica internacional”

No obstante, fue el mismo Correa quien dijo textualmente: “a nosotros nos tiene sin cuidado la crisis mundial y de Estados Unidos” ¡Qué raro! Ahora resulta que si le tiene con cuidado. Mentiroso. Charlatán. Un par de adjetivos que vienen a mi mente apenas contrasto lo que dijo antes, con lo que dijo después, este señor.

Luego, en un párrafo mas abajo, nos habla sobre la “redistribución de la riqueza”. No es mentira, este sujeto quiere quitarle al que tiene, para dárselo al que no tiene. Un Robin Hood criollo. Tan criollo, que se pasa de parroquiano, y por eso, quiere arranchar al que tiene, independientemente de si lo que éste tiene, ha sido obtenido de manera honesta, lícita y honrada o no. Siempre hay uno que otro fanático defensor, que con mentalidad concreta de escuelero, entiende “arranchar” literalmente. No. Correa no va a arranchar de forma violenta, al menos no por el momento. Lo va ha hacer a través de leyes, impuestos sobre impuestos, multas, coerciones a través de aplicaciones e interpretaciones muy estomacales de la ley. Así es como va a “arranchar”. Luego, en el mejor de los casos, lo arranchado le será entregado al desposeído, quien, por ser en la mayor parte de casos, un desposeído de educación y de formación académica, recibirá la dádiva, se la festinará en un santiamén y no saldrá de su pobreza, pues el gobierno simplemente ha forzado a ese sujeto a convertirse en un mendigo a la espera de los buenos gestos del taita Estado. A esta entelequia, solo le interesa regalar peces, en lugar de enseñar a otros a cómo pescarlos. Es mas, ni siquiera le interesa regalar, no le interesa nada, simplemente se dedica a regalar por regalar y para facilitar la permanencia en el poder de quien lo controla en ese momento.

Cabe reconocer que el emisario Carlos Marx Carrasco, ha ejercido una magnífica labor cumpliendo con su tarea de pesquisa y recaudador. Se han recaudado más impuestos que nunca. Eso es positivo. No obstante, el dinero de los impuestos no ha sido revertido en obras tangibles y en proyectos a largo plazo que sienten las bases de una nueva sociedad ecuatoriana. Todo se ha ido por el caño. Puro gasto burocrático. Puro derroche publicitario. Pura limosna y dádiva en forma de subsidios que vuelven mediocre y sumen en la ignorancia al pueblo. Puro gasto corriente.

Pero veamos que es lo que posiblemente se oculta detrás de algunas de las medidas que decretó el único no-contador-presidente que tenemos.

Según Correa: Los objetivos de las medidas son: solucionar el desequilibrio del sector externo, canalizar el ahorro público a la inversión, impulsar la justicia social y contrarrestar la evasión de impuestos. Además, dar incentivos al sector productivo y estimular la demanda interna de los hogares.

¿Cómo se supone que van a solucionar el desequilibrio del sector externo? Pura parafernalia socialista atiborrada de palabras sofisticadas y que no significan nada, o que no explican nada. ¿De cual justicia social estará hablando Correa? ¿De aquella en la que todos son iguales, nadie tiene de qué envidiar al vecino, porque todos son ya, una gran masa de menesterosos? ¿De veras cree Correa que con estas medidas el sector productivo se siente incentivado? Lo que si es cierto, es que, lo que este economista y su team llaman “estimular la demanda interna de los hogares” simplemente significa hacer que el pueblo gaste mas y deje de ahorrar. Ya será explicado mas luego.

El Presidente explicó algunas medidas que ya se conocían o están en vigencia, como el pago mensual de los fondos de reserva o la reducción del costo de los servicios financieros.

¿Acaso que por prohibir a los bancos a cobrar ciertos servicios y otros rubros, los ciudadanos van a acudir a las entidades financieras a pedir más préstamos y van a mover más su dinero?

Pero también dio a conocer otras, como el cobro del IVA del 12% a la importación del papel que utilizan los periódicos y las revistas. El mandatario señaló que ese papel paga 0% arancel y 0% IVA. “Solo las medicinas, los insumos agrícolas y el papel periódico tienen esa ventaja”.

¿Cuánto dinero se va a recaudar por concepto del impuesto al papel para periódicos y revistas? ¿Cuánto dinero ha dejado de percibir el estado por no gravar con impuestos al papel periódico de 4 o 5 medios escritos que venden en todo el país? Solo un débil mental, o un socialista convencido pueden no darse cuenta de que es una retaliación en contra de los medios escritos que todavía opinan como les parezca y critican y desenmascaran el oprobio y estulticia de este gobierno. La libertad de prensa no se opone a la libertad de empresa, ni a la libertad de expresión. Pero llámenlos, y primeritos estarán los defensores de los DDHH para hacer análisis de filigrana sobre estos temas, y encontrar los rotos a las costuras y luego ellos rasgarse sus vestimentas por que los medios son, dicen ellos, tendenciosos. ¡Uy qué atropello a las libertades y derechos humanos! Pero cuando el gobierno atropella derechos y libertades de la manera más descarada, estos bien nutridos burócratas ad hoc no dicen ni pío. Correa quiere acabar con el disenso y con quienes lo critican, independientemente de si lo hacen con o sin adjetivos, como este humilde servidor. Y de paso, demos gracias al economista Correa por contribuir con un granito mas de arena a esa montaña que se cierne sobre los ecuatorianos, y que se llama pésima educación. Gracias a ese impuestito, los medios escrito posiblemente se conviertan en artículos de lujo. Y por lo tanto se tornen inaccesibles para ese, ya embrutecido pueblo, al cual no le llegará nunca ese rayo de esperanza, que representan los libros y la educación. !Educación gratuita! gritan hasta los guangudos de la SENPLADES. Si, educación gratuita y sin libros, responden los antirevolucionarios. Y dado que los libros y periódicos, (a excepción del Telégrafo, el cual se regala en las calles) serán objetos de lujo y con materiales de importación, no sorprenda que además le chante el impuesto del ICE a éstos.

Al respecto, los representes del sector que utilizan esta materia prima no se pronunciaron.

El Presidente anunció también que las empresas de los artesanos que tengan una facturación anual de USD 60 000 o menos, tengan una tarifa de cero IVA.


No sorprenda a nadie que de la noche a la mañana muchos de los revolucionarios de turno, serán reconocidos como “artesano” y que sus negocios familiares o sus grandes empresas, se declaren de “espíritu artesanal” y las subdividan en una serie de mini-empresas, cada una de ellas facturando, coincidencialmente menos de 60 mil dólares.

Estas medidas se incluyen en la nueva reforma tributaria, que el Mandatario firmó ayer y que es enviada hoy a la Asamblea Nacional por la vía regular.

Vía regular: “!A levantar la manito, todos juntos ya!”

El mandatario justificó algunos puntos de la reforma tributaria. Por ejemplo, sobre el incremento del Impuesto a la Salida de Divisas del 1 al 2%, dijo que la medida obedece a que, a pesar del gravamen, la salida de capitales del país ha crecido. En 2008, salieron al exterior USD 4 991, mientras que en lo que va de 2009, se han expatriado 5 233 millones. Correa aseguró que el alza tiene el objetivo de preservar la liquidez.

Comenzó con 0.5% de impuesto a la salida de divisas. Eso no las detuvo. Se decidió incrementar ese impuesto al 1%. La fuga de capitales se incrementó en lugar de disminuir. ¿Acaso Correa cree que el 2% va a hacer desistir a la gente a sacar su plata y ponerla a buen recaudo? En el Ecuador no hay garantías constitucionales mas allá de las que pueda garantizarnos los humores gástricos del presidente o de sus esbirros, es decir, todos los poderes del estado e instituciones de control y garantías. No existe el más mínimo resquicio de la existencia de un estado de derecho. El gobierno está desesperado por dólares, y los quieren obtener de cualquier manera, excepto a través del fomento de inversión extranjera o nacional. Un gobierno que impone sus posturas al margen de la ley, rompe contratos y acuerdos a discreción y expulsa a quien le resulta incómodo, no son cosas que resulten auspiciosas para atraer inversionistas. Para obtener dólares, solo queda rezar por que el petróleo suba de precio y seguir chupando y desangrando al pueblo y los empresarios locales hasta dejarlos exangües. La gente no es tonta. Todo aquel que pueda salvar su dinero de la eventual e inminente caída de la dolarización, lo va ha hacer. No importa si el impuesto sube a 3, 4, 5, 6, o más por ciento. Mas vale pájaro en mano que ciento volando.

Con respecto al impuesto mínimo a las empresas, que provendrá del actual anticipo del Impuesto a la Renta, el Mandatario dijo que se trata de una medida para evitar la evasión tributaria. Señaló como los sectores que más evaden al floricultor, bananero y camaronero. “Hay una evasión tributaria generalizada y no lo vamos a seguir permitiendo”, aseguró.

¡Aplausos! Va a combatir la evasión tributaria. La pregunta del millón es: ¿En qué se van a destinar esos tributos? Estos robo-lucionarios son unos genios. Cobran de anticipado una parte de los supuestos impuestos que los empresarios van a pagar, sin importar si, por A ó B razones las empresas llegasen a declarar pérdidas. ¡Vaya manera de incentivar al sector productivo!

El Presidente anunció además que el Régimen repatriará USD 1 600 millones de la Reserva Internacional de Libre Disponibilidad (RILD) para la inversión en el país. “Queremos que se convierta en un préstamo a la Corporación Financiera Nacional (CFN) para que a su vez otorgue créditos a las empresas y al sector público”.

¡Bravo! El dinero de los afiliados puesto a libre disposición del gobierno. ¿Para qué? ¿Para otorgar préstamos a través de la CFN? Será de preguntarle al gerente de la CFN si esos préstamos irán a manos de quienes los necesitan para emprender o mejorar sus negocios, o si serán prestados a la caja fiscal para pagar el sueldo de los obesos burócratas, para pagar las cadenas nacionales, la publicidad gubernamental, los contratos del ñaño, los contratos a dedo de las emergencias, los paseitos de muchos amigotes de la revolución en el avión presidencial, los CDR’s, etc. Nunca se sabrá, pues, a pesar de que la ley de transparencia obliga a la CFN a contarnos a quienes se han prestado los dineros del pueblo, el sigilo se impone en los emisarios del régimen.

El Mandatario aseguró que en dolarización la reserva no tiene utilidad, porque solo sirve para respaldar monedas propias. “Si mantenemos esos recursos en EE.UU. solo estamos financiando al país más rico del mundo. Queremos financiar a Ecuador”.

¿Y ese conocimiento se adquiere con el PhD que le dieron a Correa? Solo a un mentiroso cínico, o en su defecto a un profundo oligofrénico, se le puede ocurrir que una reserva monetaria solo sirve para respaldar la moneda propia. Es decir que tener dinero guardado por si una desgracia de grandes proporciones acaece en el país es simplemente una idiotez. Este señor economista no cree en la prevención, en la cautela, en la cordura.

Otra medida que di o a conocer es el pago quincenal de los sueldos a los empleados públicos. Esta medida se orienta a mejorar la demanda de los hogares.

¡Voila! No digo, este economista-presidente no cree en el ahorro, no cree en la prudencia. Si es cierto, unos cuantos dólares más entrarán en circulación. Pagando quincenalmente, la gente gastará más. Muchos se inhiben de comprar ciertas cosas que no son vitales porque al fin del mes, las cuentas importantes ahorcan, ahora una falsa percepción de mayor poder adquisitivo hará que la gente gaste y se endeude. ¿Y cuando la dolarización caiga?

Correa se mostró optimista con respecto al rumbo de la economía y aseguró que Ecuador será uno de los pocos países de la región que tendrá un crecimiento del 2% en este año. Estimó, además, que la inflación será inferior al 4% y destacó los logros de la política arancelaria.

¿Optimista? ¿Qué evidencias tiene de ello? El optimismo de Correa se lo puede apreciar aquí, aquí, aquí y aquí.

Algunas medidas que anunció el Régimen

La repatriación de USD 1 600 millones de la Reserva de Libre Disponibilidad para la inversión doméstica.

La fijación de límites a las tasas pasivas de interés, con el objetivo de destinarlas a inversiones del sector público.

La inyección de mayores recursos en el sector financiero privado nacional, a través de la banca pública.

La devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los operadores turísticos.

El estímulo tributario a la reinversión del IVA en ciencia y tecnología.

La exención, con tarifa cero IVA al artesano que facture menos de USD 60 000 al año.

La imposición de un tributo del 10% de los dividendos de los accionistas de las empresas con altos ingresos.

La decisión de imponer un IVA del 12% a la importación del papel que utilizan los periódicos y las revistas.

El anticipo del Impuesto a la Renta (IR) no será devuelto a las empresas.

Los empleados del sector público recibirán una paga quincenal de su salario y ya no mensual como hasta ahora.

8.24.2009

La mente revolucionaria

¡Qué alguien me explique!

El concepto de revolución ciudadana es algo que no tiene cabida en la mente de cualquier homo sapiens de mediana sensatez. Nadie, provisto de esa sensatez, aparentemente ausente en las mentes revolucionarias, puede, podría o podrá entender ironías y contradicciones como las que serán expuestas a continuación.

Los leguleyos mentalizadores y los teóricos de esta revolucioncita, no está por demás decirlo, en general son miembros de esas logias de rapaces defensores de supuestos derechos humanos, que hoy fungen de comensales de Carondelet. Son ellos los artífices de todas esas linduras extravagantes que vienen cargadas de las mejores intenciones y de la más arraigada y sublime conciencia social. Son ellos, quienes, bien sea por la vía del asesoramiento a los güiñachiscas ejecutores del gobierno, o ya sea pasándole el proyecto al compañerito-ciudadano-economista-presidente para que éste a su vez lo someta a “aprobación” ante un atado de borregos levantamanos obsecuentes y obedientes, o alterando ex-tempore los textos de la sábana esa que llaman constitución, engendraron todos esos mandatos, leyes y decretos que vienen atiborrados de pintorescos y alegóricos derechos y resarcimientos sociales.

Son ellos mismos –los izquierdizados bienpensantes de los DDHH - quienes reconocen que el origen de esas leyes en pro de tantos derechos, está marcado por las inequidades existentes. Son ellos quienes, en teoría, se oponen a las prácticas maquiavélicas, pero en la realidad, apoyan y se suscriben a un gobierno carente de ética y moral, que, en el mejor de los casos, justifica los medios para obtener ciertos buenos fines.

Y digo en el mejor de los casos, porque en la mayoría de veces, la noble finalidad o el objetivo de verdadera justicia social, son simplemente inexistentes, y en su defecto, se utiliza el membrete de estas causas, para eufemísticamente etiquetar y ocultar acciones que benefician a muy particulares intereses. Esto no es nada nuevo en el panorama político del Ecuador desde hace muchas décadas. Sin embargo, llama la atención el hecho de que habiendo sido este gobierno y su caudillo, merecedores del voto popular, por precisamente enarbolar en su inflamada retórica y gesticulaciones corpóreas, un distanciamiento con ese caduco y corrupto sistema, sean hoy por hoy los abanderados de dichas actividades tan repudiadas. La realidad y los hechos, contradicen a dicha retórica y simplemente convierten a esos “corazones ardientes”, “mentes lúcidas” y “manos limpias”, en una mera jorga de pelafustanes que solamente se diferencian de la inmundicia anterior, por el color verde que los cobija. Por lo tanto, cabe insistir, que en Ecuador, quienes laboran por los derechos humanos, mayoritariamente detrás de un escritorio y sus decenas de libros super especializados en el tema, simplemente terminan haciéndole el juego al oprobio, a la estulticia, a la impunidad y al cinismo impúdico de las acciones de un gobierno que es experto en darle buen olor y color a la carroña.

Por ejemplo, en Ecuador, la falta de oralidad de los juicios y de los jueces, el empantanamiento de las causas, el letargo con el que llegan las sentencias de cualquier proceso penal o jurídico, han hecho que quienes se han visto privados de su libertad –justa o injustamente- por posibles vinculaciones con crímenes punibles plenamente tipificados, se pudran en las cárceles del país más allá del tiempo que se supone, esperando que la causa se inicie, prosiga o culmine con una sentencia acusatoria o absolutoria.

Gente que, a pesar de haber cometido algún delito sancionable, y cuya pena máxima no sobrepasaría un pequeño tiempo en la cárcel, ha tenido que pasar refundida en esos antros de adiestramiento criminal por meses, y hasta años. Es cierto. Hay quienes, siendo inocentes, han sido arrestados por sospechas o por posibles vínculos con hechos punibles. También es cierto que muchos inocentes han sido privados de su libertad, y por la anacronía y por lo obsoleto del sistema judicial, han permanecido en las cárceles del Ecuador por mucho tiempo.

Ante esto, cualquier persona sensata, buscaría reformar el sistema judicial en esos aspectos que lo entorpecen, enlentecen y complican. No obstante, los genios de los derechos humanos, afectos por esa conciencia social de cafetín, se han dolido por esas pobres almas que han sido privadas de su libertad injustamente, o que han purgado sus culpas mas allá de lo que ellos consideran justo, y en lugar de influenciar de manera sensata en el Presidente, quien a través del poder que tiene en estos momentos sobre todas las instituciones del estado, pudiera hacer un verdadero cambio en este asunto, han optado por ser originales, y por lo tanto y copiando a países de primer mundo, han decidido que la mejor solución a este problema es imponer la obligatoriedad de excarcelación de los reos a quienes no se les haya sentenciado en firme en un plazo menor al de un año. Claro está, que esa loable idea de excarcelar a alguien, en los países desarrollados, va acompañada de un sistema judicial mas funcional y eficiente. En Ecuador, solo se siguen poniendo parches y remiendos a los problemas.

Ojalá no ocurra que algún depravado viole a las hijas de estos “concientes sociales”, o que un criminal asesine a alguno de sus seres queridos, y gracias a los buenos oficios de estos modernos justicieros, esos seres nocivos para la sociedad, no sean puestos en libertad, porque la nueva ley castiga de esa manera, la tardanza de los jueces laborando dentro de un sistema obsoleto y arcaico.

Estos “guaguas” intelectuales de la revolución, se la pasan ornamentando con bombillos navideños las ramas del árbol, mientras el tronco y sus raíces están siendo consumidos por el fuego. Vemos pues, como estos astutos personajes, muchas veces promueven ideas similares a esa vieja analogía que reza que para evitar que se den incendios forestales, la mejor solución es talar los bosques, o decretar que se implanten extinguidores en cada esquina.

Otra de esas linduras, que posiblemente tiene sus orígenes en las cuevas donde estos petulantes bienpensantes pululan, es aquella que tiene que ver con la posesión, consumo y tráfico de estupefacientes.

Pero partamos de ciertas premisas, que son las que pueden explicar hasta cierto punto, la motivación de sus acciones y convencida "conciencia social".

Apoyados en su particular forma de entender la libertad, estos señores profesan la idea de que las drogas no deberían ser ilegales. Para ellos, el estado debería legalizar las drogas. Una vez hecho esto, el problema del mercado negro y la criminalidad que rodean al tráfico de drogas tendría que dejar de existir. Sustentan su postura en el ejemplo de lo que sucedió con la prohibición de las bebidas alcohólicas y su posterior legalización. Su simplista visión les conduce a pensar que de la noche a la mañana, y gracias a esta acción los narcotraficantes y grandes carteles de la droga, van a pasar a ser angelitos y honestos empresarios de la droga. Tal parece, para ellos, el mercado negro de drogas perdería su razón de ser, y por lo tanto, la droga dejaría de ser una lacra en la sociedad (¿?) porque ya no habría tráfico y comercio ilícitos. La drogadicción, para estos preocupados pensadores, es una mera nimiedad en toda esta escena, no es una lacra social. A estos defensores de los derechos humanos, no les preocupa el hecho de que posiblemente haya mas humanos drogándose, ya que para hacerlo, solo se requeriría ser mayor de edad, y drogarse de manera "conciente y responsable", (siempre y cuando nos acojamos a los principios de autonomía personal) habiendo sido educados previamente en el uso profiláctico del "sentido común", (igual que con el uso de los condones y la idea que sostienen de educación sexual y responsabilidad) sustentados en aquellas ideas de libertad, que en otras circunstancias, no son aceptables, sin previas prohibiciones y presencia de entes controladores y castigadores, como un obeso estado. No les importa que esos criminales del narcotráfico, que no llegaron a ser juzgados, gracias a que llegó a tiempo la varita mágica revolucionaria, sean librados de toda culpa, y sus crímenes sean olvidados. Olvidan que, a pesar de legalizar alguna droga, quedan muchas mas ilegales, y que además, el espíritu de la libre empresa motivará el ilícito aparecimiento, la producción y la comercialización de nuevas drogas.

No obstante, su simplona visión del mundo los lleva a estar convencidos de que legalizando las drogas, el problema se va a arreglar. No se les ha ocurrido que los capos de los carteles de las drogas, posiblemente se vuelquen a otras actividades ilícitas encubiertas por la comercialización de la famante legitimización del narcotráfico.

Teniendo en cuenta lo dicho arriba, vemos que estos pro-hombres de la revolución, intelectuales de izquierda que abogan por los derechos humanos, están convencidos de que las drogas no son tan malas, y que su consumo debería ser asumido por los hombres y mujeres, de forma libre y responsable, respetando los principios de autodeterminación y albedrío, y por ello, y por ese espíritu de querer ser los pioneros y mas originales, nos salen con la cagada de que ya no es crimen traficar, portar o consumir drogas o sustancias estupefacientes. Resulta que, si un ciudadano o ciudadana, (para seguir el jueguito de la cacofonía de género) es descubierto en posesión de 400 gramos (la cifra exacta no estoy seguro) o menos de droga, este hecho no merece sanción, prisión o multa.

Se puede, eso si, pasar a considerar al individuo portador de la droga, como un vicioso enajenado que necesita ayuda psicológica, obviamente provista y financiada por el estado, pues 400 gramos solo pueden considerarse de "uso personal". Es decir, que si un sujeto porta 400 gramos de droga, o la cantidad que sea que se haya estipulado como cifra que establece el concepto artificial de mero consumo personal, aquí no hay bronca. Pero jamás se les pudo ocurrir, (eso les pasa por vivir abstraídos del mundo real) que mañosamente un traficante de drogas, puede ahora hacerse pasar como mero drogadicto, y que este "drogadicto" en realidad ha fraccionado sus "stash" de droga en pequeños paquetitos de 400gr o la cantidad que sea considerada legal para consumo personal, y luego los comercializa de esa manera. Eso ya pasa en USA. En Camden, ciudad en la que trabajo como médico, los "drug dealers" están apostados, literalmente, en cada esquina de muchos de los barrios barrios de esta ciudad, considerada en los últimos 30 años una de las tres ciudades mas peligrosas de USA, con múltiples preseas por ocupar el primer puesto en años consecutivos. La policía que patrulla las calles de Camden, no puede hacer mucho para evitar el narcotráfico a nivel minorista, pues los sujetos que venden la droga, cuando son detenidos, nunca portan cantidades mayores a las consideradas de "uso personal". Es bien sabido que estos "drogadictos" tienen muchísimos paquetes de similar envergadura, escondidos en algún sitio. "One client at a time" es la política de estos "dealers". Por lo tanto esas novelerías que aplauden ciertos perdedores consuetudinarios, no han logrado cambiar en nada el problema de las drogas, la drogadicción y la criminalidad detrás de las mismas.

Si la sociedad condena el narcotráfico, no solo lo hace porque quien lo ejecuta se involucra en actividades criminales para llevar a puerto seguro su objetivo comercial. La sociedad, en general, prefiere evitar la relajación de las costumbres y el permisivismo de toda actividad que conlleve a las personas a grados de estupor y de degradación humana y personal, que a la postre se traducen en una sociedad dañada, embrutecida, y con incremento de muchos otros males. Por eso se busca criminalizar el consumo y tráfico de estupefacientes.

Cuando, por ejemplo, estuvo vigente la prohibición del alcohol en USA, el consumo ilegal del mismo se lo llevaba a cabo en lugares clandestinos, y la gente no se pavoneaba en estado etílico. Es decir, era muy raro encontrar conductores ebrios. Cierto es que la prohibición conllevó al surgimiento de mafias que comercializaban el alcohol de manera ilegal, lo cual desencadenó una suerte de otras actividades criminales relacionadas a la misma, o que se emanaban de ésta. Desde que el alcohol es lícito, muchos de los capos de esas mafias, a parte de tener negocios perfectamente legales en la industria del alcohol, incursionaron en otras actividades criminales, como la heroína, la cocaína, la prostitución, etc. Mientras tanto, ahora la gente bebe a discreción, sin verguenza, pero al mismo tiempo, se siente mas libre, para conducir en estado de embriaguez. Las estadísticas demuestran que, en USA, la gran mayoría de accidentes de tránsito está relacionada al consumo de alcohol. Lo mismo sucede en Ecuador. ¿Es esto lo que persiguen los defensores de los derechos humanos? ¿Ciudadanos bebiendo y drogándose bajo el axioma de autonomía personal, para luego conducir autos sin mayor recato y causar accidentes?

Los genios de la revolución también creen que quien se mete a “mula” del narcotráfico solo lo hace por encontrarse en situaciones desesperadas, tal y como lo aseveran fue el caso del propio papasito del señor Presidente, quien fue sorprendido por los gringos, transportando droga. Purgó una condena por tal crimen, (en gringolandia) y cuando fue liberado, se pegó un tiro en la cabeza o algo así.

Talvez esta traumatizante historia haya conmovido las entrañas de muchos luchadores de izquierda, quienes creen que toda “mula” del narcotráfico es una víctima de las circunstancias y que peca o ha pecado solamente una vez, y que si se le da una segunda oportunidad, no va a volver a reincidir en dicho crimen. Asumen y quieren hacer creer que las “mulas” del narcotráfico son seres buenos y bondadosos, responsables padres o madres de familia, capaces de hacerlo todo, con tal de que sus guaguas puedan codearse con los hijos de los socios del Club La Unión; que son personas que se han desviado del buen sendero por una sola vez.

Aseguran a la población, que la idea de que las famosas “mulas” luego de excarceladas, no vuelven a reincidir, está confirmada por hechos tan "contundentes" como lo son las estadísticas, mismas que demuestran que estas personas -las "mulas"- no vuelven a ser vistas por las cárceles del país. Estos “bondadosos” legistas revolucionarios son tan “puros e inocentes” que no se les cruzó por la cabeza, la idea de que existe la posibilidad de que las famosas “mulas” pudiesen volver a las andadas y que simplemente ahora, estas “mulas” se han vuelto mas astutas, ágiles y escurridizas, como para dejarse atrapar de nuevo. Talvez esas “mulas” decidieron especializarse, ampliar o diversificar su negocio. Eso nunca pasó por las diáfanas mentes de estos imbéciles revolucionarios de cafetín.

Creen también que es imposible que un ciudadano que es encontrado con 400 gramos o menos de droga, tenga mas droga en su poder que los magros 400 gramos, o que simplemente, debido a que las nuevas normas de comercialización de droga se han estandarizado gracias a la revolución, posiblemente los narcotraficantes empaquen sus productos en muchos paquetitos de droga que no contengan mas de 400 gramos, y que posiblemente los tengan refundidos en otro lado, en un cuartucho o en otra casa.

Al final del día, el narcotráfico, por obra y gracia de las cortesías revolucionarias, ha pasado de execrable crimen, a ser una actividad lícita y decente, siempre y cuando se la lleve a cabo en base a estos "estrictos" estándares de comercialización. ¡Se han lucido con esas leyes! El respeto y amor infinitos a las libertades y derechos de los viciosos y de los traficantes de estupefacientes son causas de una desbordante nobleza y merecedoras de mejor justicia, que bien merecen sus mas arduos esfuerzos.

¡Basta con asegurarse de comercializar los estupefacientes en las cantidades estipuladas por la ley, y ya! ¡Oh qué nobles estos defensores de los derechos humanos! ¡Qué preocupados por la suerte de unos ociosos (facilistas) que quieren la “pasta” por la vía rápida! Lo importante aquí, para estos seres etéreos de colosal sabiduría y de bondad infinita, (los de los de-de/hache-hache)es que esas personas, cuyos errores han sido degradados a meros pecadillos veniales, no purguen en la cárcel por mucho tiempo sus crímenes, talvez por el temor de los nobles resarcidores, a que otra "mula" se vaya a meter un tiro al salir del panóptico. ¡Qué magnánimos y bondadosos son!

¿Otra joyita? ¿Qué tal la amorosa acción de la Betty Amores y su nueva ley de defensa de la niñez y otros triciclos? Dudo mucho que dicha ley haya salido del peculio de esta amorosa alma caritativa. Eso, no importa a la final, porque de seguro esa ley provino del profundo amor de enmohecido librero que tienen los revolucionarios de hoy, para con el hombre, hijo de la Pacha Mama.

La brillantez de estos jumentos ilustrados llega al extremo del absurdo. Ahora resulta que para fomentar la paternidad responsable, irónicamente van a hacer responsables a terceras personas, dando prioridad a aquellas que tengan vínculos de consanguinidad o de parentesco, a que asuman precisamente, la responsabilidad de los hijos, que algún otro pariente no tan responsable supuestamente debería tenerla, por haberlos engendrado.

Es decir, si yo soy un promiscuo sujeto, como aquellos izquierdosos que, con su labia y destellante (para algunas féminas) conciencia social, capitalizan sendos fervores uterinos de manera consuetudinaria, y fruto de ello dejo desperdigados por la faz de la tierra, hijos bastardos o no, el estado se encargará de endilgar esos hijos míos a alguno de mis parientes, comenzando por los de mas cercana afinidad sanguínea. No importa si esos parientes son pobres, no poseen los medios para asumir dicha carga, o simplemente no quieren, o si sean personas idóneas para la tarea impuesta por la sabiduría estatal, originada en la mente de algún comedido revolucionario. En este caso, como se puede ver, la libertad de los individuos no es respetada, y se les impone el mejor criterio de estos caritativos sabihondos.

Supongo que ahora si, la gente la va a pensar dos veces, antes de echarse un polvito sin las debidas precauciones. ¡Qué ingenuos!

Es irónico, pero estos fulanos de los derechos humanos se preocupan por el futuro y la vida de esos seres humanos indefensos que pueden quedar desamparados si sus padres biológicos no se hacen cargo de ellos; violentan la libertad de las personas al imponerles el cuidado y manutención de un guagua ajeno. El dolor que los embarga es tal, que procuran, a través del estado, imponer de forma coercitiva esa responsabilidad sobre los hombros de terceros, para evitar que esos niños se vuelvan una carga para el estado. O sea, ese estado tan preocupado por sus miembros, quiere deshacerse de sus responsabilidades para con ellos, achacándoselas a otros. ¡Vaya forma de entender la libertad!

Y sin embargo, y al mismo tiempo, estos noveleros santurrones de roto grial, no se duelen de esos seres humanos no natos, y aúpan y se suscriben, por ser cuestión de modas, a las poses mezquinas y antihumanas de sendas mujeres asociadas en gremios y sindicatos de vaginas parlantes auto reivindicadas, que defienden los supuestos derechos de género y su apoyo al aborto. En ese caso, la vida del indefenso ser humano recién engendrado, concebido y que tiene todo el potencial de nacer y ocupar un puesto en la sociedad, es considerada una nimiedad en contraste con la gravedad que impone el derecho que le asiste a una mujer para decidir sobre su propio cuerpo. ¡Qué alguien me explique!

¿Mas de lo mismo? ¿Qué tal el revuelo que se armó por cuestiones de semántica? ¿Hurto o Robo?

Unos agenciosos comedidos, motivados por razones similares a las que motivaron a la elaboración de la ley de excarcelación después de un año si no ha habido sentencia, o a la de legalizar el narcotráfico siempre y cuando se lo lleve a cabo en cómodas cuotas de 400 gramos, llegaron a la conclusión de que privar a otras personas de sus bienes materiales en contra de su voluntad, por una cantidad inferior a los $600 dólares, o estafar con cheques sin fondos, ya no merece penas de cárcel, sino el equivalente a una nalgadita en el trasero y unos $5 dólares de multa.

Si. Los genios de la revolución, esos que infestan y parasitan las novísimas y expandidas instancias burocráticas del rechoncho estado, decidieron convertir en ley aquella noción de que si un choro se hiciese de bienes ajenos sin haber de por medio sangre, o semen, el crimen ciertamente sería una banal ofensilla menor merecedora de un simple regaño o a lo mucho una multa.

Veamos. Si un albañil, quien gana $600 dólares al mes y que utiliza una bicicleta de $200 dólares para transportarse a sus diferentes sitios de trabajo, lo asaltan, sin que de por medio corra una gota de sangre, y se le llevan la bicicleta así como sus herramientas valoradas en otros $200 dólares, y su celular de $100 dólares, a través del cual sus clientes lo podían localizar, el ladrón, en caso de ser aprehendido, con suerte, sería procesado en una comisaría. No hace falta un juez. No tiene relevancia el hecho de que, aunque para los exageradamente bien asalariados burócratas del gobierno, $600 dólares talvez sean poca cosa, para este albañil, esos $600 dólares representan un mes de supervivencia. Sin su bicicleta, sus herramientas, ni su celular, este individuo no podrá ganar esos $600 dólares el siguiente mes. ¿Habrán pensado en estas reales posibilidades estos paladines de la justicia?

Mientras tanto, el imputado simplemente será amonestado y a lo mucho multado con unos $5 dólares. Hasta eso, la vida del pobre albañil ha sido casi completamente destrozada al haber sido privado de su medio de transporte, herramientas de trabajo, y medio de comunicación. Y, gracias a los buenos oficios de estos impertérritos revolucionarios de púlpito y pupitre que están convencidos de haber dado un paso mas en la concreción de esos ideales de "modernidad" y "conciencia social", nuestras leyes, en lugar de estar al servicio de la generalidad de la población, teniendo en cuenta a los mas desprotegidos, se convierten en adefesios de coerción a favor de esas minorías “tan necesitadas”, como lo son los cacos, rateros, ladrones y estafadores. No contentos con ello, decidieron ir mas allá. Cuando no hay semen y sangre de por medio, el acto de privar de sus bienes a una persona sin su expresa voluntad, será considerado como hurto. Si por el contrario, escurre semen y chorrea sangre, el acto será denominado robo. Ante lo cual y de pronto, si se consideren acciones y sanciones un poco más severas para el perpetrador.

Los cheques sin fondos, chimbos y adulterados, ya no merecen mucha atención por las autoridades. Quien estafe y emita cheques sin fondos, no merece castigo alguno. ¡Otro avance en materia de derechos! Sobre todo, porque a pesar de ello, las personas y negocios todavía se ven obligados a aceptar cheques, so pena de multas y sanciones en caso de rehusarse.

¿Y la cereza del pastel? Pues ésta: Castigar con cárcel y severísimas multas a aquellos empleadores que no afilien al IESS, (seguro social) a sus empleados.

Desmenucemos este asunto un poquito. Por un lado, el gobierno está desesperado por dólares. No saben ya de dónde sacar más dólares para poder seguir derrochándolos absurda e infamemente en tanto gasto corriente. Por esa razón crean esta nueva ley, que posiblemente sea aprobada de manera rauda y obediente por los levantamanos de turno del nuevo cirquillo llamado Asamblea Nacional. Por otro lado, el mismo gobierno, para sostenerse en el poder con el apoyo popular, requiere de muchísimo dinero para seguirlo regalando a los pobres en millonarios “bonos solidarios”, “bonos de la pobreza” (ahora llamados de “la dignidad”) y muchísimos otros absurdos subsidios, que mantienen al pueblo estupidizado, sumido en la mediocridad pero contento en el corto plazo.

El gobierno sabe que necesita sostener la dolarización hasta cuando mas se pueda, (o hasta cuando estén seguros de tener al populacho sometido y sojuzgado) porque de caerse ésta, -la dolarización- existe el peligro de que se caiga el gobierno también. Como paréntesis a parte, vale mencionar que la dolarización no va ha ser necesaria, una vez que la sociedad ecuatoriana haya sido completamente sometida y cubanizada. Los Comités de Defensa de la Revolución Ciudadana (CDRC) son parte de ese plan, ya que al lograr infiltrar en el pueblo, en cada barrio, en cada manzana, en cada hogar a pesquisas y a esbirros soplones de este gobierno, el pueblo terminará por dejarse someter y obedecer a los tiranos, por el temor a retaliaciones, represalias y castigos que se puedan emanar desde las autoridades.

Yo creo que el gobierno aspira a sostener la dolarización hasta cuando ya sea posible ejercer la fuerza bruta y el poder del chantaje e intimidación en todo el pueblo. Una vez que los CDRC estén en pleno funcionamiento, no importará si se cae la dolarización. Ya nadie se atreverá a levantarse en contra del gobierno. El miedo al palo, suplantará a la dolarización. Igualito que en Cuba.

Volviendo al tema. Mientras se quiera mantener la dolarización habrá que ingeniarse formas de seguir exprimiendo esos dólares al pueblo. Volver más estrictas las leyes de afiliación al IESS de los empleados es una de ellas, ya que se aspira a que el IESS reciba más dinero por concepto de esta nueva ley. Y luego, por medio de alguna pantomima y pírrica justificación de tinte leguleyo, traspasarán ese dinero del IESS a las arcas del gobierno, para así seguir nutriendo a su mórbidamente obesa burocracia, financiando la atosigante campaña de publicidad gubernamental, los negocios del hermano mayor, nuevos avioncitos, mas armamento para que el poeta ministro tenga contentos a los militares, y para seguir en su misión regalona de dádivas. Con un pueblo convertido en mendigos, pedigüeños y menesterosos, gracias a haberlos acostumbrado a estirar el brazo y a esperar del taita estado todo, no existe posibilidad de que el gobierno se caiga. Si a parte de eso, se pone en marcha el macabro plan de los CDRC, simplemente se estarían poniendo los remaches a la consolidación de esta monarquía absolutista de corte bolivarianamente castrista.

La ironía del asunto radica en que, para estos hijos de la revolución, son más criminales y merecen mayores penas, aquellas personas que no afilian a sus empleados al IESSS, que aquellas que roban, hurtan, asaltan, tienen hijos de manera irresponsable, y trafican con drogas o son contumaces criminales que, por no haber sido encausados dentro de un cierto tiempo, salen libres como pajarillos inocentes.

Para esta revolución, es más criminal un ama de casa que no afilia al IESS a su empleada doméstica, porque ésta se lo pide para poder seguir cobrando su bonito de la pobreza. (El estado no da bonos de pobreza a quienes tengan afiliación al IESS.) Las empleadas domésticas y muchas otras personas que trabajan de manera informal, prefieren no estar afiliadas al seguro social. Yo no los culpo. Por un lado, el gobierno los convierte en pordioseros, y ellos sin recato ni vergüenza, se acostumbran a ese billetito fácil. Por otro lado, si yo estuviese en los zapatos de esas personas, también preferiría que no me afiliasen al IESS, porque no existe ninguna garantía de que esa institución vaya a vivir muchos años mas, y mas bien, y gracias a lo que está haciendo nuestro gobiernito, el IESS posiblemente desaparezca de la faz de la tierra, sin pena ni gloria, pero eso si, se marchará con bombos y maracas, cuando, cual agujero negro antes de desaparecer, absorberá con avidez el dinero de muchísimos ecuatorianos, que nunca lo verán retribuido en ellos durante su vejez, porque el IESS se esfumó. ¡Mas vale pájaro en mano que ciento volando! (supongo)

Cada día que paso, me convenzo más y más, que la revolución ciudadana y el socialismo del siglo XXI, no son otra cosa que la exaltación de la más excelsa estupidez humana, la cual parece ser infinita.

Y a propósito de los estúpidos, tenemos quienes se destacan en esa encomiable labor que es la de hacer estupideces a diario, llamadas ordinariamente, pendejadas. Y así lo dice Cabral…

8.18.2009

Riquezas Vaticanas

Solamente dos datos, pequeños, pero significativos e irrefutables a propósito de las habladurías acerca de las habituales riquezas de la Iglesia. El presupuesto de la Santa Sede, -es decir, de un Estado soberano con, entre otras cosas, una red de más de cien embajadas, "nunciaturas" y todos esos ministerios que son las congregaciones, además de los secretariados y un sinfín de oficinas-, ese presupuesto en 1989 era, pues, igual a menos de la mitad del presupuesto del Parlamento italiano. En resumen, tan sólo los diputados y senadores que acuden a los dos edificios romanos (en otros tiempos pontificios) de Montecitorio y Palazzo Madama cuestan al contribuyente más del doble de lo que cuesta el Vaticano a los ochocientos millones de católicos en todo el mundo.

Estos católicos ¿son muy generosos? No lo parece, dado que esos ochocientos millones de cristianos ofrecen cada año a su Iglesia donaciones inferiores a las que dan los dos millones de americanos miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Por no hablar de los Testigos de Jehová o de las demás sectas -la Iglesia de la Unificación de Sun Moon, por ejemplo-, las cuales disponen de capitales que mueven e invierten en todo el mundo y que ponen en ridículo las "riquezas" del Vaticano. Las únicas, sin embargo, de las que se habla con indignación.

A esos que se indignan se les escapa el detalle que semejantes riquezas (a diferencia de lo que ocurre con las nuevas sectas, Iglesias y cenáculos que no dejan nada por demás) se han puesto a trabajar a lo largo de los siglos con una "inversión" que dio, da y dará siempre dividendos extraordinarios. Y a la "inversión" en arte se debe la prosperidad de innumerables ciudades de Europa, y sobre todo de Italia.

¿Qué sería Roma si sólo contase con esas escasas ruinas imperiales, si una serie ininterrumpida de papas no le hubiese puesto encima las famosas y criticadas "riquezas" para crear el que tal vez sea el mayor conjunto artístico del mundo, repartido por todos los barrios? Alguien debería recordar a políticos, periodistas y demagogos varios que se dedican a moralizar en Roma sobre el "dinero del Vaticano" que en esa misma ciudad casi la mitad de la gente vive de los ingresos del turismo surgido, precisamente, de gastar dinero "católico", siglo tras siglo, a favor del arte. Sí, aquí como en cualquier otro sitio, se reconoce al árbol por los frutos, hay que decir que tantos siglos de administración pontificia de Roma, aún con sus sombras (pero no más graves que la media del tiempo) han dado como fruto dotar a la ciudad de un capital capaz de producir una riqueza sin fin.

A propósito del dinero, la campaña de escándalo contra el ocho por mil del impuesto sobre la renta de las personas físicas que los contribuyentes pueden poner libremente a disposición de la Iglesia italiana ignora (o pretende ignorar) cuál es el trasfondo histórico.

En 1860 los piamonteses, con el fin de alcanzar (y bloquear) a Garibaldi en el sur, aprovechando para aniquilar por la fuerza al nuevo reino, invadieron las regiones pontificias de la Romaña. las Marcas y Umbría. De todas sus posesiones, a la Iglesia sólo le quedó el Lacio, que también se vió inválido y confiscado por los Saboya en 1870. Todo esto fue considerado como una completa y verdadera rapiña por los historiadores de derecho internacional, y por cierto que no todos católicos: se escandalizaron por la superchería hasta los grandes juristas de la luterana Alemania de Bismarck. A esto siguió ese otro clamoroso abuso del secuestro y confiscación de todos los bienes eclesiásticos italianos: desde los monasterios a las instituciones benéficas, los campos y las iglesias mismas. Confiscación a la que, atención al dato, no procedió ninguna indemnización.

Para intentar salvar la cara frente a la comunidad internacional y para dar una cierta seguridad a las masas católicas que representaban la enorme mayoría, silenciosa porque estaba excluída del voto, de los súbditos del nuevo reino de Italia inmediatamente después de la apertura de Porta Pia, el gobierno de los liberales aprobaba la llamada Ley de las Garantías (Guarentigie). Una ley que, reconociendo implícitamente que la conquista sin ni siquiera declaración de guerra, de todos los territorios de un Estado violaba el derecho de gentes, atribuía un "reembolso" al Papa, como soberano saqueado.

La suma se estableció como una renta de casi tres millones y medio deliras-oro: una enormidad para un Estado como el italiano cuyo presupuesto era de pocos centenares de millones de liras. Una enormidad que confirmaba sin embargo la magnitud de la "rapiña" perpetrada.

Sin embargo, el Tratado de las Garantías no fue aceptado por ambas partes, pues era una ley unilateral del gobierno saboyano: los papas nunca la reconocieron ni quisieron aceptar ni un céntimo de esa llamativa cifra. Para subvenir a las necesidades de la Santa Sede prefirieron confiar en la caridad de los fieles, instituyendo el Óbolo de san Pedro.

Sólo casi seis décadas después, en 1929, se alcanzaron los Pactos Lateranenses, que incluían un concordato y un tratado que regulaba también las relaciones financieras. El tratado restablecía el principio de aquél "reembolso" por la confiscación del Estado pontificio y de los bienes eclesiásticos que el mismo gobierno italiano de 1870 había juzgado necesario. Se estableció de ese modo que Italia pagaría 750 millones al contado y que asumiría algunos gastos como el de una paga para los sacerdotes "al cuidado de las almas". Esa paga se basaba en parte en los créditos que la Iglesia vertía al Estado italiano, y en parte surgía de las nuevas funciones públicas -como la celebración y el registro de matrimonios con rito religioso, que también poseía validez civil- que los pactos atribuían a la Iglesia.

Así pues, las concesiones económicas de 1929, motivo de tanto escándalo por la polémica anticlerical, no eran un "regalo", el fruto de un favor "constantiniano", sino el abono (si bien, sólo parcial) de una deuda derivada de las expoliaciones del siglo XIX. La reciente revisión de los Pactos Lateranenses, obra del gobierno socialista encabezado por Bettino Craxi (y no democristiano, como podría esperarse), debería juzgarse desde esta perspectiva histórica. En esa revisión, por otro lado, se supera el concepto, absolutamente legítimo a la luz del derecho internacional, de "reembolso" y se instaura el de la contribución voluntaria de la que el Estado se limita a hacer de recaudador.

El famoso "ocho por mil", pues, se enmarca en una coyuntura más que centenaria de la historia italiana. Pero ¿quién se acuerda de ella?

Pues sí: intentemos vender -a beneficio, qué sé yo, de los pobres negritos- los tesoros del Vaticano. Empecemos por ejemplo, con la Piedad de Miguel Ángel, que está en San Pedro. El precio de salida, según dice quien ha intentado aventurar una valoración, no podría ser inferior a los mil millones de dólares. Sólo un consorcio de bancos o multinacionales americanas o japonesas podría permitirse semejante adquisición. Como primera consecuencia, esa maravillosa obra de arte abandonaría Italia.

Y luego, esa obra que ahora se exhibe gratuitamente para disfrute de todo el mundo caería bajo el arbitrio de un propietario privado, sociedad o coleccionista multimillonario, que podría incluso decidir guardársela para sí, ocultando a la vista ajena tanta belleza. Belleza que, además al dejar de dar gloria a Dios en San Pedro, daría gloria en algún búnker privado al poder de las finanzas, es decir, a lo que las Escrituras llaman "Mammona".

Tal vez el mundo tendría un hospital más en el Tercer Mundo, pero ¿sería verdaderamente más rico y más humano?

Autor:
Vittorio Messori
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Leyendas negras de la Iglesia

« ¿Creéis que he venido a traer la paz al mundo? Os digo que no, sino la división.»

Si recibo un golpe en la mejilla derecha, la perfección evangélica me propone ofrecer la izquierda. Pero si se atenta contra la verdad, la misma perfección evangélica me obliga a consagrarme para restablecerla: porque allá donde se extingue el respeto a la verdad, empieza a cerrarse para el hombre cualquier camino de salvación.

Leyenda negra es en una labor de propaganda, de desinformación, que, a través de la presentación tendenciosa de los hechos históricos, bajo la apariencia de objetividad y de rigor histórico o científico, procura crear una opinión pública, bien anticlerical, bien anticatólica. Por eso se aparta de lo que podría aceptarse como una simple crítica, una denuncia honesta y rigurosa de los errores cometidos por los miembros de la Iglesia, dando en cambio una imagen voluntariamente distorsionada del pasado de la Iglesia, para convertirla en una descalificación global de una misión milenaria, tanto antes como, sobre todo, en la actualidad.

8.16.2009

Leyendas Negras de la Iglesia

Sentimiento de Culpa

Resulta irónico que sea Léo Moulin, laico, racionalista, cuyo agnosticismo bordea el ateísmo quien dice a los cristianos: "La obra maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia, infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia historia. A fuerza de insistir, desde la Reforma hasta nuestros días, han conseguido convenceros de que sois los responsables de todos, o casi todos los males del mundo. Os han paralizado en la autocrítica masoquista, para neutralizar la crítica de lo que ha ocupado vuestro lugar."

Feministas, homosexuales, tercermundistas, tercermundialistas, revolucionarios, pacifistas, representantes y defensores de todas las minorías, contestatarios y descontentos de cualquier ralea, científicos, humanistas, filósofos, periodistas, ecologistas, defensores de los animales, moralistas laicos: "Habéis permitido que todos os pasaran cuentas, a menudo falseadas, casi sin discutir. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico que no se os haya imputado. Y vosotros, casi siempre ignorantes de vuestro pasado, habéis acabado por creerlo, hasta el punto de respaldarlos. En cambio yo, (agnóstico pero también un historiador que trata de ser objetivo) os digo que debéis reaccionar en nombre de la verdad. De hecho, a menudo no es cierto que, tras un balance de veinte siglos de cristianismo, las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas. Luego, ¿por qué no pedís cuentas a quienes os las piden a vosotros? ¿Acaso han sido mejores los resultados de lo que ha venido después? ¿Desde qué púlpitos escucháis, contritos, ciertos sermones?"

Habla Moulin de la Edad Media: ”¡Aquella vergonzosa mentira de los ‘siglos oscuros’, por estar inspirados en la fe del Evangelio! ¿Por qué, entonces, todo lo que nos queda de aquellos tiempos es de una belleza y sabiduría tan fascinantes? También en la historia sirve la ley de causa y efecto…”

España, la Inquisición y la Leyenda Negra

Leyenda negra 1

Bailando con lobos, la película norteamericana que se pone del lado de los indios, ganó siete Oscars.

Hacia mediados de los años sesenta el western se dispuso a experimentar un cambio; las primeras dudas acerca de la bondad de la causa de los pioneros anglosajones provocaron una crisis del esquema «blanco bueno‑piel roja malo». Desde entonces, esa crisis fue en aumento hasta conseguir la inversión del esquema: ahora, las nuevas categorías insisten en ver siempre en el indio al héroe puro y en el pionero al brutal invasor.

Como es lógico, existe el peligro de que la nueva situación se convierta en una especie de nuevo conformismo del hombre occidental PC, politically correct, como se denomina a quien respeta los cánones y tabúes de la mentalidad corriente. Mientras que antes se producía la excomunión social de todo aquel que no viera un mártir de la civilización y un campeón del patriotismo «blanco» en el coronel George A. Custer, ahora merecería la misma excomunión todo aquel que hablara mal de Toro Sentado y de los sioux, que aquella mañana del 25 de junio de 1876, en Little Big Horn, acabaron con la vida de Custer y con todo el Séptimo de Caballería.

A pesar del riesgo de que aparezcan nuevos eslóganes conformistas, es imposible no acoger con satisfacción el hecho de que se descubran los pasteles de la «otra» América, la protestante, que dio (y da) tantas desdeñosas lecciones de moral a la América católica. Desde el siglo XVI las potencias nórdicas reformadas ‑‑Gran Bretaña y Holanda in primis‑‑ iniciaron en sus dominios de ultramar una guerra psicológica al inventarse la «leyenda negra» de la barbarie y la opresión practicadas por España, con la que estaban enzarzadas en la lucha por el predominio marítimo.

Leyenda negra que, como ocurre puntualmente con todo lo que no está de moda en el mundo laico es descubierta ahora con avidez por curas, frailes y católicos adultos en general, quienes, al protestar con tonos virulentos en contra de las celebraciones por el Quinto Centenario del descubrimiento [de América] ignoran que, con algunos siglos de retraso, se erigen en seguidores de una afortunada campaña de los servicios de propaganda británicos y holandeses.

Pierre Chaunu, historiador de hoy, fuera de toda duda por ser calvinista, escribió: «La leyenda antihispánica en su versión norteamericana (la europea hace hincapié sobre todo en la Inquisición) ha desempeñado el saludable papel de válvula de escape. La pretendida matanza de los indios por parte de los españoles en el siglo XVI encubrió la matanza norteamericana de la frontera Oeste, que tuvo lugar en el siglo XIX. La América protestante logró librarse de este modo de su crimen lanzándolo de nuevo sobre la América católica.»

Entendámonos, antes de ocuparnos de semejantes temas sería preciso que nos librásemos de ciertos moralismos actuales que son irreales y que se niegan a reconocer que la historia es una señora inquietante, a menudo terrible. Desde una perspectiva realista que debería volver a imponerse, habría que condenar sin duda los errores y las atrocidades (vengan de donde vengan) pero sin maldecir como si se hubiera tratado de una cosa monstruosa el hecho en sí de la llegada de los europeos a las Américas y de su asentamiento en aquellas tierras para organizar un nuevo hábitat.

En historia resulta impracticable la edificante exhortación de «que cada uno se quede en su tierra sin invadir la ajena». No es practicable, no sólo porque de ese modo se negaría todo dinamismo a las vicisitudes humanas, sino porque toda civilización es fruto de una mezcla que nunca fue pacífica. Sin ánimo de incodar a la Historia Sagrada misma (la tierra que Dios prometió a los judíos no les pertenecía, sino que se la arrancaron a la fuerza a sus anteriores habitantes), las almas bondadosas que reniegan de los malvados usurpadores de las Américas olvidan, entre otras cosas, que a su llegada, aquellos europeos se encontraron a su vez con otros usurpadores. El imperio de los aztecas y el de los incas se había creado con violencia y se mantenía gracias a la sanguinaria opresión de los pueblos invasores que habían sometido a los nativos a la esclavitud.

A menudo se finge ignorar que las increíbles victorias de un puñado de españoles contra miles de guerreros no estuvieron determinadas ni por los arcabuces ni por los escasísimos cañones (que con frecuencia resultaban inútiles en aquellos climas porque la humedad neutralizaba la pólvora) ni por los caballos (que en la selva no podían ser lanzados a la carga).

Aquellos triunfos se debieron sobre todo al apoyo de los indígenas oprimidos por los incas y los aztecas. Por lo tanto, más que como usurpadores, los ibéricos fueron saludados en muchos lugares como liberadores. Y esperemos ahora a que los historiadores iluminados nos expliquen cómo es posible que en más de tres siglos de dominio hispánico no se produjesen revueltas contra los nuevos dominadores, a pesar de su número reducido y a pesar de que por este hecho estaban expuestos al peligro de ser eliminados de la faz del nuevo continente al mínimo movimiento. La imagen de la invasión de América del Sur desaparece de inmediato en contacto con las cifras: en los cincuenta años que van de 1509 a 1559, es decir, en el período de la conquista desde Florida al estrecho de Magallanes, los españoles que llegaron a las Indias Occidentales fueron poco más de quinientos (¡sí, sí quinientos!) por año. En total, 27 787 personas en ese medio siglo.

Volviendo a la mezcla de pueblos con los que es preciso hacer las cuentas de un modo realista, no debemos olvidar, por ejemplo, que los colonizadores de América del Norte provenían de una isla que a nosotros nos resulta natural definir como anglosajona. En realidad, era de los britanos, sometidos primero por los romanos y luego por los bárbaros germanos ‑‑ precisamente los anglos y los sajones‑‑que exterminaron a buena parte de los indígenas y a la otra la hicieron huir hacia las costas de Galia donde, después de expulsar a su vez a los habitantes originarios, crearon la que se denominó Bretaña. Por lo demás ninguna de las grandes civilizaciones (ni la egipcia, ni la romana, ni la griega, sin olvidar nunca la judía) se creó sin las correspondientes invasiones y las consiguientes expulsiones de los primeros habitantes.

Por lo tanto, al juzgar la conquista europea de las Américas será preciso que nos cuidemos de la utopía moralista a la que le gustaría una historia llena de reverencias, de buenas maneras, y de «faltaba más, usted primero».

Aclarado este punto, es preciso que digamos también que hay conquistas y conquistas (y en películas como la muy premiada Bailando con lobos se empieza a entender) y que la católica fue ampliamente preferible a la protestante.

Como escribió Jean Dumont, otro historiador contemporáneo: «Si, por desgracia, España (y Portugal) se hubiera pasado a la Reforma, se hubiera vuelto puritana y hubiera aplicado los mismos principios que América del Norte ("lo dice la Biblia, el indio es un ser inferior, un hijo de Satanás"), un inmenso genocidio habría eliminado de América del Sur a todos los pueblos indígenas. Hoy en día, al visitar las pocas "reservas" de México a Tierra del Fuego, los turistas harían fotos a los supervivientes, testigos de la matanza racial, llevada a cabo además sobre la base de motivaciones "bíblicas”.»

Efectivamente, las cifras cantan: mientras que los pieles rojas que sobreviven en América del Norte son unos cuantos miles, en la América ex española y ex portuguesa, la mayoría de la población o bien es de origen indio o es fruto de la mezcla de precolombinos con europeos y (sobre todo en Brasil) con africanos.

Autor:
Vittorio Messori

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Y todo esto a propósito de un artículo escrito por un hippie bienpensante defensor de los derechos humanos que se las da de políticamente correcto y que escribe editoriales en un medio estatal ampliamente impreso/despilfarrado, pero profusamente ignorado por precisamente ese lumpen al cual dice defender y representar. Alguien mas astuto, a quien lo políticamente correcto le representa mojigatería e hipocresía, define muy bien a este cardumen de prohombres buenos: "Lo que me parece curioso es que estos dizque progresistas, quienes por cierto suelen pertenecer a la clase acomodada, generalmente expresada como una burguesía culterosa y solapadamente elitista (posición de la que pretenden diferenciarse alegando conciencia social y rasgándose de vez en cuando las vestiduras contra lo que entienden por "clasemedierismo", para enseguidita reconocer que estadísticamente pertenecen a ese grupo, como para disculparse), presuman enarbolar la bandera de los derechos humanos, de la democracia, la igualdad y lo demás, pero que, a la vez, le quieran seguir el juego a las estupideces del relativismo cultural o del pensamiento débil y demás posmoderneces políticamente correctas que justamente ponen en duda cada una de esas linduras.(sic)

8.14.2009

Cubanito quiero ser.

Leo esto y esto y simplemente confirmo que en el Ecuador el cinismo, la impúdica impunidad y el permisivismo del pueblo están campantes y mas fuertes que nunca.

Leo esto otro y esto, y esto también y finalmente esto y esto y me invade el miedo y temor de que en nuestro país, lento pero seguro, las libertades de los individuos se verán menoscabadas, restringidas y cada día que pasa la cubanización de nuestra sociedad es algo inminente.

¿Cómo podemos apoyar y seguir suscribiéndonos a un gobierno que nos está llevando a un estado de opresión, de odio, no solo entre clases, sino entre parientes y amigos? Si pensamos que los horrores del pasado que otros pueblos sufrieron, y nos convencemos que son parte de un pasado muy lejano, les ruego analicen esta carta, su contenido y las noticias que sustentan mis palabras, para que lo piensen mejor.

En épocas de la Rusia Comunista, cuando Stalin mandó, la revolución premiaba con honores de héroe a todo aquel camarada que denunciase a cualquier persona que con sus opiniones u actos representase una amenaza desestabilizadora para la concreción de los “nobles” e “idealistas” objetivos de esta lucha iniciada por líderes que solo pensaban en el “bien” de sus pueblos. Cuenta la historia que incluso hubo casos como el de hijos pequeños que denunciaron a sus padres ante las autoridades revolucionarias, para luego fusilarlos, silenciarlos, amedrentarlos o exiliarlos a Siberia, (a los padres)

http://www.youtube.com/watch?v=TTdTcKqAeGM

http://www.youtube.com/watch?v=vEIxkwymZhs

http://www.youtube.com/watch?v=itPPRxy_AQ4

http://www.youtube.com/watch?v=sIZj3cSSp3g

En la Alemania Nazi, cuando Hitler gobernó ¡por la vía democrática!, el Reich había organizado un sinnúmero de grupos sociales encargados de que toda la nación marche por el sendero de la única verdad e ideología, el nazismo. Los jóvenes fueron el caldo de cultivo del Nacional Socialismo. Una vez adoctrinadas en aquel fanatismo político y racial, las juventudes nazis se encargaban de velar que los ciudadanos se encuentren “cómodos” dentro de los cánones dispuestos por el Führer y sus acólitos. Aquellos que eran sorprendidos en disenso y contraviniendo lo impuesto por el jefe supremo corrían el riesgo de terminar en algún campo de concentración o morir de algún tipo de intoxicación/sobredosis aguda de plomo.





En la Cuba Comunista, donde, hasta ahora, reinan los hermanos Castro, una vez fusilados, encarcelados, fugados y/o expulsados la mayoría de los “pelucones” de la isla, se crearon los CDR, (comités de defensa de la revolución) para asegurarse de que quienes todavía se quedaron en el paraíso socialista, no sucumban a las pecaminosas tentaciones que cualquier deseo del libre albedrío puedan causar. Estos CDR's no son otra cosa que la versión cubana de los secuaces y esbirros asalariados que colaboran con la revolución rusa, para salvaguardar sus mas "altos" preceptos y "nobles" objetivos a expensas de intimidar, acallar, acosar, espiar, chantajear y subyugar al resto de la población. Venezuela ya tiene lo suyo. Los comités barriales bolivarianos ya están cumpliendo su misión histórica y patriótica. Son los garroteros de mico-camandante.



En todos estos ejemplos citados, pasados y actuales, estos “clubcitos” sociales, llámense como se llamen, han sido auspiciados por sendos líderes revolucionarios para, supuestamente, "proteger las mas altas causas que sustentan a la revolución", para evitar que enemigos externos atenten contra el “cambio en curso” , o como diría el vicepresidente Lenín Moreno, para defender "no solo la democracia y al Gobierno constituido, sino que las promesas del Gobierno se cumplan, así como defender también la libertad de expresión”

Maquillando con benevolentes eufemismos de todo calibre y color, pretenden justificar la creación de estos centros de intimidación y espionaje, dejando en claro su temor a perder el poder y sobre todo, dejando entrever el pánico que corroe sus entrañas la simple idea de que el disenso, la crítica y la libertad de expresión opuestos a la verdad oficialista puedan engendrar o desencadenar en el resto de la población. Todos quienes apoyan estos comités le temen a la libertad de expresión en cualquiera de sus formas. Con recursos públicos se pretende financiar a escuadrones de pesquisas que, por convencimiento ideológico fanatizado -unos tantos-, o por mero espíritu mercenario y mercantilista, -los mas- espiarán a sus conciudadanos, los denunciarán ante el buró, colaborarán para incluirlos en sendas listas negras, les harán actos de repudio público, y lograrán a la larga, que el miedo y la desconfianza se apoderen de todos; que los unos sospechen de los otros, y al final, la libertad de expresión, la de acción y muchas otras mas, se verán terriblemente conculcadas.

Lo más triste de todo este sombrío, tétrico y macabro panorama es que quienes siempre se han llenado la boca en defensa de los derechos humanos, hoy brillan por su ausencia, silencio o miserable complicidad con algo que nos va a llevar a las épocas mas oscuras que el Ecuador haya vivido jamás.

Veo con horror el futuro de mi país. El autoritarismo despótico, intransigente e intolerante se está abriendo paso entre los ciudadanos. Hijos denunciando a sus padres. Vecinos espiando a sus amigos. Un gobierno inquisitivo y el temor por la vida y la seguridad propia ante el acoso de quien se supone nos debe proteger son ideas poco halagüeñas que recuerdan horrores que se creían superados.

7.17.2009

Un pasito mas hacia la cubanización.

A los medios de comunicación que hacen uso del espectro radioeléctrico ya los tienen amedrentados. Los pocos canales de TV que quedan, y que no son propiedad enajenada de la robo-lución, temen abrir mucho el pico, pues si lo hacen, el estado (entiéndase el gobierno) se reservará el derecho de revertir, renovar o no las frecuencias de radio y TV, que son propiedad exclusiva de esta entelequia llamada estado y amalgamada con unos sujetos que se consideran gobierno.

La prensa escrita no puede ser la excepción a estos actos de intimidación. Ya salió al paso el hermano de nuestro Goebbels criollo, un joven brillante de apellido Alvarado. Este señor ha dejado entrever que los medios de comunicación se benefician de un papel que se importa libre de impuestos. Y va mas allá, al aseverar que ese privilegio que tienen los medios escritos va a ser revisado, dependiendo de si el contenido de estos medios se acomoda a los criterios que hasta hace poco, Alfredo “Torquemada” Vera venía manejando sobre la posición de los medios. Es decir, favorables, en contra o neutros a lo que hace el gobierno.

Es decir, ahora los impuestos que deben pagar los medios escritos, por concepto de papel, dependerán de la discrecionalidad del inquisidor de turno y los reportes que se generen en la secretaría anticorrupción. Si el medio escribe mayormente de forma desfavorable, se le añadirán impuestos al papel que importan para escribir sus “desfavoritismos”. De similar manera, aquellos medios que demuestren actitudes favorables a la robo-lución ciudadana, serán eximidos de pagar impuestos en el susodicho papel. No queda claro cómo irán a proceder con aquellos medios escritos que han sido juzgados por el inquisidor del gobierno como neutrales.

Como cereza para aderezar la ignominia y ensalzar el oprobio de este nuevo episodio de odio, intimidación, chantaje, paso indefectible a una cubanización de nuestra sociedad, tenemos el video del “Mono Jojoy” confirmando lo que ya todos sabíamos.

Cuando la mentira sea insostenible por la contundencia de las evidencias, entonces, con cara dura y rictus rígido y serio, espetarán a los cuatro vientos: ¿Y qué tiene de malo en ser amigo de las FARC?

7.11.2009

Yasuní-ITT

La propuesta de que países ricos nos den dinero por no explotar los campos petroleros es interesante y, vista a lo lejos, es muy loable y digna de encomio.

Demuestra, en un principio, una visión a largo plazo, ambientalista y que procura salvaguardar lo verde que le queda al planeta para las futuras generaciones.

No obstante, resulta un tanto ingenuo y pueril pensar que, a pesar de que Ecuador es suscriptor del tratado de Kioto, alguien desee darnos dinero por pretender que somos ecológica y ambientalmente conscientes.

Es como querer que se nos premie cada vez que no nos pasamos la luz roja del semáforo.

Pero aún en el caso de que los países ricos decidan darnos el dinero, existen ciertos aspectos que, para lamento de nuestro Gobierno, dificultarán dicha buena acción: el Ecuador y su Gobierno carecen de credibilidad internacional.

En la iniciativa Yasuní-ITT, se verá reflejada la confianza que tiene el resto de países del mundo en el Ecuador y se medirá la seriedad de respetar convenios, acuerdos y tratados.

Los berrinches y caprichos emanados desde Carondelet van a pesar a la hora de la verdad. Por ejemplo, todo el show y la pantomima montados alrededor del pago de la deuda ilegítima, los "pativideos", todas las amenazas de expulsión y chantaje a organismos y empresas internacionales no son cosas que vayan a ser ignoradas por los países supuestamente interesados.

Todas las acciones negativas en política exterior de nuestro Gobierno, cuando se tenga en concreto que hablar de este proyecto repercutirá en la decisión de los "paganinis". Además, estos países exigirán ciertas cosas y pondrán condiciones para dar el dinero, y eso en un Gobierno que se jacta de "altivo y soberano" y que se dice no acatar ninguna ingerencia extranjera, simplemente pondrá en entredicho la concreción de dicha entrega monetaria.

Finalmente, el Gobierno ecuatoriano, junto a otros de la región está persiguiendo la creación del Banco del Sur y, entre sus planes, se piensa incluir ese dinero otorgado por otros países por concepto de no explotación de los campos petroleros, como parte del capital contribuido por el Ecuador, para la formación de dicho banco.

Creo yo, que esa intención, sería un error que posiblemente no acepten los países que van a dar el dinero.

Es en estas circunstancias en las que el desparpajadamente desdeñado factor "riesgo país" y la credibilidad que genere nuestro Gobierno sí van a tener una importancia fundamental y el presidente Rafael Correa tenga que medir sus palabras y no decir: "A mí me tiene sin cuidado la crisis mundial", o sepa si hace o no uso de sus muy personales definiciones de "soberanía" cuando potencias económicas nos quieran imponer sus condiciones para aflojar el dinero.

El Señor de los Anillos

Este asunto de los coloridos círculos debe tener mucho de cierto. Vemos, por ejemplo, como circulos de algún indeterminado color, (Comisión de Administración y Vigilancia de los Bienes Incautados) impiden que se vendan o subasten los bienes incautados a los hermanos Isaías y a otros banqueros, obligando la renuncia de un Bravo, un colaborador del gobierno. Es posible aventurarse a predecir que muchos de aquellos bienes, tarde o temprano, terminarán misteriosamente en manos de algún robo-lucionario del momento. Vemos como el abogado de Fabricio es un asérrimo crítico editorialista de Rafael. El abogado Campaña (abogado de Fabricio) demanda a Rafael. El asesor de Rafael, el abogado Alexis Mera, es íntimo amigo del abogado de los Isaías. El abogado defensor de Alexis Mera, es Emilio Romero Parducci, quien a su vez inicia un litigio en contra de Campaña, el abogado de Fabricio. El abogado de los Isaías, Xavier "Chiqui" Castro Muñoz compañero de aula, colega y amigo de Mera; ambos trabajaron en el estudio jurídico de Romero Parducci; Mera es socio del estudio jurídico de Romero Parducci. Rafael demanda al Banco del Pichincha. Mera merodea los juzgados que ventilan el litigio Correa-Pichincha. Esto de los círculos de colores es cosa de nunca acabar, mas parecida a esas novelas mexicanas llenas de intríngulis y recovecos.

7.03.2009

Huele a tongo

El caso que estitos dos andan ventilando tiene un tufo a tongo, que nadie lo puede negar.

Lavando los trapos sucios, el unito, aquel que funje de jerarca, pretende querer quedar bien ante los encuestados, y por eso, se las da de digno, altivo y correcto y le cashca a su hermano mayor y lo regaña en público. Este hermanito menor, es capaz de violar la ley y su propia constitución, para anular "unilateralmente" los contratos de su brother, con tal de convencer a los encuestados que su robo-lución es tan estrictísima, al punto de que solo unos panas de un tal círculo rosado, que es mas cerrado e íntimo que aquellos del círculo oscuro, tienen su voto de plena confianza.

En el lenguaje mas vernáculo de un tabernáculo, los círculos oscuros pueden ser asociados con los esfínteres emuntorios. Los círculos rosados mas bien traen a la mente imágenes de meretrices y travestis. Yo creo que el ñaño mayor, aquel con gran dureza escrotal, (solvencia testicular o gonadal) tiene la razón en esta cuestión del señor de los anillos. El reciclaje y el rencauche de ciertos personajes oscuros y otros rosados, dan la razón al ñañón.

No obstante, por algo ha de ser, que el jerarca dice que su hermano mayor se rodea de abogados truhanes y gángsters. Uno de esos abogados le tiene clavada una demanda al lenguaráz del jerarca, por calumnia e injurias y le reclama 5 millones de dólares.

Pero mas allá de todo lo que este show nos muestra a primera vista, es decir, mas allá de las bajas pasiones, la mala entraña y las profundas taras que se arrastran en esa familia, a mi me parece que todo a la larga es un gran tongo montado por los Goebels del gobierno.

Si, la suspicacia obliga a pensar que lo que se pretende es dar un nuevo color a la fachada de los negocios del Fabricio, se les piensa dar un halo de honestidad, absolutamente carente de tintes de tráfico de influencias. Se quiere hacer creer a las turbas que los hermanitos Correa son el ying y el yang, (a ello responde la pelea de gallos ante todos) y que por tal razón el "pelucón light" obró de acuerdo a su propia naturaleza, sin recurrir a la similitud en la sonrisa de los dos hermanos, y que todo este asunto de ser hermano del presidente es un mera coincidencia.

A la final, los hermanitos Correa terminarán quedando como individuos "lo suficientemente listos", el jerarca se afianzará en su puesto, el populacho le dará crédito a sus "honestas y sinceras" palabras que anteponen los mas altísimos y nobles intereses nacionales por encima a su familia, y el otro se quedará o con los contratitos, o con las indemnizaciones de rigor que le toquen por los juicios en contra del estado por las anulaciones arbitrarias de los contratos, una imagen que tentará a la oposición para ponerlo como estandarte de la misma, y por ello, sus negocios tendrán vicios de legitimidad, ética y moralidad.

Un tongo de principio a fin.

7.01.2009

Una amistad...

Acababa de ver a un paciente, cuando mi celular sonó; una voz temblorosa y abrumada de dolor, me dijo:

“mijo algo muy penoso ha pasado hoy… se murió el Mauro”.

No supe qué decir, me limité a un torpe ¿Qué? ¿Quién se murió?

“Mi amigo querido, el Mauro se murió hoy…”.

El tono de su voz delataba sus lágrimas; por más que quiso, no pudo evitar el sollozo. Era mi Viejo quien me llamaba desde el Ecuador. Estaba desconsolado y yo supe de inmediato que también se sentía desamparado.

“No le cuentes nada a tu mamá, no quiero que se angustie y que se le echen a perder sus 10 días de vacaciones”

Mi madre se encuentra en Los Ángeles-California atendiendo, en representación de nuestra familia, el matrimonio de un primo mío. Mi Viejo estaba triste y no contaba con ese hombro y apoyo en donde poder encontrar consuelo, decidió llamarme en ausencia de mi madre. Sus palabras y el profundo dolor con que las pronunciaba, supieron contagiar ese estado de ánimo. Me dolió el dolor de mi padre.

Conocí a Mauro, su gran amigo. En verdad era él, un gran hombre. Para mi padre, él fue uno de esos amigos de siempre, de esos amigos entrañables. Su amistad era de aquellas que yo, nunca he podido cultivar y que solo he podido admirar y envidiar desde la distancia. Era –esa amistad- uno de esos tesoros que mi padre ha sabido guardar con mucho cariño y celo, y que yo, por mi ambición, nunca he podido acuñar. Una amistad verdadera, de toda una vida.



Su amigo había partido de repente y sin previo aviso.

Cuenta mi padre, que dos días atrás se había visto con él. Se encontraba recuperando de una operación, pero nada que pudiera indicar el fatal desenlace.

“La Ortencia llorando y desesperada me llamó hoy y me dijo: ¡se nos fue nuestro Mauro! No puedo borrar de mi mente sus palabras y sus inconsolables lamentos” me contó mi Viejo.

La vida ha sido benigna y benevolente conmigo. Aún no me ha arrebatado nada que me pueda doler. Se que lo hará, y por eso temo tanto la llegada de ese día. Talvez por eso sea que no cultivo muchas amistades e intento acorazar el corazón y los sentimientos, (justificaciones nimias.) No obstante, me aferro a los que quiero, y me escondo de esos caprichos de la vida. Mi Viejo está triste hoy, su amigo se fue. No pudo despedirse. Lo que queda: el recuerdo de esa amistad que solo la muerte puede poner fin en este mundo. Lo que me queda, el ejemplo de mi padre, de lo que verdaderamente vale en la vida.

Mauro: mi viejo te quería de verdad, te le fuiste. Descansa en Paz.

6.28.2009

La Idea era esa...

Chespirito, a través de uno de sus personajes, aquel súper héroe, de nobles intenciones y buen corazón, que por su folklore y ademanes propios de los latinoamericanos, destaca los actos de éste, al demostrar que deja a todos satisfechos y contentos, a pesar de su torpeza psicomotriz, y elementalidad intelectual. Al final, el bien se impone al mal, pese a los desatinos y dislates del personaje. El Chapulín Colorado, el saltamontes humano de color rojo, tiene una peculiar forma de calmar a las personas mediante la citación de bien conocidos refranes. No obstante, su simpleza mental hace que los cite de manera fragmentada, y que intercale la primera parte de un refrán, con la de otro diferente. El personaje cae en cuenta del yerro, cuando sus interlocutores y sus beneficiarios muestran perplejidad ante tan bizarra citación. El héroe, en un intento desesperado e inútil, procura corregir el refrán a través de supuestos pleonasmos, que terminan siendo guirigay. Al final, y sin haber podido aclarar el asunto, el héroe termina diciendo a su auditiorio: "bueno, la idea es esa". El Chapulín Colorado tiene una forma especial de aparecer. Hay que invocarlo a través del uso de una pregunta sacramental: ¡Oh! ¿Y ahora quién podrá ayudarme? Lamentablemente no aparace en el Ecuador, por mas que se lo invoque de todo corazón. Nos haces falta Chapulín.



La entrada que antecede a esta, fue escrita sin ediciones durante uno de esos momentos de arrebato, en que solo la benevolencia del semen de los dioses puede infundir a quien lo consume. Luego de releer lo que escribí, me resultó confuso; mas parecido a los gazapos del Chapulín Colorado, que a los enredos de lengua de Mario Moreno.



Emulando a ese mal perdedor del Xavier Flores con sus redundantes y cacofónicas citas de personalidades, citaré al genial Roberto Gómez Bolaños: “Bueno, la idea era esa…”

Lo que quise decir en mi post anterior, es que la putrefacción y descomposición moral hacen del escándalo de los hermanos Corrrea una burda pantomima de lo que eran los Titanes en El Ring. Causa agobio y hastío tanto derroche de impunidad, cinismo, autoritarismo y procaz mentira. El Ecuador está mal, muy mal, y quienes nos gobiernan carecen de probidad, honestidad, y crédito para hacerlo.

6.27.2009

Titanes en el ring

Cuando era guagua, había un programa en TV de blanco y negro que, durante esa época tan linda, cautivó mi atención. El programa, hecho en Argentina, se llamaba “Titanes en el Ring”, y como su nombre lo indica, se trataba de de grandes titanes agrupados en dos bandos antagónicos que se enfrentaban en un cuadrilátero. Los unos eran asociados con lo blanco, lo puro, lo bueno, lo correcto. Los otros, con lo mañoso, lo incorrecto, lo malo, lo oscuro. No obstante, hasta los mas malos resultaban ser un tanto chuscos y se granjeaban algún tipo de simpatía. Sobre todo, porque los buenos, en muchas ocasiones, terminaban siéndolo en demasía, y por ende, empalagaban a la fanaticada.

Dentro de los integrantes de los Titanes en el Ring, existían personajes tan malvados como Genghis Khan, o Kangai el Mongol, así mismo, estaban otros menos perversos, pero mas mañosos como Diábolo, o el Vikingo, quien, por cierto, tenía una canción de presentación, que hasta el día de hoy recuerdo y tarareo, en memoria de un profesor del colegio, quien, por ser tan alto y enjuto, lo apodamos con el nombre de “el Erecto”. Hasta llegamos a remplazar el nombre del Vikingo, por el de “El Erecto” en esa canción, y cantársela a viva voz, cuando éste entraba al aula. Estaban también, aquellos fofos, inocentones y atorrantemente puros, como Pepino el Payaso o imbéciles de primera como David el Pastor, quien hacía su entrada al cuadrilátero, rodeado de chivos y borregos. De igual manera, existían personajes silenciosos, cuya presencia resultaba, (y resulta hasta el día de hoy) un verdadero misterio, tal y como acaecía con el Misterioso Hombre de la Barra de Hielo, un sujeto que se paseaba de cuando en cuando, alrededor del ring, con un bloque de hielo sobre sus hombros. No faltó aquel fiscalizador o juez corrupto, que, favoreciendo de manera reprochable a aquellos despreciables titanes, se daban el lujo de poner en práctica mañas y trampas, que eran ignoradas olímpicamente por este nefasto personaje. Era el caso del infausto árbitro, el señor William Boo.

Aún recuerdo vívidamente un episodio en específico, merecedor de sesudos y profundos análisis y comentarios entre mi hermano de 6 años, y yo de 7, sobre lo que había sucedido. Lo cruento del acontecimiento; la simple idea de ver enfrentados a los titanes mas poderosos y buenos del lugar, simplemente eran sobrecogedores. Los acontecimientos del campeonato de lucha libre se habían dado de tal manera, que al final del torneo de lucha libre, en lugar de haber un enfrentamiento entre las fuerzas del bien y del mal, lo que teníamos en frente era una disputa por el título, entre los dos titanes mas buenos, populares y justicieros del lugar. Martín Karadagagián, el luchador por excelencia y antonomasia; invicto, poderoso, ágil, a pesar de ser un sujeto de abultado vientre, baja estatura, avanzada edad y barba en blanco y negro, tenía que enfrentarse al ser mas temido y feroz de la lucha libre, un ente que estaba mas allá de este mundo, y que por fortuna, se suscribía a las mismas causas que su oponente. Se trataba de La Momia, luchador sordo mudo, paladín de la justicia, mas fuerte que el acero. Un personaje peculiar, espástico, rígido y envuelto de pies a cabeza en rollos de papel higiénico, mismo que ocluía totalmente sus fosas nasales por lo cual lo obligaba a respirar a través de una hendija abierta en la zona de la boca, a través de la cual, el aire circulaba a manera de vaivén por entre la mortaja. Los niños de esa época nos asustábamos por el aspecto de este ser. En fin, la vida había dispuesto que estos dos héroes se enfrenten cara a cara, a pesar de que ambos personajes eran los mas queridos, temidos, populares y poderosos de todos los tiempos. A pesar de ello, -de que ambos eran del grupo de los buenos- el evento no dejó de cautivar a la teleaudiencia, quien, pese a que no hubieron enfrentamientos ideológicos o de causas diametralmente opuestas o antagónicas, había suscitado la curiosidad y expectativa de propios y extraños. Martín Karadagián, el ídolo de este espectáculo, se enfrentaba mano a mano, con La Momia.

El resultado de la pelea se lo puede ver aquí mismo:



Al final del día, tanto buenos como malos, resultaban ser unos personajes bobalicones y mas bien bonachones, quienes, independientemente de su orientación política, se encontraban unidos por un férreo espíritu de cuerpo, que iba mas allá de sus diferencias personales y que dejaba en claro la fraternidad que los unía.

Joffre Campaña, abogado de oficio, bilioso editorialista de un “medio corrupto”, acérrimo crítico del gobierno de Correa y su causa, la revolución ciudadana. Ha demandado a Correa por injurias, calumnias y otros daños, y exige 5 millones de dólares para que se le resarzan los daños y traumas que el verbo del reyezuelo le hubiesen ocasionado. Ironía o mofa de la vida, Joffre Campaña el abogado de confianza de Fabricio Correa. Fabricio Correa, hermano mayor del reyezuelo, Rafico I, el Magnánimo. Fabricio Correa, capitalista hermano del líder de un socialismo enemigo del empresario. Fabricio, un capitalista que se comporta igual que el resto de empresarios, porque así lo aconseja su abogado: “si no hago lo que veo…” le recomienda el letrado. Letrado que desprecia a la revolución que encabeza el hermano de su asiduo consultante. No hay buenos, no hay malos. Simplemente un encuentro entre varios titanes, que tienen en vilo a un pueblo obnubilado con los poderes mágicos de Rafico I “El Karadagagián”.

Un Fabricio, ñaño “suficientemente listo” como para hacer una fortuna en par de años, al cabo de una vida empresarial de 23. 25 son los años que ha camellando. Pero solo 2, son los que marcan la diferencia entre el Fabricio de las favelas, y el Fabricio de las pelucas.

¡Oh coincidencia! El hermanito menor, poderoso titán de color verde moco, defensor de los ideales mas idealizados del idealismo ideal del idiota latinoamericano, lidera un sainete y comparsa, que comandan el vivir de una masa de shunshos que lo apoyan en su causa y lo sostienen en su oficina. Coincidencia que su hermano de cuerpito y alma burgueses, –léase pelucones- se hace acreedor de la manera mas dedocrática y subrepticia a la vez, de jugosos contratos con sectores que forman parte del absoluto Rey Sol.

Escondido detrás de papeluchos, cual pordiosero, estira la mano para asirse a una de las generosas tetas de esa entelequia propiedad de nadie, propiedad de todos.

Al final, lo que vemos es un capítulo extendido, burdo y cargado de hedor, de lo que otrora fue un espectáculo infantil, inocente y cándido. Los titanes en el ring se esmerarán por sacarse sangre en el cuadrilátero para dar un toque mas dramático al espectáculo, de tal suerte que el pueblo se trague un cuento. A los papeles del Fabricio les cancelarán los contratos que tiene con el estado ecuatoriano, hoy por hoy, sinónimo de Rafael Correa, (¡el estado soy yo!) pero al mismo tiempo, al Fabricio, como sujeto único y “suficientemente listo” se le devolverán los contratos, una vez que esa gotas de sangre derramada hayan surtido el efecto sedante en un populacho ávido de espectáculos morbosos.

Habrán de participar los otros titanes, aquellos payasos, plebeyos, chupa medias y otros personajes de variopinta pinta y atributos, que solo servirán para afirmar que el ñaño mayor nada de malo ha hecho, y que el ñañito menor, ignoraba por completo todas las mañas y jugadas de aquel que se ha erigido como valuarte de la astucia y “listez”. Tres días mas, y todo quedará en el olvido. Otro imbécil será objeto de los embates del titán de los titanes, y la plebe hará loas ante el nuevo y refrescante episodio de odio destilado a 90 octanos.

6.03.2009

El Estado piensa por vos, sabe lo que te conviene...

Resulta ofensivo leer las declaraciones del presidente del directorio del BCE. Para él, los pobres no saben que es lo que mas les conviene, y por eso, el BCE quiere contribuir a que se desanimen a comprar cosas que, según Carlos Vallejo, no deberían ser prioridad del pueblo. Con el incremento al 29.6% de la tasa de consumo minorista, este señor aduce que los pobres dejarán de endeudarse en cosas tan inútiles como una refrigeradora, una licuadora, una lavadora, una cocina, y otras “doras”. Asumir que el pueblo es imbécil, y encima de eso denigrarlo con actos que terminan siendo discriminatorios y que atentan contra el libre albedrío de las personas, solo demuestra bajeza e ignorancia supinas. Tal parece, el señor Vallejo está convencido de ser un enviado divino, cuyo cargo le otorga la sabiduría para decidir por otros, qué es lo mejor. Los pobres no tienen derecho a una “dora”, pues según Vallejo, siempre han comido en el piso, comprado en las ferias y así deberá ser per secula seculorum. Vaya muestra de prepotencia, menosprecio a, y desconocimiento de quienes son los pobres. La desesperación de éste gobierno por asirse de dólares de donde sea, lleva a que personas como el señor Vallejo ejecute órdenes superiores como la del incremento a dicha tasa, y justificarla con estultos argumentos como aquellos.

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Diario HOY

Banco Central eleva tasas de consumo para desmotivar importaciones

Publicado el 02/Junio/2009 | 12:56

El Banco Central ecuatoriano (BCE) defendió hoy su decisión de elevar la tasa de interés de consumo a un máximo del 26,94% para las tarjetas de crédito, y explicó que la medida, en vigencia desde ayer, busca desincentivar la compra de productos de lujo importados entre las clases más bajas.

La nueva tasa, cuestionada por el ministerio coordinador de la Política Económica, comprende dos segmentos: para consumos superiores a $1 500 la tasa máxima es del 18,92%; para compras inferiores, la tasa podrá ser de hasta el 26,94%.

El presidente del Banco Central, Carlos Vallejo, insistió en que el alto interés en los consumos de menos de $1 500 en tarjetas responde a una voluntad de "disuadir ese consumo, que en un alto porcentaje es de productos importados" entre las clases menos favorecidas.

"No es bueno que el pueblo pobre del Ecuador enriquezca más a importadores de bienes suntuarios en el país", declaró Vallejo.

Desde el Gobierno, el ministro coordinador de la Política Económica, Diego Borja, se mantuvo en que las medidas adoptadas por el BCE no son las adecuadas y pidió que la institución corrija lo que "podría ser una distorsión".

Borja considera que los consumos de menos de $1 500 deberían tener una tasa de interés menor que la de las compras superiores a $1 500.

Por su parte, el Banco Central ecuatoriano, según su presidente, está abierto a cualquier tipo de cambios, siempre y cuando exista un fundamento técnico que los justifique. (EFE)
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El Universo 06/03/09

Presidente del BCE cree que los pobres no necesitan “doras”

Para el presidente del directorio del Banco Central (BCE), Carlos Vallejo, las clases más pobres no deberían comprar electrodomésticos, pues a su juicio son bienes suntuarios. Lo dijo ayer, en una rueda de prensa sobre temas financieros En ese sentido, defendió el incremento al 26,9% de la tasa de consumo minorista (que corresponde a compras a crédito menores a $ 1.500). Según Vallejo: “la tasa alta es para disuadir ese consumo, que en alto porcentaje es consumo importado. No es bueno que el pueblo pobre del Ecuador enriquezca a importadores de bienes suntuarios, dijo. El razonamiento de Vallejo es que los pobres compran sus alimentos en el mercado, donde no se aceptan tarjetas de crédito, y la ropa y otros bienes en efectivo. Según el funcionario, los bancos y algunos almacenes repartieron tarjetas de crédito a los sectores populares y pobres del Ecuador, para darles capacidad crediticia, sin tomar en cuenta que ese dinero, señaló, lo requieren para la alimentación y educación de sus hijos y no para gastos superfluos. “Es peligroso endeudar a los pobres en demasiadas doras (como comúnmente se conoce a las refrigeradoras, lavadoras, batidoras y, por extensión, a los demás electrodomésticos)” dijo. Esta visión fue calificada como de “racismo económico” por parte del ex subsecretario de Finanzas, Pablo Dávalos. “No existe ninguna razón para que los pobres no puedan endeudarse en una dora”, dijo. Criticó a Vallejo por menospreciar la capacidad de consumo y de mejorar las condiciones de vida de los más pobres, y explicó que su posición no tiene sustento técnico. La medida no disuade el consumo, dijo, porque el cliente lo que mira es su capacidad de gasto. Agregó que la tasa se convierte en una transferencia que sale de los bolsillos de los hogares pobres a los bancos. Vallejo señaló que el BCE subió la tasa de consumo luego de varios análisis y detenidos estudios técnicos que contaron con el conocimiento del presidente Rafael Correa.

5.28.2009

De Guate-mala a Guate-peor

Los editoriales que presento a continuación, brindan una ampliación a mi entrada inicial sobre el caso de las evaluaciones a los maestros. Debo coincidir con sendos quintacolumnistas, al afirmar que Emilio Palacio y sus comentarios son biliosos. No obstante, mas allá de la hiel con que sus comentarios estén impregnados, no puedo aventurarme a afirmar que estos carezcan de verdad. Los analices de Campaña son bastante claros en cuanto al marco teórico legal que sustenta sus palabras.

Ambos editoriales demuestran que las buenas intenciones que a primera vista se pueden percibir del ministro Vallejo y del estulto y oprobioso gobierno al que éste sirve, son solo eso, buenas intenciones que ocultan una intencionalidad mas siniestra: pasar el control de la mediocridad y del proceso que la genera, de las manos de un mediocre y parasítico gremio, a las manos de aquellas mentes lúcidas, corazones ardientes y espíritus altivos y soberanos de la robo-lución. Este gobierno busca controlarlo todo. El comunismo despótico, autoritario, totalitario y vulgar se va afianzando poco a poco.

Lo dije antes y lo repito hoy: el gobierno de la robo-lución ciudadana se mandó a confeccionar una constitución a la medida de sus despropósitos y para amparar "constitucionalmente" cualquiera de sus arbitrariedades e imposiciones. No obstante, los batracios de la UNE, gremio que apoyó a su ex-lider a encaramarse al poder, y luego a abortar esa constitución, ahora se valen de la misma, para ofrecer resistencia, amparándose, irónicamente, en ella. El gobierno, por su parte, planea irse por encima de lo que su propio mamotreto dice, para imponer su voluntad, confirmando que ese adefecio que brotó de la cloaca de Montecristi, simplemente sirve para que el gobierno se lo aplique a sus opositores y adversarios, o en su defecto a sus detractores y desertores, cuando a éste bien le convenga, o por el contrario, simplemente, dicho libelo extendido hace las veces de letra muerta a la cual se le da uso en el retrete.

Leamos pues.

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¿Incompetencia comprobada

Por Joffre Campaña Mora

El Presidente acaba de señalar que los maestros que no acudan a la evaluación serán destituidos. Se fundamenta en el artículo 38 literal a de la Ley de Escalafón y Carrera Docente. Este artículo establece que los maestros cesan en sus funciones por “Incompetencia profesional debidamente comprobada. Sin embargo, según la ley ecuatoriana, para que un maestro pueda ser cesado en sus funciones, su conducta debe estar prevista, de manera exacta, en la ley. No se pueden establecer estas conductas mediante decretos del Presidente. Esta descripción exacta de la conducta merecedora de sanción es lo que constituye el tipo penal o administrativo, es decir, la conducta que los destinatarios de la sanción conocen como causa exacta para que les sea aplicada dicha sanción. Los maestros saben que se les aplicará la sanción de destitución si se les comprueba incapacidad manifiesta. Pero no se los puede destituir por no acudir a la evaluación. ¿Por qué? Porque tal sanción no está prevista en la ley. La comprobación de incapacidad constituye una manifestación expresa, positiva, de que un maestro es incapaz profesionalmente. En cambio, su negativa a ser evaluado no constituye demostración plena y efectiva de su incapacidad, y esta falta de demostración de incapacidad no puede presumirse ni establecerse por decreto del Presidente. De hecho, muchos maestros absolutamente capaces no aceptan ser evaluados, fundamentando su no aceptación, en un proceso de evaluación, que a su juicio, está viciado. Esta descripción exacta de la conducta es necesaria para evitar la aplicación de sanciones arbitrarias. Si a un niño le prohíben comer galletas, lo que no puede hacer es comer galletas. Si lo hace, se le aplica la sanción previamente establecida. Pero, si el niño del ejemplo come chocolates, simplemente no le puede aplicar la sanción prevista para quienes comen galletas. Con este antecedente, analicemos la conducta prevista como merecedora de una sanción en la Ley de Escalafón y Carrera Docente. El tipo previsto en la ley es el de la incompetencia profesional debidamente comprobada. Es decir, se requiere en cada caso particular que la incompetencia profesional de los maestros sea acreditada suficientemente. Para ello, no basta con presumir que quien no acude a rendir una prueba o incluso dos pruebas, sea un incompetente profesional. Esta presunción no está prevista en la ley. Para que se pueda aplicar la sanción de destitución a la falta de concurrencia a rendir dos pruebas, se requiere que una ley así lo establezca. Si la ley no lo establece, un decreto no lo puede establecer, ni siquiera con el argumento de que se está interpretando la ley, ya que por decreto no se pueden interpretar leyes. Lo anterior no significa que no crea, como en efecto creo, que la educación pública en este país es menos que mediocre y que exige profundos cambios. Lo que ocurre es que creo que los remedios no pueden lograrse prescindiendo de la ley, ya que si aceptamos que la ley no existe, entonces estaremos aceptando que la voluntad del poder no tiene límites, y con ello aceptando que seguimos en la época de las cavernas

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Reprobó Vallejo

Por Emilio Palacio

Ayer visité la escuela del milenio Alfredo Vera Vera, en la avenida Narcisa de Jesús, al norte de Guayaquil. Caí sin avisar. Aun así me permitieron recorrer el sitio, meter la nariz y hacer preguntas. Me contaron que hace tres meses ingresaron ocho delincuentes que se apoderaron de 39 computadoras. El Ministerio repuso los equipos, pero las computadoras y las pizarras digitales todavía no funcionan completamente porque hay que asegurarse primero de que los ladrones no tengan una nueva oportunidad. Aun así me quedé gratamente sorprendido. Con toda esa tecnología aún esperando, la escuela funciona extraordinariamente bien. Los niños se ven muy contentos. Están interesados en lo que aprenden. Saben que no todos tienen su suerte, y la quieren aprovechar. Ese entusiasmo debe ser muy contagioso, porque al ver a sus maestros, a su vez, uno se da cuenta de que quieren formar bien a sus chicos y hacer quedar bien a su institución. Y eso a pesar de que los han hecho firmar un contrato de servicios que tendrá vigencia solo diez meses. No tienen nombramiento, así que no cobrarán durante las vacaciones. Y no saben qué ocurrirá luego. Por todo esto, al salir mi conclusión fue que la tecnología es importante, pero es solo un medio. Lo fundamental para tener una mejor educación deberá ser el cambio de actitud de todos los que hacen el sistema educativo, y eso no lo vamos a conseguir con los métodos de Raúl Vallejo y la Revolución Ciudadana, cuyo eje es castigar al que no se adapte a la línea oficial. ¿Qué es lo que el Ministerio de Educación quiere evaluar de los maestros? Si tienen muchos conocimientos o pocos, si son amigos de sus alumnos o si le caen bien al director de su escuela. Pero ayer alguien me decía que lo que deberíamos evaluar de un docente es si sus alumnos aprenden. Es absurdo creer que un profesor que durante dos o tres décadas ganó una miseria podrá estar enterado de las últimas tendencias pedagógicas. Pero es posible que aun así sus alumnos aprendan. Estoy seguro de que Rafael Correa aprobaría un examen de economía, pero nuestra economía está cada vez peor. Las evaluaciones, cuando son serias, se hacen por resultados. En sentido estricto, además, la educación no es tarea del maestro sino de la institución educativa. Cualquier fanático del fútbol sabe que el que gana o pierde no es el jugador sino el equipo. Del mismo modo, el que educa no es el docente sino la escuela. Eso no exime de responsabilidad al maestro como individuo, pero sí implica que cada docente debe ser evaluado como parte de una unidad educativa, y que los cambios, mejoras e inversiones deberían responder a una evaluación en la que los aspectos colectivos e individuales estén íntimamente entrelazados. Lo que ocurre es que nuestro sistema educativo está diseñado de otro modo. Acá lo que existen no son escuelas sino partidas presupuestarias, que se reparten como cuotas de poder. Vallejo lo único que quiere es continuar con ese sistema, solo que bajo su propia batuta, deshaciéndose del MPD para imponer a su propia gente y su propia estructura de poder. Pero hasta ahora reprobó. Convenció al Jefe de que los maestros harían fila para que los evalúen, y no fue así. Habrá que ver si a él también le aplican la regla de que a la segunda, se va a su casa. O si le adelantan la renuncia voluntaria, como sugiero yo.

5.18.2009

Rumores y paranoia

Escucho hablar de un tal Plan o Proyecto Libertador, el mismo que, en pocas palabras, legaliza el espionaje. El gobierno, asumiéndose estado, es decir, un fulano presidente y sus secuaces, proyectando la idea de que ellos son el Estado Ecuatoriano, y en aras de los mas altos intereses nacionales, institucionalizan un sistema que autoriza sin ningún recato, la intercepción de llamadas, e-mails, “pinchazos” telefónicos, y otra serie de medidas que permiten al “gran hermano” monitorizar a sus hermanitos descarriados, y todo, supuestamente, con miras a combatir lo que ellos llaman, desde su muy particular óptica, corrupción y crimen organizado. En teoría, este proyecto busca atacar la delincuencia. Lo malo del asunto es que si a fulano o mengano de las altas esferas gubernamentales se le ocurre de tildar a algún opositor o a alguien que expresa disenso, como un delincuente, y que sus actitudes son dignas de sospecha criminal, bajo esa argucia, el gobierno ordenará interceptar el teléfono, correspondencia, e-mail, y otros del afortunado ganador de tan honrosa presea. No vivimos en un estado de derecho. Lo sabemos. Por eso, no se puede creer en la transparencia y honestidad de tal Plan Libertador. Solo los necios, los tontos y los fanáticos, pueden ser incapaces de darse cuenta de que dicho plan, no es otra cosa que una pieza más en el engranaje de un sistema de control total, que poco a poco se perfila como un sistema opresor. ¿Quién garantiza que no se va a utilizar este plan más allá de la investigación de crímenes, secuestros, extorsiones, etc.? Ningún ciudadano de a pie, tiene garantías constitucionales ante la intromisión de agentes gubernamentales en su privacidad, pues bastará con que se aduzca que existen “fuertes indicios” de sospecha de actividades criminales por parte de quien es objeto de la investigación, para que, quienes se supone garantizan el cumplimiento de la constitución, no hagan nada, haciendo gala de su ya trillado servilismo, cobardía y pusilánime espíritu revolucionario. Y mientras tanto, los organismos de derechos humanos, muchos de ellos, meros comensales de Carondelet, brillarán por su ya tan afamada incompetencia, impotencia, inoperancia, e incluso, complicidad.


Escucho hablar de organismos adscritos a la Presidencia, que se encargan de monitorizar y evaluar el contenido de los medios de comunicación, para clasificar las notas periodísticas en tres categorías: a favor, en contra, o neutrales respecto al actual régimen. Contratan a una serie de “periodistas” para que, cada uno de estos “periodistas” haga un seguimiento detenido de algún otro periodista o medio escrito, hablado, televisado, radiodifundido o de cualquier índole, que haga mención alguna del gobierno, el Presidente o sus áulicos. En la teoría, lo que se persigue con esto, es saber quien opina, qué opina, cuándo y cómo opina. Dicen que es para “facilitar al presidente Rafael Correa un sistema de valoración permanente de la acción personal e institucional, según los medios de comunicación, con efectos posibles en el electorado.” Así mismo, cuentan que esto se hace para “fortalecer la gobernabilidad” y “reducir los niveles de incertidumbre en la comunicación intergubernamental, (ministerios y entes estatales) centralizar los elementos dispersos de la comunicación, o generar sustentos para ésta.” En otras palabras, en teoría, lo que se pretende, es que todos los que colaboran con el régimen, estén en una misma página, o sea, que no se contradigan unos a otros, sino que todos, canten la misma tonadita al unísono o a capela, pero seguros de que será la misma, en boquita de cada uno de estos esmerados servidores públicos. No obstante, y gracias a esa ausencia de estado de derecho, esas buenas intenciones se quedan en el papel, y gracias a que se conoce bien a nuestra gente, es posible inferir, que lo que se quiere hacer, es simplemente tener bien fichados e identificados a los que simpatizan con el gobierno, así como a quienes no lo hacen, y mas bien lo critican, y lo fiscalizan moralmente. De ésta manera, se tiene bien identificados a los enemigos, sus vínculos, sus conexiones, sus filiaciones, etc.

Escucho hablar de una tal Ley de Comunicación, que en teoría, busca garantizar la libertad de expresión, consagrada en la sábana constitucional que se abortó en Montecristi. Como siempre, del dicho al hecho, hay mucho trecho. Pues lo que se pretende es consagrar la potestad del gobierno, eufemística y perversamente amalgamado en la idea de que gobierno y estado son lo mismo, (ó sea, de un presidente y sus acólitos, que se creen que ellos son el Estado) es quien garantiza la libertad de expresión, irónicamente a través de instituciones y reglamentos que contemplan recursos punitivos, de censura, y de coerción.

Escucho hablar de la ley de reforma al CONARTEL, con la cual, esta instancia burocrática, dentro de poco pasaría, no solo a controlar el uso apropiado de las frecuencias de radio y televisión que el Estado asigna a entes particulares, sino que se convertiría en ente censor de los contenidos y opiniones que se viertan a través de los medios de comunicación, independientemente de si éstos hacen uso de las frecuencias de radio y TV o no. De ésta forma, los medios escritos también pasarían a estar bajo la tutela rectora de una dependencia más del poder central.

Escucho hablar de una nueva ley de Seguridad que en teoría y en la realidad, persigue someter al poder militar al poder civil, de tal suerte que el gobierno, controle de manera mas efectiva y sin visos de golpe de estado, el accionar militar y de “seguridad”. Esto también implica que se hará uso de la fuerza militar para asuntos domésticos de índole política, si el caso lo requiere, y que las argucias de un supuesto riesgo a la seguridad nacional, sustentan una hipótesis de que algún ente opositor está poniendo en riesgo dicha seguridad.

Escucho hablar de una tal Declaración Patrimonial, (comentada aquí, aquí, aquí, aquí y aquí) con la cual, solamente quienes tengan bienes y propiedades valoradas por encima de los US $200.000 dólares, deberán declarar todo cuanto poseen, para de este modo, supuestamente, evitar la evasión de impuestos, y facilitar al fisco el trabajo de correlacionar las posesiones con lo que se declara como tributo por motivo de ingresos. No obstante, es claro que lo que se pretende hacer, con una ley que en lugar de ser general, se vuelve con dedicatoria y solo afecta e involucra a un sector minoritario de la sociedad, es tener bien identificados a los “pelucones” y aplicarles, si el caso “amerita” la constitución en alguno de sus acápites, para, a través de confiscaciones, expropiaciones, chantajes o intimidaciones, someter a ese grupo poblacional a los designios del omnipresente gobierno.

Escucho hablar de todas estas cosas, y lo único que alcanzo a pensar, es que en el Ecuador se está articulando y orquestando de manera sistemática e inexorable, un programa de control absoluto, de corte autoritario y totalitario, en donde los derechos humanos, solo existirán y se respetarán, si así lo dispone el gran jefe.

Veo todas estas cosas, y me convenzo mas, de que aún no hemos tocado fondo (the worst is yet to come!)

Un país que poco a poco, pasa a manos de un grupo de “líderes” secundados y apoyados por una horda de fanáticos, fruto de la falta de educación que los aqueja y hace presa de tales radicalismos, da miedo de verdad. No creo que todo lo que menciono arriba sea mera coincidencia o pura paranoia. Todo esto está fríamente calculado. La historia de la Alemania Nazi, de la Rusia Stalinista, de la China de Mao Tse Tung, la Cambodia de Pol Pot, la Cuba de Castro, parecen no ser simples malos recuerdos, sino mas bien, íconos para que un buen émulo como nuestro gobierno los trate de igualar.

5.16.2009

Un verdadero Infradotado, un subnormal.

Si hay alguien, que mi amigo invisible Xavier Flores debería incluir en su lista de infradotados es este sujeto:



Antonio García, otro corazón ardiente, de mente poco lúcida, pero de servil espíritu revolucionario. Un hombre que concreta los inicuos deseos de su amo de manera altanera y soberana.

Si alguien no comprende el alcance de la libertad de expresión, de la libertad de prensa, del derecho al disenso, es este sujetillo, que de don nadie, saltó a la palestra, cual chapa de tránsito que reclama por su cuota de poder y su ración de sentirse importante. Si Flores criticó a un gendarme municipal, mofándose de la ignorancia, insolencia y majadería de éste empleado municipal, debería, por honestidad intelectual, hacer algo similar con este otro individuo, quien, por su obvia insignificancia y autoconciencia de tal, busca un pírrico y espurio espacio de poder. Este –García- de verdad se merece un acto derogatorio y humillante a la altura de la superioridad humana e intelectual de Xavier Flores. No obstante, siempre hay un pero. Ese pero, es que Flores minimiza y desestima esta estulticia, cuando se origina de un gobierno que mantiene a todo un pueblo en estado convulso, que según él -Flores- es algo positivo, porque su inocencia y pureza le otorgan una sensación de seguridad de que algo bueno va a salir de esta convulsión social en la que se vive en un país sin estado de derecho.

Ya lo he dicho antes, y lo repito hoy, en Ecuador, cada uno se cree la mamá de Tarzán. Este pelmazo no puede ser la excepción. Sin embargo, él, -García- simplemente acata órdenes. Es un semoviente obediente irreflexivo que acomoda su proceder a los caprichos de la madre putativa mas grande que pueda tener en estos momentos Tarzán: su jefe de estado.

Solicito un sonoro aplauso para ovacionar a este hombre de poca personalidad y entereza.

5.09.2009

Competencia Cultural

Hace unos días, y dado que para renovar la licencia médica en este estado es requisito completar 8 horas de algún tipo de curso de capacitación en “cultural competence” (competencia cultural), asistí a una charla de este tipo. Debo admitir que en un principio, me encontraba realmente desmotivado, y que simplemente acudía a tal evento para completar la lista de requerimientos previos a la renovación del mentado documento.

Vale resaltar que, pese a los deseos de muchos agoreros antiimperialistas, los gringos hacen harto esfuerzo en procurar que el estándar del nivel de atención médica, sea cada vez de mejor calidad, y no solo cantidad. Por eso procuran enfocarse, tratar y mejorar muchos aspectos, aparentemente secundarios o irrelevantes, que en la realidad, influyen enormemente en la salud de quienes viven en este país, así como en el sistema de salud del mismo. Y siendo que gringolandia es una tierra en la cual se agolpan todas las culturas del planeta tierra, a diferencia de nuestra homogénea sociedad ecuatoriana, es importante que los profesionales de la salud estén al tanto, y si es posible, empapados, de conocimientos sobre diversos aspectos culturales que tienen incidencia en la salud de sus pacientes, o de cómo estos perciben al sistema de salud y sus posturas ante el dolor, la enfermedad, la muerte.

Siendo así, la charla se enfocó en muchos tópicos. Los mas “trillados” por decirlo de alguna manera, fueron aquellos en los que se trata de inculcar en el profesional de la salud la idea de lo “políticamente correcto” desde la perspectiva del paciente, y no desde la óptica del galeno. Entender que individuos de distintas culturas, etnias, razas, religiones, responden y actúan de diferentes maneras ante la enfermedad, el dolor, la muerte, los conceptos de salud preventiva, curativa y paliativa; así mismo se trata de entender la visión que tienen, (en la medida de lo posible) sobre el médico, enfermeras, y demás personal de salud y sus actitudes y comportamientos.

En otras palabras, la idea detrás de que los médicos sean “culturalmente competentes” es que éstos, se pongan en los zapatos de sus pacientes, para de esta manera, poder entenderlos mejor, y al mismo tiempo, poder proveer atención médica integral de mejor calidad. Y créanme, la motivación de todo esto, no es solamente humanitaria, o por el gusto de hacer una mejor medicina, sino por el impacto económico que representa cada vez que un paciente no entiende las indicaciones médicas, la acumulación de complicaciones que se emanan de la falta de entendimiento en los instrucciones médicas y por falta de conocimientos de salud, que para muchos son básicos y elementales, pero que para una gran masa de gente, son conceptos muy complejos y sofisticados.

Por falta de comprensión, muchos pacientes terminan infestando las salas de emergencia o siendo admitidos. Situaciones que representan costos multimillonarios. Situaciones que pueden ser prevenidas a través de una mejor y mas fluida comunicación entre el médico y su paciente.

Un tópico que realmente me llamó la atención, sobre todo por las implicaciones que éste tiene en mi forma de entender a la gente que me rodea y a mis propios pacientes, es aquel que, sustentado en datos estadísticos basados en estudios serios, y confirmado por mi propia empírica experiencia, asevera que aproximadamente 80% de la población, tiene un nivel de comprensión, ilustración y alfabetización en asuntos de salud y conceptos médicos básicos (“literacy level”) equivalente a un tercer grado de escuela elemental, y que en cuestiones generales, distintas a temas de salud, el nivel de ilustración no sobrepasa del quinto grado de escuela elemental.

Muchas cosas se pueden inferir de estos estudios, las cuales haré referencia mas luego; pero primero que todo, es importante resaltar la idea de que, si esto sucede en una nación de primer mundo, en donde se supone que el analfabetismo es cosa casi superada, en donde se proclama a los cuatro vientos la tesis de que “no child should be left behind” en educación ¿qué se puede esperar de, y encontrar en un pequeño país como el Ecuador?

Los estudios revelaron que una gran mayoría de habitantes de EEUU son prácticamente una sarta de analfabetos funcionales.

Pequeñas muestras de videos grabados in vivo, por ejemplo, demostraron como, a pesar de que la medicina prescrita tenía claramente especificada la forma en que debía ser consumida la medicación, los pacientes no eran capaces de entender. Fingían que entendían por temor al bochorno de verse descubiertos ignorantes.

Esos mismos estudios y sus respectivos videos, revelaban que incluso ilustraciones visuales por demás simple, concebidas para que un niño de tercer grado entienda, muchas veces resultaban confusas. En otros casos, por ejemplo, se presentaba a una paciente, quien luego de haber sido evaluada por sus médicos, y dada la complejidad de su caso, había sido sometida a una histerectomía (extracción del útero). La paciente había firmado con anticipación los documentos respectivos, en los cuales ella daba consentimiento a los médicos para proceder con la cirugía, y en dichos documentos, firmados por la paciente, ella aseguraba haber entendido de qué se trataba la operación, los riesgos, beneficios y alternativas. Para sorpresa de esta mujer, cuando acudió a la visita médica, después de varios días de post operatorio, una enfermera, en el consultorio, le espetó que se veía muy bien para alguien que había sido sometida a un histerectomía. Ese día ella se enteró de qué era una histerectomía, cuando confundida, preguntó a la misma enfermera, de qué estaba hablando y qué era eso de la histerectomía. La paciente nunca supo que su útero le había sido extraído, sino hasta ese día, luego de la operación. Y como ese caso, se dan miles cada año en los EEUU. La gente firma o endosa documentos, sin saber que es lo que suscribe o consiente.

Al final, el gran mensaje para los médicos es que asumir que nuestros pacientes entienden nuestras palabras es algo desproporcionado. Lo que para nosotros, los médicos, es una idea básica, simple, elemental, resulta aún harto compleja y sofisticada para esa gran mayoría de pacientes. Mi personal conclusión es que, dado el nivel de ilustración y las características de nuestros pacientes, al menos de la mayoría de ellos, la mejor política es la de hablarles de la manera mas simplona, coloquial, que se pueda. Si es posible, asumir que su capacidad mental es limitada, y por lo tanto, se debe instruirlos de similar manera a como se instruye a aquellas personas con incapacidades de cualquier índole, sobre todo mentales. En inglés, se puede decir que la mejor política es “profiling and patronizing”, es decir, tratarlos con condescendencia, partiendo del escueto perfil que nos podamos hacer de cada uno de ellos, o sea, partiendo de la idea estereotipada que uno pueda generarse del paciente, por la facha, por el habla, por los gestos, por el refinamiento de su lenguaje, etc. Es decir, y si entendí bien a Flores, aplicamos una acción afirmativa, basados en esas desigualdades y diferencias que los convierten en menos favorecidos.

Puede que suene duro, pero la realidad es que nuestros pacientes no poseen el bagaje que uno ostenta, y no se puede asumir que tienen el mismo nivel de comprensión que uno. Ojo, como siempre he sostenido, no se debe confundir ignorancia y carencia de marcos de referencia mas sofisticados, con falta de inteligencia. Yo siempre comparo a la inteligencia con la capacidad que tiene una computadora. Sin embargo, una computadora puede convertirse en algo muy útil, cuando cae en manos de alguien que sabe explotar sus capacidades, o puede ser simplemente otra pieza del mobiliario, que solo sirve para acumular polvo.

Partiendo de estas ideas, hay que ser bien claros, y afirmar que no todos pueden entrar en un debate “serio y robusto” como lo pregonan y promueven sendos bienpensantes bien intencionados, que sin embargo, se abstraen de la realidad. No todos los individuos tienen la educación y las herramientas necesarias que garanticen, tanto a ellos, como a la sociedad, de que pueden asumir ciertos roles, o de que puedan tomar ciertas decisiones. Basados en la realidad, no todas las personas han desarrollado las capacidades, o las han explotado, para entender conceptos complejos, ideas, y otras entelequias. Querer, aspirar y asumir que todos pueden tomar decisiones acertadas es pecar de infantil e ingenuo. Querer abolir esas diferencias, aunque iluso también, es mas sensato que seguir implementando conceptos confusos y distantes, o integrando políticas y leyes por demás complejas y sofisticadas.

Si, es muy cierto que todos tienen el “derecho formal” a decidir sobre lo que se les ponga sobre la mesa. Pero no por eso, se puede garantizar, que todos serán capaces de discriminar entre un plato lleno de excremento y un delicioso y suculento aperitivo.

Talvez sea cierto, y realmente se necesite de “acciones afirmativas”, en donde alguien, gracias a la mejor educación que tiene, ayude, guíe, influya en las decisiones que otros “menos afortunados” puedan o deban tomar, pero de manera horizontal y no vertical, ni únicamente a través de un artifico convertido en un tercero que rige la vida de los demás, el estado.

Cuando voy por un almacén y el dependiente, (o la dependienta) actúa con displicencia, de forma intuitiva se me cruza por la cabeza la idea de que, si esta persona tuviese una mejor educación o preparación, posiblemente no estaría ahí. Yo se que eso no es absolutamente cierto, pues existen personas mas inteligentes que uno, mas educadas que uno, pero que por caprichos de la vida, son, en este momento, “menos afortunadas” que uno. By the way, el simple hecho de hablar de fortuna o infortunio, denota de quien se expresa así, que su pensamiento sigue atado a lo mágico, algo muy primitivo. La fortuna o la suerte no existen, simplemente existe una secuencia o sucesión de eventos aleatorios que dan un resultado, o generan el inicio de otra serie de eventos. Estoy conciente en que juzgar a priori que un o una dependiente, o, una persona en un empleo que demanda poca capacitación, esté en ese sitio, solamente por la carencia de esas herramientas que facilitan a otros a ser “mas aventajados” es errado. También se, que solo se puede hablar de manera muy general en este respecto, pues así como existen personas “menos aventajadas” a pesar de contar con un bagaje académico, intelectual, profesional, cultural muy rico, también existe una sarta de pelmazos ignorantes, que a pesar de ello, se encuentran “mas aventajados” que la mayoría, como por ejemplo, muchos de nuestros “corazones ardientes y mentes lúcidas” de esta gran revolución ciudadana. Yo se que esto constituye un prejuicio basado en estereotipos y percepciones superficiales, pero la regla general se aplica y sirve de mucho para explicar porque seguimos sumidos en el subdesarrollo.

Cuando miro a la realidad de nuestro país, no me cabe la menor duda de que el Ecuador no es la excepción a este fenómeno, donde una mayoritaria población carece de los elementos esenciales para poder discriminar y decidir de manera beneficiosa tanto para ellos, como para la sociedad, lo que se les pone en frente tendido sobre una mesa. La única salvedad, es que los gringos, incluso esa gran masa de analfabetos funcionales, se desenvuelven en un medio tal, que les permite tener solventadas de mejor manera, las necesidades básicas.

Por eso creo que, cuando se trata de enfocarse en la solución a los problemas de nuestro país, aquellos que hemos sido “mas afortunados”, que coincidencialmente resultamos la minoría de la población, debemos procurar que otros, esos “menos afortunados”, (la mayoría) consigan obtener esa “fortuna” que les ha sido negada por un millar de razones, muchas de las cuales obedecen a acciones inhumanas de terceros, que desafortunadamente se han encaramado en el poder, y han medrado del resto, creando un círculo vicioso, de cada vez mas fuerte y mas intensa descomposición social, que a su vez, postra aún mas, a la gran mayoría en esos niveles de ignorancia.

Una forma de hacerlo, es procurando que aquellos “mas afortunados” sean “culturalmente competentes”. En otras palabras, que entendamos que el pueblo, antes de adentrarse en discusiones bizantinas o en “debates robustos y serios”, debe alcanzar ese nivel de “fortuna”, mediante acciones reales provenientes de los “mas afortunados”. Esas acciones se centran en las cosas mas básicas: la educación y la satisfacción de las necesidades básicas. Aquella educación que arranca a la gente de ese estadito de postración y descomposición moral. Aquella educación que inculca principios y valores sólidos, mismos que se oponen a la laxitud moral, al permisivismo, a la ley del mínimo esfuerzo, a la viveza criolla. Una educación que involucre acciones de todos quienes conforman nuestra sociedad. Esa educación que interioriza en la mente las personas, la idea de que nadie está por encima de la ley, que crea una conciencia colectiva al respecto, que permite que el individuo se sienta amparado y seguro, porque la impuninad, el cinismo, el descaro, la desfachatez sean justamente sancionadas, repudiadas y combatidas.

Un pueblo que carece de esa educación, mal puede pronunciarse en cualquier aspecto que no ataña a sus necesidades vitales básicas. Un individuo que no tiene sus necesidades básicas resueltas, (vivienda, comida, salud, estabilidad laboral, garantías constitucionales par tales efectos) en poco o nada podrá dedicar sus esfuerzos, o dirigir su atención, en, o a asuntos que se encuentran por encima de esa constante lucha por satisfacer esas necesidades Maslow dixit; o simplemente, esa persona no dará prioridad otras tantas cosas que no sean la subsanación de dichas necesidades básicas. Por lo tanto, asumir y esperar que un pueblo hambriento, harapiento, enfermo, desempleado, viviendo de manera infrahumana, sin seguridad, sin garantías, sin educación pueda hacer uso de sus derechos y libertad, (o al menos los entienda) por mas que los tenga, de una manera apropiada, es pecar de profundamente imbécil. ¿Cómo puede un padre de familia pobre, desempleado, viviendo en covachas, tugurios o arrabales, preocuparse en leer y entender a Ferrajoli, o a un borracho como Bukowski, si ni siquiera sabe qué va a comer el día de mañana, o qué va a poner sobre la mesa, para que su familia se alimente? Peor aún, ¿cómo puede ese sujeto, entender sobre libertad, si es en esencia, en el mejor de los casos, un analfabeto funcional? ¿Cómo puede autodeterminarse, si no acaba de salir del nivel mas bajo de esa pirámide de Maslow, que implica el estadio de supervivencia? ¿Cómo ese mismo padre de familia podría ponerse a analizar su voto, si de todas maneras éste –el voto- es obligatorio y la necesidad lo impulsa a optar por quien le ofrezca el oro y el moro, pues al fin y al cabo, peor no puede estar, y nada se pierde con depositar la confianza en alguien que de pronto si me trae el maná bajado del cielo? ¿Cómo puede ese padre de familia hacer uso de su libertad o peor aún, entenderla, y luego tomar decisiones acertadas, si el hambre es su prioridad, y la ignorancia su herramienta? ¿Cómo puede esa persona asirse de peces, si lo que le enseñan y a lo que lo acostumbran, es a estirar la mano y esperar del estado los peces, que vienen en forma de dádivas, en lugar de que se procure que ese sujeto tenga los conocimientos necesarios (las herramientas) para pescar por si mismo? ¿Cómo se puede creer que mediocrizando a las masas, y acostumbrándolas al paternalismo y a ser menesterosas, se puede avanzar en materia de derechos, si lo que, mas bien se logra, es convertirlas en esclavos dependientes de un omnipresente y omnipotente estado, conducido por una caterva de populistas y demagogos, afectos de la misma mediocridad, laxitud moral, permisivismo y descomposición moral?

¿Cómo se puede apoyar a un gobierno corrupto, demagogo y populista, que no da prioridad a estos asuntos, y que derrocha el tiempo y el dinero en zopencadas, burocracia, corrupción, clientelismo, atosigante propaganda y perenne proselitismo?

¿Cómo no atosigar a esas valiosas mentes lúcidas y corazones ardientes que están detrás, o que colaboran de una u otra forma con esta infame y nefasta revolución ciudadana, a que, mas bien, canalicen sus esfuerzos en la obtención de aquellas acciones básicas elementales –léase educación- que promueven una verdadera y digna igualdad, basada en permitir que todos tengan acceso a esa “fortuna” que hoy por hoy solo la poseemos unos pocos, sin imposiciones de por medio? Por si acaso, no me refiero a una fortuna monetaria, sino a algo mas amplio.

4.26.2009

Ley Seca

¿Qué diferencia existe entre acudir a las urnas en estado etílico, y votar bajo las circunstancias actuales de embrutecimiento?

Si el voto fuese facultativo, no habría necesidad de una "ley seca". Si el voto fuese voluntario y no obligatorio, nos hubiésemos ahorrado muchas penas.

Ganarse el voto, cuando este no es obligatorio, simplemente es un paso hacia una, posiblemente, mejor y verdadera democracia.

Las elecciones de éste domingo 26 de Abril, una pantomima mas, para justificar un absurdo y enmascarar un engaño.

4.13.2009

Ignorance is bliss: Día del Maestro.

En la tierra de la mamá de Tarzán, cualquiera puede brillar cual oropel; cualquiera grita medio fuerte y convence a los demás de sus portentosas proezas y de su indiscutible e inescrutable conocimiento, y de su autoridad en materia de todología. Todos son unos sabios. No existe un mortal en este paraje, que acepte con humildad sus limitaciones, y por eso habemos quienes opinamos de todo. Pero la audacia va mas allá, pues los hay, aquellos que operan de manera temeraria, asegurando a los incautos, que sus obrajes son el non plus ultra de la materia en cuestión; son tan audaces, que pasan de la charlatanería y fanfarronería, a hechos y praxis basados en conocimientos escuetos o inexistentes sobre el tema.

La idea de tener que obtener licencia para todo, como en los países desarrollados, simplemente aterra a estas madres del rey de los monos. (¡ojo, no hablo en particular del Nebot!)

En otros lugares del mundo, se necesitan permisos y licencias, lo mismo, para poder ser un vendedor ambulante, como para poder ejercer la medicina o las leyes. Existen organizaciones e instituciones específicas que se encargan de garantizar a la población en general, que quien se dedica a una actividad en particular, cumpla con unos requisitos mínimos indispensables que garanticen la idoneidad y profesionalismo de dicha persona en dicha actividad. La estrictez de dichas organizaciones, sus requisitos y condiciones, varían, como varían las actividades que éstas regulan y sus implicaciones en asuntos que pueden afectar la vida de las demás personas. Tan es así, que para poder vender hot-dogs, los requisitos son básicos, y demandan un mínimo conocimiento de higiene, cocina, limpieza, seguridad, pulcritud y administración de desechos. No obstante, los permisos y licencias se otorgan a quienes demuestran competencia en dicha actividad. Para los médicos, por ejemplo, el obtener una licencia para ejercer dicha carrera involucra una extensa lista de requisitos, que no admiten excepciones, y que demandan niveles muy altos de conocimientos, destrezas, ética y profesionalismo; se les exige pasar una serie de exámenes de alta complejidad, se les demanda un tiempo de entrenamiento mínimo bajo supervisión, se los somete a un examen de 16 horas, por medio del cual obtienen el “board” de su especialidad y finalmente se les demanda un mínimo básico de horas anuales de capacitación y actualización continua de conocimientos, durante el tiempo que ejerzan su carrera. La complejidad de los requisitos para obtener una licencia para dedicarse a cualquier actividad, varía de acuerdo al grado o nivel de complejidad de la actividad misma, y depende, en gran parte, de cuan deletérea en la vida de o vidas de otras personas, puede ser una conducta negligente de dicha profesión u oficio.

Los maestros no son la excepción, y aunque como todo en la vida, nada, ni nadie es perfecto, estos deben someterse a exámenes y evaluaciones periódicas, que garanticen que su nivel académico, profesional y de actualización es adecuado, para sostener un sistema educacional que se ajuste a unos mínimos requisitos.

Siendo el Ecuador la tierra de las originalidades, la educación y quienes supuestamente la imparten, no pueden ser una excepción a esa absurda premisa.

Es tal el cinismo de estos maestritos, que se atreven a pedir que se derogue una de las pocas cosas medio buenas que esbozan una intencionalidad en querer salir del subdesarrollo mental y social en el que vivimos en el país.

Dicen oponerse a los exámenes de evaluación de conocimientos y capacidades intelectuales que el ministerio de educación ha implementado, porque estos son “punitivos, persecutores y sancionadores”. El simple hecho de que afirmen que algo es punitivo y sancionador, y su limitación en cuestiones de semántica, confirma la necesidad de dichas pruebas. Yo no se quién los persigue, o intenta castigarlos. Talvez sea que, para ellos, la idea de que hay que autosuperarse, capacitarse, ampliar los conocimientos y perfeccionarlos, se la percibe como un castigo, y su obligatoriedad una forma de persecución. Ni siquiera se dan cuenta de que la única manera de saber si sus conocimientos y capacitación se encuentran en un nivel mínimo indispensable, es a través de pruebas estandarizadas. Y que fallar en dichas pruebas, no es sinónimo de castigo, sino evidencia de mediocridad, que merece ser remediada por correctivos racionales: mas estudio y preparación.

Claro, ellos gritan a viva voz en cuello, tal como lo haría cualquier otra mamá de Tarzán que se precia se serlo, que sus conocimientos son suficientes y bastos; y se amparan en la geografía y en la situación económica, para justificar su mediocre formación.

Cierto es, que gracias a las nulas o, igualmente mediocres, políticas e inversión en materia de educación de éste y de los gobiernos anteriores, y sumando a ello, el secuestro miserable del que son presa los maestros, en manos de los truhanes y pelmazos del MPD y su caduca ideología comunista, es que los de este gremio y sus "víctimas", los estudiantes, son, en su mayoría, brutos.

¿A quién se le ocurriría, por ejemplo, poner su cerebro, en manos de un sujeto que no ha demostrado su competencia en medicina o en neurocirugía, y que pretende operarlo, alardeando de sus conocimientos, y fanfarroneando de ellos y de ser la última papaya del desierto en el tema, pero que se rehúsa y opone a ser evaluado en dichos conocimientos, por considerar que los exámenes académicos a los que se deben someter los médicos, son "punitivos, perseguidores, y sancionadores"? Así mismo: ¿A quién, en su sano juicio, o en capacidad de darse cuenta de las cosas, se le ocurriría depositar la educación de sus hijos, en manos de unos maestritos mal capacitados, mal preparados, ínfimamente ilustrados, o analfabetos funcionales? La respuesta es sencilla: a quien no le queda otra opción y alternativa; a quien carece de un marco de referencia para darse cuenta de tal cosa, y desconoce de otras realidades. Es decir, al resto del pueblo. Y con eso, se perpetúa y perenniza el estado de privación académica, que se ha convertido en una cuestión crónica y endémica. He aquí la respuesta a la popularidad de nuestro presidente y la de los que lo precedieron. He aquí, la razón por la que el pueblo elige los gobernantes que tiene. Brutos, educando/embruteciendo a otros, aún mas brutos.

La perversidad del sistema se ensaña con los mas necesitados, y no llega la hora, en que algún líder visionario, rompa ese ciclo y con determinación empuje y genere un cambio de mentalidad y de conducta.

Los líderes gremiales de la UNE en verdad hacen esfuerzos encomiables, por ocultar el sol con un dedo, y por engañar al mundo, diciendo que son capacitados. Rechazan los exámenes del ministerio, porque éstos, simplemente demuestran su ineptitud, ignorancia, e incapacidad. Esgrimen alguna tipo de monserga ya conocida, y trillada, que pretende darles la razón en la insensatez. Solo en Ecuador, la mediocridad y sus estrepitosas y desafinadas expresiones sonoras, pueden encontrar oídos e imponerse mas allá del sentido común.

Educación, una obsesión de este humilde servidor. Flores dixit

4.12.2009

Los derechos de los indios, y los derechos de los humanos

Dicen los entendidos en DDHH, (mas no los manes esos de los de-de/hache-hache) que en la modernidad, o sea, hoy, (época en la cual según este humilde servidor, la novelería es usada como sinónimo de modernidad) los derechos de las comunidades indígenas y otras etnias deben ser respetados, y preservados, para que su identidad y cultura no se vean alienados o menoscabados y deformados por la influencia del hombre “blanco”.

Fundamentan la defensa de la conservación de las tradiciones, las formas de autodeterminarse y el modo de entender el derecho, de esos grupos étnicos, en la idea de que cualquier tipo de ingerencia externa, llevaría a la desintegración y eventual disolución y extinción de dicha cultura. La idea de preservar dichas culturas, se sustenta a través del establecimiento de derechos especiales que solo son aplicables a esos limitados grupos humanos. Yo creo que, mas que derechos especiales, o normas de protección al supuesto derecho a existir de estos mini conglomerados humanos, son simplemente eufemismos creados para otorgar y legitimizar ciertos permisos especiales y laxitudes legales, que privilegian a esas “nacionalidades” por encima del ciudadano común.

Dicen al mismo tiempo –los manes de los de-de/hache-hache- que existe un supuesto derecho consuetudinario y que la justicia de estos grupos de personas, se basa en esas tradiciones centenarias o milenarias (¿?), profundamente arraigadas en la conciencia individual y colectiva de esas personas, y que deben ser defendidos y preservados, por ser esta defensa, una forma “evolucionada” y “moderna” de entender, en materia de derechos humanos.

En respuesta a un comentario mío acerca de lo torpe que resulta, para mi, otorgar ciertos tipos de privilegios en la constitución a grupos sociales como los indígenas, sobre todo, porque la misma constitución denuncia la igualdad ante la ley, (ojo, muchos socialistoides del siglo XXI creen que igualdad ante la ley equivale a homogeneidad de las personas), dice mi amigo invisible, Xavier Flores lo siguiente:

“Sobre tu crítica a la noción de derechos colectivos, pues ésta es una noción que tiene sólidas bases en la teoría jurídica. Hace tiempo se abandonó la teoría que reducía a las personas a individuos abstractos y el derecho empezó a hacerse cargo de comprender la realidad de numerosos grupos de personas cuya vida cobra sentido en la identidad que obtienen por las particularidades de su entorno cultural. El que tú pienses que “nadie” conoce ese entorno cultural solo nos dice algo acerca de tus prejuicios en la materia: podrías leer muchos estudios antropológicos para salir de tu ignorancia en este punto.”(sic)

Ante esa afirmación de Flores, yo antepongo ciertas realidades contundentes, que chocan contra estas teorías, francamente inaplicables, a menos que se las imponga, lo cual resulta, del todo, contradictorio en materia de derechos humanos, y sobre todo contradictorio con la idea de no intervenir en dichas culturas, so pena de alienarlas o contaminarlas con la forma de vida del hombre “blanco” y de favorecer el etnocidio.

Ejemplos de esas realidades: En las comunidades indígenas, la violación no es considerada un delito. Según los organismos internacionales serios, las declaratorias de los derechos humanos, consideran a la violación sexual, como un delito execrable, que merece todos los esfuerzos para que se implementen políticas y acciones que estén orientadas a prevenir y castigar dicha conducta. Los indígenas, para sorpresa de muchos, ni siquiera saben que la violación es un delito. Pregunto yo: ¿Cómo se va a lograr cambiar la cultura indígena, sin contaminarla con la mentalidad y justicia del hombre blanco? Los conceptos de bueno o malo difieren de una sociedad a otra, y de un individuo a otro. No obstante, se entiende que en el camino de la civilización, y en el curso de la humanidad, se han buscado mecanismos que creen un punto común de acuerdo, que a su vez, sirva de punto de sustento para juzgar lo bueno y lo malo en materia de derechos humanos.

Otro ejemplo: la ablación del clítoris en ciertas tribus africanas. Esta es una tradición milenaria. Si nos acogemos a lo dicho por Flores, entonces, no tendría sentido y mas bien sería un atentado contra los derechos de esas tribus, el que se pretenda cambiar y erradicar esa praxis milenaria.

Las flagelaciones e inmolaciones que se dan en las comunidades indígenas, son otro ejemplo mas de ese accionar, supuestamente sustentado en esas tradiciones propias de una cultura.

La novelería de ciertas personas en preservar “una cultura” puede mas que aceptar la idea de que el progreso, o mejor dicho, la evolución en civilización, implica que dicha “cultura” deba o pueda ser asimilada, incluida, amalgamada en una cultura mayor, superior o mas dominante, misma en la que si operan los cambios de mentalidad que obran en beneficio de todos. Esta es una de las grandes contradicciones de estos manes de los de-de/hache-hache.

Algún dotado, me decía que el “etnocidio” es un crimen tremendo. Que permitir que una cultura milenaria, que ha estado ahí por tanto tiempo, desaparezca, se inserte o se adapte y acomode a la amalgama híbrida que constituye la cultura occidental moderna, es algo que la humanidad no puede permitirse. Pregunto yo: ¿debemos entonces renegar de toda la historia de la humanidad, la misma que se ha caracterizado por la preponderancia unas culturas sobre otras, ya sea por vías violentas, ya sea por vías pacíficas, ya sea por alienación de unas con las manifestaciones de otras, ya sea por amalgamación, ya sea por la razón que fuese? Ahora estos noveleros “dotados” nos dicen que en aras de un mejor entendimiento de los derechos humanos, se debe evitar interferir en aquellas instancias de las etnias, que atañen a su sistema de justicia y del juicio que tienen de lo bueno y de lo malo.

La simple idea universalidad de los derechos humanos peca de etnocentrista. La historia de la humanidad se basa en la idea de vencidos y vencedores. De conquistados y conquistadores. De una cultura imponiéndose, por la vía que fuese, a otra cultura, o en su defecto, una simbiótica asimilación de ellas.

Debo entonces, criticar nuevamente la absurda asepsia del discurso netamente teórico de los intelectuales de los de-de/hache-hache, quienes, igual que el perro del hortelano, no comen, ni dejan comer. Ya que su discurso choca con la realidad. Ellos mismos consideran que ciertas manifestaciones culturales de las diferentes etnias en el mundo, son atentatorias a los derechos básico humanos, irónicamente universalizados y por lo tanto, profundamente etnocentristas. Irónicamente, estos mismos intelectuales, son quienes se lamentan de la evangelización que “sufrieron” los

Yo no creo que se pueda hablar de preservar la cultura de una etnia, cuando a ésta se la obliga a, o se la quiere “convencer” de aceptar otras normas, leyes, formas de pensar y ver las cosas. No se puede incorporar en sus milenarios códigos y preceptos, ideas de neutralidad, pluralidad, equidad, y demás principios básicos de derechos humanos, sin reconocer, que tal cosa representa un paso mas hacia la inminente destrucción de dicha cultura, mediante movidas progresivas que la llevan a adaptarse y a asimilar lo que predica la otra cultura, que en nuestro caso, es ese híbrido llamado occidente.

O se les deja, o no se les deja. Así de simple. Y en el caso particular del Ecuador, la majadería esa de constitución, claramente estipula que el Ecuador es una nación indivisible y que todos aquellos que viven en el territorio ecuatoriano, se enmarcan y someten a dicha constitución. Por lo tanto, es una verdadera contradicción, otorgar privilegios especiales a ciertos grupos de individuos; privilegios que simplemente resultan en la negación de la igualdad ante la ley, y que además permiten, por una supuesta defensa de derechos (¿?), la violación de muchos otros derechos, que han sido suscritos internacionalmente por el propio estado ecuatoriano.

“…el derecho empezó a hacerse cargo de comprender la realidad de numerosos grupos de personas cuya vida cobra sentido en la identidad que obtienen por las particularidades de su entorno cultural” (sic)

¿Cuáles son esos grupos de personas cuya vida cobra sentido en la identidad que obtienen por las particularidades de su entorno cultural? ¿Quién define a esos grupos, ellos mismo acaso? ¿Qué impide, bajo esa premisa, que otros tantos se organicen y proclamen que su vida cobra sentido en la identidad que obtienen por las particularidades de su entorno cultural? Ante ello, cualquiera puede considerarse buen candidato para los privilegios especiales que tanto tiempo atrás el derecho empezó a hacerse cargo.

“El que tú pienses que “nadie” conoce ese entorno cultural solo nos dice algo acerca de tus prejuicios en la materia: podrías leer muchos estudios antropológicos para salir de tu ignorancia en este punto.” (sic)

A parte de reflejar una agresividad pasiva, el autor de estas palabras también demuestra desdén, si no desprecio, por la historia de la humanidad. Nadie niega el entorno cultural de las etnias. Pero hay que ser verdaderamente un teórico, para no darse cuenta que las etnias no se encuentran aisladas del mundo, (con excepción de unas poquísimas, perdidas en la profundidad de la selva amazónica y que están condenadas a la extinción) y que tarde o temprano, la influencia externa se impondrá en ellas, o de lo contrario, y se optan abstraerse de ese mundo exterior, se verán obligadas al ostracismo y aislamiento absolutos, que a la postre conllevan a la extinción.

Si los derechos humanos son universales. Si el Ecuador es un estado indivisible y único. Si todos los ecuatorianos somos iguales ante la ley. No se puede hablar de derechos en materia de justicia, de las etnias y “nacionalidades” pues, es simplemente una absurda contradicción. La humanidad no es estática, y por ende, pensar que una etnia pueda preservar su cultura y su supuesto derecho consuetudinario o códigos secretos invisibles, a pesar de las influencias del mundo externo, es simplemente otra insensatez de quien predica desde un pupitre universitario y nunca se ha empapado con la realidad, y desconoce de la historia de la humanidad.

Por lo tanto, si los manes de los de-de/hache-hache quieren promover la defensa de las etnias y de sus principios de justicia, tendrán que abogar por una política de estado que las confine, aísle, y excluya del resto del Ecuador, así como deberán reconocer y hacer que el mundo reconozca, que las flagelaciones, mutilaciones, ablaciones, inmolaciones, violaciones, y demás actos, que dentro de esas etnias son cosas normales y justas, y que el resto del mundo deberá aceptarlas, para que la cultura de dichas etnias se mantenga incólume al paso del tiempo y a las influencias del hombre “blanco”. Caso contrario, es decir, si se quiere que las etnias adopten ideas y principios de derechos humanos internacionalmente aprobados, tendrán, tanto las etnias, como esos manes de los de-de/hache-hache, que aceptar las ideas etnocentristas de la universalidad de eso mismos derechos humanos, y por ende, deberán abogar por la asimilación, inserción y amalgamación de dichas etnias y sus culturas, a la cultura superior de occidente. En otras palabras, tendrán que aceptar la idea de que el etnocidio tiene cabida y es justificable, si se quiere ser purista en el asunto de los derechos humanos. O se defienden los derechos humanos de todos los humanos, o se defienden los derechos humanos de ciertas minorías, a sabiendas de que muchas veces, esos derechos defendidos de las minorías pueden estar en completo desacuerdo con los derechos humanos universales.

¿Qué mismo?

Y sin embargo... el condón si fomenta el incremento del SIDA

Como comentario final al candente debate que se presentó en el foro de mi amigo invisible, Xavier Flores, esta es la conclusión a la que pude llegar:

Estoy seguro que ni Saldaña, ni Flores, ni Cástulo Contreras, ni nadie aquí en este foro puede negar los siguientes hechos concretos:

1) Si una persona se abstiene de tener relaciones sexuales, por simple lógica, las posibilidades de contagiarse con el HIV son 0%, por la vía sexual.
2) Si una persona mantiene relaciones sexuales sin protección con alguien HIV + tiene una posibilidad de contagio muy alta. (>88%)
3) Si una persona se protege con condón, antes de embarcarse en una relación sexual con alguien que pueda estar contagiado con el virus del HIV, tiene una posibilidad de contagiarse de entre 15 y 5%, pues la efectividad del condón oscila entre el 85 y 95%.
4) Se ha promovido el uso masivo del condón a nivel mundial, ha pasado a formar, hasta parte de una política de muchos estados y de organizaciones internacionales. A pesar de ello, el número de infectados de HIV ha aumentado mundialmente.
5) La incidencia de contagio de HIV a nivel mundial ha aumentado, pese a cualquier política implantada y la accesibilidad que se tiene al condón.
6) La incidencia de contagio de HIV ha disminuido en ciertos sitios en donde se ha abogado por la abstinencia y la monogamia, por encima del uso indiscriminado del condón.

Conclusión lógica: La abstinencia, monogamia y fidelidad han demostrado ser más eficaces en evitar o prevenir el contagio con el HIV, que el uso del condón y la “educación” sexual basada meramente en la mecánica copulativa y en las recetas anticonceptivas.

El uso del condón simplemente ha creado una falsa idea de seguridad, lo cual ha llevado a que muchos lo usen confiados en que nada va a pasar. Muchos han optado por la promiscuidad sexual, (entiéndase por promiscuidad, aquel comportamiento repetitivo, insistente y hasta obsesivo-compulsivo, que obedece meramente a la sumisión del individuo al instinto animal) creyendo que de aquella conducta, nada se va a derivar, gracias al uso del condón. (Esa es la idea que se extrae, del tipo de educación que fomentan y entienden Flores et al)

Dado que el condón tiene un margen de efectividad limitado al 85-95% en prevenir el contagio con HIV; eso significa que cada vez que una persona prefiera usar el látex en lugar de una abstinencia racional, incrementa sus posibilidades de contagio de 0% (con la abstinencia) a 15-5% (con el uso del condón.) multiplicada por el número de veces que se repita dicho comportamiento. Si a eso lo multiplicamos por los millones de personas en el planeta tierra, repitiendo dichos comportamientos, fácilmente se puede concluir que el uso del condón conlleva a mas contagios de HIV, que el no uso del mismo acompañado de esa supuesta “idiotez” llamada abstinencia, monogamia y racionalización de la sexualidad humana, “absurdamente” predicadas por la Iglesia Católica.

Dice Xavier Flores, de forma lúcida y peyorativa, que para él, la abstinencia es una aberración. Habría que preguntarle a nuestro director de ceremonias, qué entiende él por abstinencia, y en dónde radica la aberración. Esto, porque las personas que se precian de racionales, todas, sin excepción, e independientemente de sus creencias, practican la abstinencia en su vida diaria. A excepción de los enajenados mentales, incapaces de controlar voluntaria y concientemente sus impulsos y arrebatos sexuales, a causa de anomalías bioquímicas, estructurales u orgánicas, el resto de personas, son capaces de someter sus instintos a su racionalidad. Es decir, aquellas personas que se encuentran dentro de las 2 desviaciones estándar tanto a la derecha, como a la izquierda de la media, practican la abstinencia en sus vidas diarias. Existen unas tantas que se salen de la norma, (por ende anormales, o aberradas) y son las que se van a los extremos, bien sea que se ubican en el extremo donde están aquellos que copulan irrefrenablemente, ininterrumpidamente y sin el menor recato, como es el caso de violadores, pederastas, viejos verdes, ninfómanas, y hasta ciertos blogueros que se las dan de don Juanes; o ya sea el otro extremo, en el cual encontramos a los eunucos, a los impotentes, a los afectos de anhedonia o depresión, y a aquellos que han optado por una vida de templanza, observación y celibato. Cierto es, que los hay, unos tantos, a quienes la abstinencia les importa un rábano, y no copulan, pero no por falta de ganas, sino por falta de medios, o por unidades defectuosas. No obstante, siguen siendo parte de aquellos extremos o minorías, y no de la norma. (Talvez, por lo que son minorías, es que ciertos jurisconsultos de los de-de/hache-hache simpatizan con sus causas y la defensa de sus derechos. No se. Sin embargo, eso es otro cuento que no viene al caso)

Habiendo dicho lo anterior, quedan por aclararse ciertas interrogantes: ¿Cuándo se deben abstener las personas? ¿Hasta cuándo se deben abstener? Y el porqué de su abstinencia. Esos detalles son los que marcan la diferencia entre quienes prefieren, optan, deciden y acatan libremente, las recomendaciones de la Iglesia Católica, como fuente de referencia y punto de partida, y aquellas personas que obran de manera diferente, opuesta, antagónica o crítica, cuando de abstinencia se trata y por las razones que ellos puedan esgrimir.

Sean cuales fueren las razones, las personas que nos consideramos racionales, simplemente nos inhibimos de copular a cada instante, o en cada momento en que una idea de contenido sexual se posa en nuestras mentes, o un ser ajeno a nosotros, despierta los instintos sexuales. Por lo tanto, a estas alturas, sería prudente que nuestro anfitrión nos aclare este asunto de la abstinencia desde su muy particular perspectiva.

El éxito de la prevención del contagio del HIV radica en como encaramos esas mismas interrogantes que antes mencioné, y que hacen que nos diferenciemos, quienes optamos por una abstinencia basada en la racionalidad y los principios de la Iglesia; de aquellos, y aquellas, sujetos y sujetas, (para no ofender a las de aquel gremio) que la practican de manera mas o menos consistente, ordenada y disciplinada. En otras palabras, la diferencia radica en si sucumbimos a la bajeza de los instintos, a la animalidad, y estas se imponen a nuestra racionalidad, o no, así como de cuántas veces nuestra conducta sexual va acompañada de las nociones de respeto, afecto, amor, y de conceptos como el de familia y reproducción, y cuántas veces no. Muchos entendemos que el sexo y la sexualidad, van de la mano de esos otros factores, y no podemos ni disociarlos ni desprendernos de ellos. Muchos entendemos que el sexo y la sexualidad se disfrutan plenamente cuando estos dos elementos –sexo y sexualidad- son vistos como parte de una entidad mas compleja que no permite separarlos de la afectividad y el amor, y en muchas veces, la reproducción. Muchos,no buscamos tener sexo pro el simple hecho de tener sexo, sino que preferimos conocer a otra persona, despertar afectos y amor, y hacer del sexo y la sexualidad, simplemente una forma mas de expresión de dichos sentimientos. Hacer el amor, es para quienes entienden esta idea, en donde el sexo se somete a otros factores. Por el contario, “culiar” “follar” tirar” “montar” o actuar como perros, es lo propio de quienes optan por copular, eliminando sentimientos, afectos, valores, amor y principios de familia, priorizando al sexo por el sexo. Por lo tanto, nuevamente lo repito, Ruíz Navas tiene la boca embarrada de razón al usar la analogía de los perros. No todos actuamos a priori, y con una imagen superpuesta de nuestro falo. No todos nos sometemos sin beneficio de inventario a los designios de nuestras gónadas y genes. No todos somos esclavos del instinto. No todos interactuamos con otras personas en aras de conseguir sexo. Preferimos conocerlas, amarlas y también desearlas antes de recurrir al sexo.

El DRAE define Aberración de la siguiente manera:

(Del lat. cient. aberratio, -onis).

1. f. Grave error del entendimiento.

2. f. Acto o conducta depravados, perversos, o que se apartan de lo aceptado como lícito.

3. f. Astr. Desvío aparente de los astros, resultante de la combinación de la velocidad de la luz con la de los movimientos de la Tierra.

4. f. Biol. Desviación del tipo normal que en determinados casos experimenta un carácter morfológico o fisiológico.

5. f. Ópt. Imperfección de un sistema óptico que produce una imagen defectuosa.

~ cromática.

6. f. Fís. Defecto de un sistema óptico al no coincidir las imágenes de un mismo objeto producidas por los diferentes colores de la luz.

~ de esfericidad.

7. f. Ópt. Imperfección que presentan algunas imágenes producidas por sistemas ópticos al no corresponder a cada punto o recta del objeto un punto o recta, respectivamente, de la imagen.

Si, como ya se acaba de demostrar, la mayoría de seres humanos nos inhibimos, abstenemos, evitamos tener relaciones sexuales a cada momento, porque básicamente nuestra racionalidad y los motivos que en ella operan nos lo impiden, entonces debe, por honestidad intelectual, el contestatario Flores explicarlo.

Pregunto yo, entonces: ¿Es Xavier Flores un aberrado? Yo lo dudo. Pero sus palabras llevan a pensar que él, no se ha dado cuenta de que se denigró a si mismo al afirmar que la abstinencia es una aberración. Ignorance is bliss... (they say)!

4.08.2009

Esos manes y el condón... Medardo y sus players.

Ruego paciencia y tiempo para la lectura de la siguente secuencia de cartas. Pero el tema es uno de aquellos que, por mi profesión y por mis propios principios éticos y morales, me interesa muchísimo.

La primera, es una carta de un lector al diario HOY, en la cual se dan unas razones bastante sólidas, del porqué el Papa tiene razón al emitir sus comentarios en forma pontífica. Los hechos relatados en dicha carta demuestran que lo que promueve la Iglesia Católica han probado ser mas efectivos que la difusión masiva de condones.

La segunda, es el editorial de Federico María San Feliú en diario HOY, al cual yo hice algunos comentarios, los mismos que también fueron publicados por el mismo diario.

Seguidamente, mi dilecto amigo invisible, don Omar Ospina hace lo suyo, y menciona mis palabras (vale aclarar que entre don Omar y yo, existe una extensa relación epistolar sobre temas de similar laya y envergadura)

Posteriormente, se da mi réplica al editorial de don Omar. El contesta con una nueva misiva, y finalmente, yo doy la contraréplica. A manera de puntillazo, cito el editorial de Jaime Acosta.

Considero que es una interesante secuencia de artículos y misivas, que bien valen la pena publicar para dar cabida a debates "serios y robustos" y no a aluciones alevosas y sin fundamentos que no pasan de los estereotipos , las burdas generalizaciones y las ideas distorcionadas de la historia.

Sin mas, que se abra el telón:

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Edgard C. Green, el mayor experto en sida en Harvard, da la razón al Papa. “No se puede resolver el flagelo del sida con la distribución de preservativos: al contrario, el riesgo que se corre es el de aumentar el problema”, fueron las palabras del Papa en Camerún.
Y, a pesar de las últimas críticas, es una opinión avalada por los científicos. Entre ellos, el experto en epidemiología del sida Edward C. Green, que el pasado abril publicaba en la revista de pensamiento First Things que el sida se ha reducido en Uganda, Kenia, Haití, Zimbabue, Tailandia y Camboya, y en zonas urbanas de Costa de Marfil, Etiopía, Zambia y Malawi.

Lo común en todos estos sitios es que se había reducido el número de parejas, habían aumentado la fidelidad, la monogamia y la abstinencia. Una medida que ya se trazó en 2004, cuando se publicó el consenso Lancet, en la revista médica The Lancet, donde 140 expertos de 36 países establecían el ABC (‘Abstinence’, ‘Be faithfull’ -sé fiel- y ‘Condom’) como línea común de actuación. El consenso dejaba claro que lo más eficaz era la A y la B y que el condón no elimina el riesgo sino que lo reduce.

En otra reciente entrevista con el National Review Online, extractada por El Confidencial Digital, Green explica la ‘compensación del riesgo’: “Cuando se usa alguna tecnología para reducir un riesgo, como el preservativo, a menudo se pierden los beneficios asumiendo un mayor riesgo que si uno no usara esa tecnología”, explica. “También me di cuenta de que el Papa dijo que la monogamia era la mejor respuesta al sida en África. Nuestras investigaciones muestran que la reducción del número de parejas sexuales es el más importante cambio de comportamiento asociado a la reducción de las tasas de contagio del sida”, afirma.

Según los expertos, más eficaz en África es educar en abstinencia y la monogamia, como demuestra desde hace años el caso de Uganda y, recientemente, el de Kenia, países que han invertido en estos valores y han visto reducirse los contagios. Así lo asegura Green, que sostiene que el modelo en la lucha contra el sida sigue siendo el ugandés, donde el Gobierno adoptó en los años ochenta un programa que decía “Quédate con tu pareja o sé fiel”: “Allí los programas han intentado modificar los comportamientos sexuales a un nivel más profundo”.

Edward Green, autor de investigaciones en numerosos países de África durante los últimos 20 años, está a punto de publicar ‘Sida e ideología’, donde describe cómo la industria está recibiendo millones de dólares al año promoviendo el uso de preservativos, medicamentos, y tratamientos para el sida, y es claramente resistente a la idea de que el cambio de comportamiento es la solución.

Leonardo G. Verduga Zambrano
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Sida: lo que se dijo

Publicado el 23/Marzo/2009 | 00:04

Por Federico María Sanfelíu

sanfe@hoy.com.ec

Hoy, las noticias fácilmente se comunican en un flash informativo que resume hasta lo mínimo un contenido que pediría especificaciones.

Y así ha ocurrido con una respuesta del Papa a una periodista, en un diálogo que mantuvo en el avión desde Roma a Camerún. Preguntado el Papa sobre cómo combatir eficazmente el sida, que es una pandemia mundial (y más en África), el Papa respondió, en un contexto más largo, "no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema".

La noticia, dicha así, omitido el contexto, ha causado escándalo, y los medios de comunicación y representantes de países y organizaciones internacionales han acusado al Papa de sembrar la confusión, de desconocer el mundo en que vivimos e, incluso, han recordado que entre católicos, es sabido, se emplea el condón como medio para combatir el sida o regular la natalidad.

El Vaticano ha reaccionado de inmediato.

La noticia saltó el martes 13 de marzo y, el miércoles 14, el director de la Oficina de Información de la Santa Sede, el sacerdote jesuita Federico Lombardi, publicó en Yaundé un comunicado de aclaración y respuesta.

En su referencia al sida y al uso del preservativo, el padre Lombardi ha precisado en su declaración que "el Santo Padre ha confirmado las posiciones de la Iglesia católica y las líneas esenciales de su compromiso para combatir el terrible flagelo del sida", que no ha cambiado de lo que dijo Juan Pablo II y que, en una breve respuesta improvisada, no está reflejado todo su pensamiento.

Para ello, el portavoz ha explicado que las tres áreas de acción en la lucha contra el sida expuestas por Benedicto XVI son:

En primer lugar, "la educación en la responsabilidad de las personas en el uso de la sexualidad y con la reafirmación del papel esencial del matrimonio y la familia".

En segundo lugar, "la investigación y la aplicación de tratamientos eficaces para el sida, y ponerlos a disposición del mayor número de enfermos a través de muchas iniciativas e instituciones sanitarias". Recordemos: sin medicamentos de última investigación que ya son eficaces para detener el sida, no hay recuperación. Pero estos son caros y la multinacionales no están dispuestas a hacerlos accesibles a los pobres.

En tercer lugar, "con la asistencia humana y espiritual de los enfermos de sida, así como de todos los que sufren, que desde siempre están en el corazón de la Iglesia". "Estas son las direcciones en las que la Iglesia concentra su compromiso, considerando que buscar esencialmente la prevención del sida en una más amplia difusión de preservativos no constituye en realidad el mejor camino, el de más amplias miras ni el más eficaz para afrontar el flagelo del sida y tutelar la vida humana", concluyó Lombardi. Así entendido, son propuestas que merecen respeto.

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Mi comentario al artículo anterior:

23/Marzo/2009 a las 17:05

¿Puede alguien estar de acuerdo con la siguiente afirmación?: Para que dejen de ocurrir incendios forestales, la mejor solución es talar los bosques. Quien crea que dicho postulado es correcto, puede entonces aseverar que la solución al problema del SIDA, y de paso también, a la pobreza, es la difusión masiva de condones y hasta el aborto. No obstante, la lógica y la razón, nos obligan a replantearnos las posibles soluciones a dichos problemas. Claro, es mas cómodo para la sociedad y para el individuo, que los pobres dejen de reproducirse, o que se evite en un limitado porcentaje la propagación del SIDA, por medio de una difusión simplista de un método que ha probado ser menos eficaz de lo que pontificaban sus promotores, que tener que afrontar estos problemas cara a cara. Es mas difícil si, tanto a nivel de sociedad, como individual, tener que asumir responsabilidades tales como la difusión de valores y principios de sexualidad, de familia, de reproducción responsable y de abstinencia (no celibato.) La sociedad siempre busca la forma cómoda y fácil de tratar problemas complejos. El resultado es la sublimación de la mezquindad humana, del individualismo y la escasa concreción de dichos objetivos. Escurrir el bulto, y ahorrarle a la sociedad, a cualquier costo, esas responsabilidades, son las que llevan a abogar por el condón o el aborto, en lugar de dedicar esfuerzos en educación integral, mas allá del conocimiento de la mecánica copulativa y las recetas anticonceptivas y abortivas. Nadie se quiere comprometer con el prójimo y sentarse junto a éste, a inculcarle valores y principios sólidos, de respeto al ser humano, y hacerle saber que otros, mas afortunados, se preocupan por ellos y sus condiciones de vida, pero a través de "ensuciarse las manos", y no desde la asepsia de una postura simplista, conformista, cómoda, timorata y que previene el involucramiento de los actores.

Juan Sebastián Utreras-Carrera

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El Papa en el África…

Publicado el 29/Marzo/2009 | 00:10
Por Omar Ospina García

oospina@hoy.com.ec

Ofrecimos la semana anterior ocuparnos de la gira de SS Benedicto XVI por el África negra. Tema que trataré, como persona racional y conscientemente atea, con respeto hacia una institución con 2000 años de existencia. Pero también sin el temor que exigen todos los dioses que en el mundo han sido y con las reservas que inspira toda institución humana. Y el Cristianismo lo es. Que sus fieles le confieran inspiración y origen divinos es asunto de fe exclusivamente y, por lo tanto, improbable e irracional. Todos los dogmas del Cristianismo, así como sus preceptos morales, están inspirados en religiones, creencias, mitos, leyendas, códigos y leyes anteriores -entre ellas, el judaísmo, su base principal-. Algunas incluso muy anteriores, puesto que dioses y creencias nacen en la prehistoria del ser humano, cuando su intelecto en evolución le sugirió preguntas para las que no tenía entonces respuestas evidentes. De modo que el Papa, máxima autoridad de la Iglesia Católica, que no del Cristianismo en su conjunto, habla en su condición de autoridad humana. Esta columna no acepta ninguna connotación divina en las palabras del pontífice.

En esa condición, el Papa dijo que el problema del sida "no se puede resolver con la distribución de condones", ya que ello, "al contrario, aumenta el problema". Esta última frase no se sustenta en datos estadísticos ni tiene base científica alguna. El condón no es, por cierto, solución absoluta al problema del sida. Como todo producto humano, tiene fallas. Pero sí es una solución parcial mucho más eficaz que la que propone el Pontífice: los buenos deseos de la Iglesia, que "sufre con los que sufren". Pues "esa capacidad de sufrir con los que sufren es la respuesta que ofrece la Iglesia", según dice el Papa. Pero la terrible endemia -ninguna enfermedad- se cura con buenas intenciones ni con la "capacidad de sufrir" de la institución eclesiástica, por encomiable y generosa que sea. Un mal así se combate con métodos preventivos como el condón y con la medicina. Pero la Iglesia, aparte de "seguir sufriendo por los que sufren", propone la abstinencia general. Posición moralista, inhumana y antinatural, pues la sexualidad es inherente al ser humano, está en su esencia. En una carta de los lectores publicada en este diario el viernes 27, se acude a una analogía inválida y absurda. Dice el corresponsal que "proponer como solución al problema del sida el uso del condón es como talar los árboles para evitar los incendios forestales". La analogía equivalente sería que para solucionar el problema del sida nadie haga el amor. Y esa analogía, que sí funciona, propone algo inhumano y antinatural: negar la sexualidad de las personas. Por eso, la "solución" religiosa, abstinencia, es moralista, absurda e impracticable. Porque el sexo no se realiza solo dentro del matrimonio como quiere la moral cristiana. Hay quienes optan por no casarse o se divorcian y eso no puede implicar abstinencia bajo ningún concepto racional, lógico y humano. La educación y el uso adecuado del condón son el primer paso en la prevención del sida, y la ciencia médica en su curación y erradicación. Pero educación de verdad, no represión ni imposición absurda de reglas antinaturales.

Coletilla: Lo bueno, y lo malo también, es que en el tema del sida, como en el del aborto, el hambre y la paz, al Papa no le hace mucho caso el mundo real…

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En réplica al editorial de Ospina

29/3/09

Si bien es cierto que la sexualidad es inherente al ser humano, también lo es la razón y su superimposición ante los instintos animales. La abstinencia no es una imposición, es una alternativa. Y como seres humanos racionales podemos optar por dicha postura, que no es una actitud fija o permanente, sino prudente. Es conocido que ciertos viejitos desinhibidos, o sendos enajenados mentales no tienen control sobre sus actos y estos actos se imponen a la razón, ya sea porque no la tienen, (daños cerebrales o trastornos mentales) o porque no son capaces de someter su cuerpo a la mente. Solo así justifican la idea de que se debe tener sexo cuando éste urge. Los violadores contumaces actúan bajo similares premisas. Las personas racionales no copulan apenas sienten dicho deseo. Si, la sexualidad es inherente al ser humano, como lo es al perro, al burro o al chancho. Sin embargo, el raciocinio, la moral, los valores y principios son solo exclusivos de la especie humana. Al menos de aquellos que son capaces de pensar y actuar mal allá de sus genitales.

Coletilla: Tan poco caso le hacen al Papa, que fueron sendos presidentes, gobernantes y autoridades mundiales quienes opinaron sobre lo que dijo el Pontífice.

Atentamente,

Juan Sebastián Utreras-Carrera, MD

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La respuesta de Ospina

Thursday, April 02, 2009 9:20 PM

Doctor Utreras:

Le confieso que esperaba su carta en los términos que contempla, y no me desilusionó. Usted, con todo respeto, mantiene su postura extremista y exagerada. Algo muy propio de todas las religiones, por supuesto. No es el Cristianismo el único intransigente. ¿Conoce usted alguna religión que no lo sea? Todas son intolerantes con las demás y con los no creyentes. Cada una estima que “fuera de ella, no hay salvación”, como ha preconizado el cristianismo durante dos mil años. Y, por lo tanto, los otros son réprobos, sujetos de persecución, calumnia, tortura y muerte. Por cierto, menos mal que, como usted lo ha reconocido en alguna carta anterior, “ya no existe la inquisición”. Pero siguen existiendo, vivitas y coleando, la intransigencia y el fundamentalismo. Su carta es un ejemplo, así como la anterior que le publicó HOY, y a la cual me referí en mi artículo. Sustento mi aseveración.

Usted, y todos quienes piensan igual, asumen que quienes aprobamos el condón, estamos por la promiscuidad, el relajo, las orgías y el sexo indiscriminado y permanente, cual animales en celo. Esa es una postura calumniosa, irrespetuosa y acomodaticia a sus convicciones, que no admiten términos medios. El sexo es inherente al ser humano pero, concuerdo con usted, está sujeto a la razón, a los límites que pone la educación. Otra cosa es la castidad impuesta por reglas humanas interesadas en satanizar una práctica que es natural, aunque deba estar sujeta a las restricciones normales del buen vivir y del respeto. A ninguno de nosotros se nos ocurre ir por ahí obligando a todas las damas a fornicar, ni a ellas a ofrecerse al primer viandante. Pensar eso es equivocado y falaz, y culparnos de ello a los defensores del condón, es calumnioso y es irrespetuoso.

El condón no es perfecto, doctor Utreras. Pero rezar para no contagiarse, es absolutamente inútil y, además y con todo respeto, ridículo. Predicar la abstinencia como única solución es no sólo antinatural sino estúpido por irreal e impracticable. ¿Puede usted imaginar a cuatro mil millones de personas adultas haciéndole caso al Papa y reprimiendo sus deseos? Restringiéndolos, sí. Y eso hace la educación, no el fundamentalismo represor y bastante tonto, diría yo. Nuestra juventud, apta para la actividad sexual de manera natural desde cada vez más temprano como usted sabe, debe ser guiada, orientada, responsabilizada por la educación. No atemorizada con ex abruptos como que el sexo es pecado y el cuerpo es sucio o que debe conservarse “puro” como “templo del Espíritu Santo”. Eso es estúpido y ridículo, perdone si ofendo sus creencias. Y esa responsabilidad frente al sexo no tiene, no tiene por qué tener, al matrimonio como única alternativa de uso porque eso sería injusto con quienes no se casan, con quienes se separan y con quienes no son cristianos, lo cual no los convierte en animales ni en monstruos: son personas decentes –somos– tanto como cualquier creyente afiliado a la Iglesia. No por aquello deben estar sujetos a la castidad impuesta. Usted debería conocer hasta qué punto de inmoralidad puede conducir la castidad impuesta: los curas pederastas son legión, y el tapen tapen de la Iglesia es la actitud normal de una institución que ha condenado a sus ministros a violentar sus instintos en público y darles rienda suelta en privado. Y no digo que todos. Pero si un cura pederasta ya es mucho, los miles que lo son es demasiado y ponen en evidencia la perversidad de una regla antinatural.

De manera que el condón sigue siendo, racionalizado y regularizado su buen uso por campañas educativas, la mejor y por ahora única manera de prevenir enfermedades sexualmente contagiosas y de regular la familia, derecho de cada persona y no de una institución que no camina con la humanidad sino que pide perdón cada 500 años por sus errores. Gran parte de las fallas que se atribuyen al condón radica en su uso inadecuado, debido al temor que inspira la iglesia con sus diatribas. Educación e información es lo que se necesita, no amenazas de condenación que aunque irreales y absurdas para mentes más o menos cultivadas, son presentes y reales para el común de las gentes obnubiladas por el sermoneo de ministros “castos” pero pervertidos.

No doctor Utreras: no se usa el condón para abusar de la sexualidad sino para prevenir lo que debe prevenirse y regular las familias. Ni es necesario el aborto terapéutico como método anticonceptivo, otra falacia muy recurrente en los creyentes, sino para salvaguardar la vida de una madre en peligro o evitarle el trauma y la desgraciada vida a una niña de quien un padre desnaturalizado ha abusado desde los cinco o seis años y la embaraza de ocho, como acaba de ocurrir en el Brasil, a cuya madre el obispo excomulgó, así como al personal médico que la atendió. Tal excomunión es irrelevante por cierto para la razón, pero es importante para el creyente. Pero para la iglesia, es ella la criminal, y no el violador. Una institución que eso piensa y así actúa no merece credibilidad ni respeto de nadie. Apenas temor, que es lo que siempre han sembrado en las gentes.

Por otra parte, las culturas africanas son diferentes en muchos grados de las nuestras en occidente, pero eso no quiere decir que el sida deba dejarse crecer absurdamente hasta convertirlo en endemia planetaria, sólo porque hay que “respetar” costumbres ancestrales absurdas. Por algo el mundo y la humanidad evolucionan. Se supone que para mejorar. Y no son los parámetros culturales que mantienen la “justicia indígena” andina, ni la ablación del clítoris a las niñas para que no sientan placer –acto machista y deplorable si los hay– ni el corte de la mano al ladrón como en Arabia Saudí, ni la pena de muerte china y texana, para mencionar dos ejemplos contrapuestos, la solución a los crímenes del ser humano. Por algo se progresa racional, científica y, por cierto, éticamente. Y judicialmente, por cierto.

Así pues, quienes aceptamos el condón y el aborto terapéutico, no pensamos con los genitales sino con el cerebro, como es normal biológicamente. Pero ustedes también deberían utilizar el cerebro, no la intolerancia ni el fanatismo religioso. Bastante daño han hecho las religiones en el pasado como para que gente inteligente como usted, continúe aceptando sin beneficio de inventario sus normas antihumanas. Un poco de racionalidad y de criterio científico son mejores para la humanidad que el fundamentalismo y la intransigencia.

Y, por cierto, los ateos no queremos ni nos interesa que todos lo sean. Allá cada quien con sus creencias mientras no perjudiquen la vida ajena ni la criminalicen como lo hacen los creyentes. Han sido las religiones las que han asesinado, torturado y perseguido a los demás y a los no creyentes. Nosotros simplemente queremos y exigimos que se nos respete el derecho a expresar nuestro ateísmo y nuestras convicciones, así como lo hacen ustedes dominical o diariamente. Con la diferencia de que nosotros no queremos “convertirlos” ni perseguirlos ni silenciarlos. Respeto no es silencio, doctor Utreras.

Finalmente, el Papa es una figura decorativa que a veces asimilo a esas tías ancianas, chismosas, criticonas y gruñonas a las que la familia acepta con más tolerancia que paciencia, a la espera de que se mueran y les deje a todos algo en el testamento. Y las riquezas del Vaticano, muchas de ellas mal habidas en tiempos remotos, no son pelo de cochino. Los presidentes y gobernantes del mundo le rinden pleitesía como a la autoridad máxima de una institución que cobija en sus estadísticas a más de mil millones de personas, pero ninguno de ellos modifica su conducta por lo que el Papa diga o alegue. Si así fuera, ya se habrían terminado el hambre, la injusticia, las guerras y la pobreza en el mundo, temas por los que el Papa se desgañita en vano siempre. Nadie doctor Utreras, ni siquiera los creyentes en su totalidad, le hace caso alguno. Y usted lo sabe. Lo que les interesa a los amos del mundo, tales los casos ya por fortuna superados de Hitler y Stalin, es asegurarse aquello que les interesa de la iglesia: el silencio para continuar con sus crímenes sin la protesta del máximo pastor.

Con un atento saludo y mi respeto no silencioso de siempre,


Omar Ospina García

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Mi carta final, y que también puede servir de referencia para los detractores y críticos.


“No creo en Dios, pero tampoco hago de mi ateismo una religión”

Ignoro quien es el padre de dicha cita. No obstante, Don Omar, y para nula sorpresa mía, su carta demuestra que su actitud ante el tema, es todo lo contrario a lo expresado en la mentada cita. Y así, como usted me endilga una postura “extremista y exagerada” yo le retorno los adjetivos, con razonamientos y reparos a sus palabras, a través de desmenuzar su misiva, y que a continuación presento.

“…postura extremista y exagerada. Algo muy propio de todas las religiones… ¿Conoce usted alguna religión que no lo sea?... Cada una estima que “fuera de ella, no hay salvación”… Y, por lo tanto, los otros son réprobos, sujetos de persecución, calumnia, tortura y muerte. Por cierto, menos mal que, como usted lo ha reconocido en alguna carta anterior, “ya no existe la inquisición”. Pero siguen existiendo, vivitas y coleando, la intransigencia y el fundamentalismo.” (sic)

Le pido encarecidamente que me demuestre en que parte de mis dos cartas anteriores, la publicada y la dirigida a usted, yo exhibo una actitud extremista o exagerada. Talvez lo que digo no sea de su agrado, pero eso no equivale a extremismo.

Mi carta inicial hace hincapié en el absurdo que se emana de la idea que para prevenir los incendios forestales, se deba acudir a la tala de los bosques. Yo creo que usted debe estar de acuerdo conmigo ante esta afirmación. Luego, simplemente extrapolo esa connotación a la idea simplista y demasiado elemental, de que la solución al SIDA, o a la pobreza, sea abogar por el condón o el aborto. Hago énfasis en que, en aras de cumplir dichos objetivos –disminuir la pobreza, o erradicar el SIDA- es mas fructífero si se hiciese como lo propone la Iglesia Católica y su doctrina: que cada individuo, usted, yo, su vecino, aunemos esfuerzos enfocados en la educación de valores, principios y políticas humanitarias, mas allá del discursillo aséptico de teórico intelectual de cafetín. La iglesia nos pide un apostolado y nos llama a ser “misioneros”. Pero, dado que usted no entiende bien esos términos eclesiásticos, le aclaro, que ser misionero, no significa simplemente vestirse de toga y salir por el mundo en sandalias a pregonar una doctrina. Esa es la idea ramplona y elemental que se tiene de ser “misionero”. Misionero, quiere decir, que usted va hacia donde esos necesitados, y se “ensucia” las manos, trabajando hombro a hombro con ellos, eliminando la verticalidad, y abriendo paso a la horizontalidad de las acciones y colaboraciones. Me va a perdonar si le cito pasajes bíblicos, pero como estamos hablando del Papa, la religión, el ateismo y sus derivaciones, veo necesario hacer uso de un par de ellas para aclarar y sustentar mis palabras.

Dice Jesucristo, (uno de los del trío ese, en el que creemos los irracionales católicos) que el juicio de Dios sobre nosotros no se va a enfocar en cuántas hostias tragamos, o a cuántas misas asistimos. Ni siquiera en si creemos en un dios o en otras religiones. (A estas conclusiones han llegado desde hace centurias, aquellos que han perseguido la santidad a través de sus actos y quienes proclaman la doctrina de la Fe católica)

Dios, (otro mas del terceto aquel) nos va a juzgar en el fin de nuestros días, de ésta manera: “Porque yo tuve hambre y me diste de comer, estaba desnudo y me abrigaste, enfermo y me curaste, sin techo y me alojaste en tu casa. Por cuanto lo hiciste con cada uno de estos más débiles, lo hiciste conmigo.” En estas palabras se resume la doctrina de la Iglesia Católica.

Para la Iglesia Católica, si una persona obra de esa manera, su credo o falta de él es irrelevante. Existen muchísimas personas que son mejores “cristianos” que los propios cristianos, por el simple hecho de hacer de sus vidas un apostolado al servicio de los otros. E incluso, si no se obrase por temor a ese juicio de Dios, el actuar así, nos haría mejores seres humanos ¿cierto?

Usted es un convencido de que los católicos obramos simplemente por ese temor al juicio de Dios, y no es capaz de aceptar que la Iglesia nos presenta formas y guías que nos ayudan a fortalecer nuestra convicción en esa doctrina, y nos hace propender a hacer tales cosas. Nos pide la perfección cristiana: el entregarse a los demás en cuerpo y alma, es decir, nos pide que nos ensuciemos las manos.

Entonces, volviendo al asunto de los misioneros y lo de “ensuciarse” las manos, lo que la Iglesia predica, y pide de sus fieles y de la humanidad entera, no es tan descabellado, ni raya en el fanatismo. ¿O si?

Cierto es, lo que se nos pide, es algo que demanda un sacrificio mas allá de lo que normalmente estamos dispuestos a dar. Es una sublimación de nuestro obraje como cristianos. Sin embargo, la ignorancia es atrevida, ofensiva y petulante. La gente no sabe todo lo que está detrás de un llamado a “humanizar la sexualidad con nuevos modos de comportamiento.” No saben que se nos pide un compromiso mucho mas serio y profundo, que, por comodidad, mezquindad y egoísmo, preferimos evadir, y lo criticamos desde la superficialidad de nuestros conocimientos y desde una óptica simplona y simplista, (o una retórica envenenada) que no ve la magnitud del compromiso, no ve, que se pide del que tiene, del que puede, para el que lo necesita, para el que lo carece; del que sabe, para el que desconoce. La Iglesia no anda entregando panfletos que “prohíben” el uso del condón, anda promoviendo sus programas de ayuda, su doctrina y principios, a diferencia de sendos comodones señores, que prefieren un escuadrón de agentes repartiéndolos y educando escuetamente en la mecánica copulativa, abortiva y anticonceptiva, o en su defecto, un tercer agente, como lo es el estado, a quien le imponen esa responsabilidad. La comodidad, el egoísmo y la mezquindad humanas, hacen que propendamos a recurrir a un tercero para que haga lo que no estamos dispuestos a hacer, porque simplemente eso demanda mucho mas de lo que nuestro cómodo trasero desearía moverse.

Otra idea errada suya, y que, discúlpeme el término, raya en la supina ignorancia de los principios que sustentan a la Iglesia Católica, es que la oposición de ésta al aborto y a los métodos anticonceptivos artificiales, está simplemente motivada por un puritanismo y santurronería mojigatas, o que esta actitud responde a posturas radicales o fundamentalistas alejadas de cualquier razón lógica. Pensar así, es simplemente no saber de lo que se está hablando. Usted, por lo que he percibido a través de su larga cruzada anti-todo lo que no sea ateo, es, que desconoce que el motivo básico, esencial, crucial y fundamental por el cual la Iglesia se opone a dichos métodos: el principio de la vida.

La Iglesia aboga por la defensa de la vida en todas sus formas y manifestaciones; se opone a cualquier forma o mecanismo que la evite, la acorte o la destruya. Ese es el principio básico detrás de la oposición a dichas alternativas e incluso a la fertilización in-vitro. Imagine usted que una institución, partido político, club social, o cualquier otro grupo de personas congregadas por ciertas coincidencias, propone como política o principio de dicha organización tal o cual cosa. ¿No le parece, que por coherencia y sindéresis con lo posrulado y por honestidad con ellos mismos y con sus miembros y simpatizantes, se deban defender sus principios y políticas? Pues bien, la Iglesia, como cualquier otra organización, proclama como uno de sus principios mas importantes y básicos, la defensa de la vida. Entonces, ¿en dónde radica el fundamentalismo de defender y abogar por ese principio que tanto pregona y promueve su defensa ante sus feligreses? ¿Es o no es coherente y sensato proceder de dicha manera? Me gustaría que me de una respuesta a esas preguntas. No espero mucho, pero tengo fe, (ese acto irracional que tanto desdeño recibe de usted) en que así lo haga.

Ahora, si juntamos al principio de defensa de la vida, con el concepto de misionero, (la doctrina católica) y lo que éste implica en su vasta connotación, entonces se podrá comprender mejor y sin prejuicios, las razones por las que la Iglesia a través de su cabeza visible, el Papa, interceden por la oposición a los condones, al aborto, y se pontifica y pregona el trabajo y esfuerzo de los que han sido privilegiados en la vida, a favor y en beneficio de los menos afortunados, de los mas necesitados, no solo de asuntos materiales, sino, necesitados de valores, de principios, de educación, de amor y de misericordia (no lástima o pena)

¿Es eso extremismo o fundamentalismo acaso?

¿No es eso lo que pretende el socialismo? (La diferencia radica en que el cristianismo deposita la responsabilidad para con el prójimo en cada uno de nosotros, dejándonos en libertad de acción y de cuánto, cuánto, cómo, y dónde, mientras que el socialismo se la achaca -esa responsabilidad- al estado, para que éste imponga, a través de iluminadísimos gobernantes, políticas de supuesta ayuda al necesitado. El uno aboga por la solidaridad y acción misionera partiendo desde la libertad, el otro simplemente la merma)

Mi segunda carta simplemente resume lo que aquí le estoy contando de manera mas ampliada.

La Iglesia, hace mucho tiempo, dejó ese papel de juez de sus feligreses y pasó a ser una iglesia de los cánones, de las guías a seguirse, de la doctrina cristiana, esa que se basa en lo que mencioné arriba. Es el cristiano quien decide cuanto de lo que la Iglesia nos presenta, lo toma y cuanto lo deja. La Iglesia, como cualquier organización, y basada en sus propias razones, se reserva el derecho de decirnos el como ella cree, se puede lograr cumplir con los objetivos planteados en su doctrina, que son esencialmente los dos anteriormente mencionados: el apostarle a la vida de principio a fin, y el principio de entrega y servicio a los demás, procurando aquello de enseñar a pescar y no regalando los peces.

Otro absurdo, fruto de esa misma ignorancia sobre la Iglesia, es el creer que ésta condena al pecador y al pecado. Talvez, en épocas medievales, esa era la postura de quienes lideraban la Iglesia o de quienes hacían uso de esta institución y su imagen, para fines muy particulares y propios, posiblemente adecuados a dichos momentos. No obstante, en la actualidad, es decir, desde que usted era guambrito, y mucho antes, la Iglesia ya no acude al castigo del pecador, sino a condenar el pecado. La Iglesia, por ejemplo, no condena al homosexual, sino a la homosexualidad. No condena al mentiroso, sino a la mentira. No condena a quien usa un condón, sino al uso del condón. La Iglesia tiene, al igual que cualquier otra institución mundana, o cualquier individuo en particular, sus propias convicciones de que es bueno y que es malo, mas no quien.

Y créame, los católicos estamos convencidos de que el juicio de Dios no va ha ser influenciado por lo que crea otro cristiano. Solo Dios sabrá como juzgará a cada uno de nosotros. La Iglesia Católica, a través del Papa y sus prelados, simplemente se encarga de presentar al creyente las directrices. Esa arcaica idea de que es ella, y los representantes de Dios en la tierra quienes saben y dictaminan si hemos sido buenos o malos, y por ende merecemos el premio o el castigo, hace muchísimo tiempo que fue superada. Puede usted remontarse a épocas inmediatamente posteriores a Torquemada, y encontrará ya, referencias al respecto.

Como ve no es una actitud intransigente, es una postura ante la vida, y eso es lo que se demanda de nosotros los católicos.

“El sexo es inherente al ser humano pero, concuerdo con usted, está sujeto a la razón, a los límites que pone la educación. Otra cosa es la castidad impuesta por reglas humanas interesadas en satanizar una práctica que es natural, aunque deba estar sujeta a las restricciones normales del buen vivir y del respeto.” (sic)

Ante lo mencionado arriba, solo cabe acotar aquí, que tanto usted como yo, o como cualquier persona a quien la sexualidad le es inherente, pero que está sujeta a la razón, practicamos la abstinencia. Usted lo ha dicho, no copulamos en la primera de vastos. Nos controlamos y nos imponemos límites. Aquellos que, según usted, provienen de la educación. Los que practicamos la abstinencia hasta antes del matrimonio y durante éste, cuando, la razón nos impone dicha necesidad, (la procreación responsable de hijos) y por las convicciones que se pueden apreciar en mis escritos, simplemente actuamos en base a esas mismas limitaciones que nuestra educación impone. ¿O es que acaso existe una sola clase de educación? ¿O es que acaso, solo los ateos conocen de educación? ¡Ya ve, lo que nos diferencia es, hasta donde nuestra educación impone los límites! Nada mas. Entonces, tanto usted, como yo, nos abstenemos de “fornicar” hasta cuando nuestras educaciones nos imponen esa limitación. A mi, mi educación me dice que me abstenga de acuerdo a lo que la Iglesia también propone. A usted, su educación le impide copular desaforadamente, de acuerdo a lo que sus principios le proponen. ¿En dónde radican la satanización, o la falta de respeto? ¿Quién me está imponiendo la castidad, la abstinencia o el celibato, (que no son lo mismo)? ¿Existe algo de malo en que quien propone la pauta a ser seguida sea una institución como la Iglesia y mis principios, (sustentados en mi propia educación) o en su defecto, su colon derecho o sus principios fundamentados en su propio bagaje educacional? Nuevamente, no espero demasiado, pero aún confío en que va a contestar estas preguntas.

“El condón no es perfecto, doctor Utreras. Pero rezar para no contagiarse, es absolutamente inútil y, además y con todo respeto, ridículo. Predicar la abstinencia como única solución es no sólo antinatural sino estúpido por irreal e impracticable.” (sic)

Como ha podido usted ver por lo dicho arriba, no se trata de rezar para no contagiarse, sino de algo mucho mas complejo y que demanda un conocimiento y compromisos enormes. Esta afirmación suya, a la luz de lo que he expuesto, simplemente demuestra su limitadísimo conocimiento de la doctrina cristiana y los principios de la Iglesia Católica, así como denota cierto grado de mala fe. En los párrafos anteriores, ya me encargué de explicarle que tanto usted, como yo, practicamos la abstinencia, y que sería necio entonces, pensar que es estúpida, irreal e impracticable. Usted se abstiene o inhibe de “echar polvo” hasta cuando sus principios y las limitaciones impuestas por su educación se lo permiten o impiden. A mí, y a otros católicos, nos sucede lo mismo, pero hasta cuando nuestros principios, alineados con los de la Iglesia, y nuestra educación y las limitaciones que ésta nos impone, así nos lo permiten o impiden.

“¿Puede usted imaginar a cuatro mil millones de personas adultas haciéndole caso al Papa y reprimiendo sus deseos? Restringiéndolos, sí. Y eso hace la educación, no el fundamentalismo represor y bastante tonto, diría yo.” (sic)

Ya hemos visto que aquí no hay fundamentalismos represores, sino, diferentes tipos de educación, que imponen los límites de nuestra conducta sexual. Para el caso, la suya y la mía.

“Nuestra juventud, apta para la actividad sexual de manera natural desde cada vez más temprano como usted sabe, debe ser guiada, orientada, responsabilizada por la educación. No atemorizada con ex abruptos como que el sexo es pecado y el cuerpo es sucio o que debe conservarse “puro” como “templo del Espíritu Santo”. Eso es estúpido y ridículo, perdone si ofendo sus creencias.” (sic)

Estoy de acuerdo, la juventud, por las razones esgrimidas en éste párrafo suyo, debe ser guiada, orientada, responsabilizada por la educación. La cuestión aquí de nuevo es, ¿existe una sola educación? ¿a cuál educación usted se refiere, a la suya o a la mía? ¿Ya vio que no existe una sola educación? Por lo demás esa arcaica y parroquiana idea de que todavía se educa a los jóvenes en sexualidad bajo la óptica de que el sexo es pecado, y el cuerpo es sucio o que debe conservarse “puro” como el “templo del Espíritu Santo” es algo ya harto superado, y que solo queda como un asunto para los anales anecdóticos de la educación en sexualidad impartida por las instituciones católicas. Entonces, resulta estúpido y ridículo, mas bien, seguir creyendo que esas nimiedades históricas están vigentes.

Sobre sus palabras acerca del matrimonio, simplemente me voy a limitar a decir que el matrimonio constituye el “cómo” que antes mencioné, al decir que la Iglesia, como cualquier otra organización, y basada en sus propias razones, se reserva el derecho de decirnos el como ella cree, se puede lograr cumplir con los objetivos planteados en su doctrina.

“Usted debería conocer hasta qué punto de inmoralidad puede conducir la castidad impuesta: los curas pederastas son legión, y el tapen tapen de la Iglesia es la actitud normal de una institución que ha condenado a sus ministros a violentar sus instintos en público y darles rienda suelta en privado. Y no digo que todos. Pero si un cura pederasta ya es mucho, los miles que lo son es demasiado y ponen en evidencia la perversidad de una regla antinatural.” (sic)

Le soy sincero, no tengo idea hasta que punto de inmoralidad puede conducir la castidad impuesta, pues esa es una afirmación basada en una burda generalización, y porque, como ya se lo explique en detalle anteriormente, incluso usted, se impone una castidad, cada vez que se inhibe de actuar meramente con sus instintos y da primacía a la razón. Así, que le devuelvo la pregunta, ¿sabe usted hasta que punto de inmoralidad le puede conducir la abstinencia que usted mismo se impone día a día? Así como hay curas pederastas, también los hay sendos ateos. Generalizar desdice de la inteligencia de una persona don Omar. Falacia ad hominem.

“De manera que el condón sigue siendo, racionalizado y regularizado su buen uso por campañas educativas, la mejor y por ahora única manera de prevenir enfermedades sexualmente contagiosas y de regular la familia, derecho de cada persona y no de una institución que no camina con la humanidad sino que pide perdón cada 500 años por sus errores.” (sic)

De manera que, por lo escrito antes, equiparar su afirmación en éste párrafo, con mi analogía de la tala de los bosques para prevenir los incendios forestales, es correcta. Es decir, resulta torpe pensar que el condón es una buena solución, ante la abundancia de razones que he expuesto aquí. Por lo demás, solo quienes son decentes, admiten sus errores y piden perdón por ellos.

“Gran parte de las fallas que se atribuyen al condón radica en su uso inadecuado, debido al temor que inspira la iglesia con sus diatribas. Educación e información es lo que se necesita, no amenazas de condenación que aunque irreales y absurdas para mentes más o menos cultivadas, son presentes y reales para el común de las gentes obnubiladas por el sermoneo de ministros “castos” pero pervertidos.” (sic)

El condón, bien usado, previene el embarazo en 87% de casos, y evita el SIDA en 90% de ellos. No necesito otros argumentos. La educación ya fue mencionada hace un rato, no voy a reiterar en ese tema. Y como usted ha visto, los motivos y las razones para oponerse al condón, por parte de la Iglesia no obedecen, en ningún momento, a la proclama de amenazas de condenación por parte de ministros “castos” pero pervertidos. Esa afirmación solo denota que usted todavía cree en el cuco y los miedos engendrados por el curita de pueblo para cautivar a un auditorio lleno de mentes, menos que mas cultivadas, y además prueba que usted, don Omar, está plagado de generalizaciones. (Con todo el respeto)

“No doctor Utreras: no se usa el condón para abusar de la sexualidad sino para prevenir lo que debe prevenirse y regular las familias. Ni es necesario el aborto terapéutico como método anticonceptivo, otra falacia muy recurrente en los creyentes, sino para salvaguardar la vida de una madre en peligro o evitarle el trauma y la desgraciada vida a una niña de quien un padre desnaturalizado ha abusado desde los cinco o seis años y la embaraza de ocho, como acaba de ocurrir en el Brasil, a cuya madre el obispo excomulgó, así como al personal médico que la atendió. Tal excomunión es irrelevante por cierto para la razón, pero es importante para el creyente. Pero para la iglesia, es ella la criminal, y no el violador. Una institución que eso piensa y así actúa no merece credibilidad ni respeto de nadie. Apenas temor, que es lo que siempre han sembrado en las gentes.” (sic)

El condón se usa, para depositar en ese caucho, la responsabilidad que tenemos los unos para con los otros, cosa que ya hable suficiente en párrafos anteriores. En cuanto al caso aquel de la excomunión a la madre y a los “humanitarios” y comedidos médicos que practicaron el aborto a esa menor, no le puedo adelantar mucho, pues al igual que usted yo solo tengo una noción del asunto en base a lo que se ha emanado de la prensa (de pronto, y hasta se trate de la misma prensa corrupta que tanto vitupera su presidente Correa.) No obstante, debo recordarle que si usted, por ejemplo, se hace miembro de un club, o decide afiliarse a un partido político, usted también decide aceptar ciertas normas de comportamiento, etiqueta y reglas, y que dicha entidad, está en todo su derecho de cesarle dicha membresía o afiliación si usted incumple con sus reglamentos o cánones, que por supuesto, se basan en unos principios y razones propias y particulares a cada institución. Lo mismo sucede con la Iglesia católica, cuando miembros de ésta, en flagrante violación de sus normas y reglamentos, hacen caso omiso a los mismos y a los llamados de atención de la institución, y proceden a actuar deliberadamente en contra de dichos lineamientos. La Iglesia se reserva el derecho de negarle la “membresía” a esos feligreses por tales causales. Por lo tanto, en base a su afirmación final de éste párrafo, ninguna organización, logia, grupo social, club, escuela, partido político, etc., deberían merecer credibilidad ni respeto, pues siempre habrá aquel miembro desobediente, rebelde o descarriado que contravenga las regulaciones y normas estipuladas dentro de dichas organizaciones, y éstas tengan que proceder a su inmediata expulsión. ¿Es eso lo que se debe colegir de éste párrafo suyo?

“Por otra parte, las culturas africanas son diferentes en muchos grados de las nuestras en occidente, pero eso no quiere decir que el sida deba dejarse crecer absurdamente hasta convertirlo en endemia planetaria, sólo porque hay que “respetar” costumbres ancestrales absurdas. Por algo el mundo y la humanidad evolucionan. Se supone que para mejorar.” (sic)

Corrección de forma: se llama pandemia a una endemia que ha pasado a convertirse en una globalizada epidemia.

Usted critica la imposición de la Biblia y de la Fe Católica a los pueblos indígenas desde épocas de la colonia. ¿Cierto? ¿Qué le hace creer que su visión de evolución de la humanidad es compartida por todos? A usted y a mi, muchas costumbres ancestrales nos pueden parecer absurdas y hasta barbáricas y atroces, pero a otros, simplemente les parecen cosas normales dentro de su vida en ese microcosmos en el que se desenvuelven. ¿Por qué va a querer usted imponer a otros su “biblia” o principios? ¿Lo va ha hacer en aras de la civilización o para “mejorar” desde su muy particular concepción? ¿No fueron esos los mismos argumentos que esgrimieron los catequizadores de la época de la colonia, al imponer costumbres y comportamientos a los salvajes de América?

“Y no son los parámetros culturales que mantienen la “justicia indígena” andina, ni la ablación del clítoris a las niñas para que no sientan placer –acto machista y deplorable si los hay– ni el corte de la mano al ladrón como en Arabia Saudí, ni la pena de muerte china y texana, para mencionar dos ejemplos contrapuestos, la solución a los crímenes del ser humano. Por algo se progresa racional, científica y, por cierto, éticamente. Y judicialmente, por cierto.” (sic)

Precisamente por lo que menciona en este párrafo, usted termina por darme la razón: es tan absurdo creer que los incendios forestales van a desaparecer o disminuir, porque se talan los bosques, como pensar que el condón o el aborto van a solucionar el problema de la pobreza o del SIDA, o que la pena de muerte o la mutilación y las ablaciones arreglan algún problema.

“Así pues, quienes aceptamos el condón y el aborto terapéutico, no pensamos con los genitales sino con el cerebro, como es normal biológicamente. Pero ustedes también deberían utilizar el cerebro, no la intolerancia ni el fanatismo religioso. Bastante daño han hecho las religiones en el pasado como para que gente inteligente como usted, continúe aceptando sin beneficio de inventario sus normas antihumanas. Un poco de racionalidad y de criterio científico son mejores para la humanidad que el fundamentalismo y la intransigencia.” (sic)

Nuevamente, y en base a los sólidos argumento que le he expuesto, y que espero usted pueda rebatir sin generalizaciones, le he demostrado que “nosotros” (¿?) utilizamos el cerebro, y posiblemente con mas elementos de juicio, que otros, a quienes un enfermizo odio enceguece y los hace ver intolerancias y fundamentalismos donde no los hay. Bastante daño han hecho sendos ateos en el pasado, como para que gente inteligente como usted continúe aceptando sin beneficio de inventario tanta generalización e ideas plagadas de animosidades y afectas de superficialidades e insulsos estereotipos. Un poco mas de profundización en sus conocimientos sobre la Iglesia Católica, su doctrina y sus preceptos y dogmas, marcarían el fin de su infundado fundamentalismo antifundamentalista y su intransigencia hacia otras religiones.

“Y, por cierto, los ateos no queremos ni nos interesa que todos lo sean. Allá cada quien con sus creencias mientras no perjudiquen la vida ajena ni la criminalicen como lo hacen los creyentes. Han sido las religiones las que han asesinado, torturado y perseguido a los demás y a los no creyentes. Nosotros simplemente queremos y exigimos que se nos respete el derecho a expresar nuestro ateísmo y nuestras convicciones, así como lo hacen ustedes dominical o diariamente. Con la diferencia de que nosotros no queremos “convertirlos” ni perseguirlos ni silenciarlos. Respeto no es silencio, doctor Utreras.” (sic)

No estoy tan seguro de su afirmación inicial, pues usted no ha escatimado esfuerzos, en tratar de convencer a otros, de que lo ateo es lo óptimo, y la religiosidad es un error. Sea dicho de paso, estoy empezando a tomarle cariño a sus generalizaciones. (Xavier flores dixit) ¿Puede usted afirmar categóricamente que no ha habido ateos que hayan asesinado, torturado y perseguido a otros? No se victimice de esa manera. Usted tiene todo el derecho de expresar lo que piensa o crea; y usted mismo ha sido testigo de que lo he defendido de ataques de personas que han querido cuestionar o coartar su derecho a ejercer su libre albedrío. Lo que no entiendo, es ¿cómo se puede profesar un ateismo? Eso tiene que explicármelo algún momento. Respeto tampoco es acusación fundada en la generalización, don Omar.

“Finalmente, el Papa es una figura decorativa que a veces asimilo a esas tías ancianas, chismosas, criticonas y gruñonas a las que la familia acepta con más tolerancia que paciencia, a la espera de que se mueran y les deje a todos algo en el testamento. Y las riquezas del Vaticano, muchas de ellas mal habidas en tiempos remotos, no son pelo de cochino. Los presidentes y gobernantes del mundo le rinden pleitesía como a la autoridad máxima de una institución que cobija en sus estadísticas a más de mil millones de personas, pero ninguno de ellos modifica su conducta por lo que el Papa diga o alegue. Si así fuera, ya se habrían terminado el hambre, la injusticia, las guerras y la pobreza en el mundo, temas por los que el Papa se desgañita en vano siempre. Nadie doctor Utreras, ni siquiera los creyentes en su totalidad, le hace caso alguno.” (sic)

A usted le puede parecer el Papa una figura decorativa y toda esa paparruchada mas. Esa es su opinión, muy respetable por lo demás. A mi, el Papa, me parece que es una autoridad y una eminencia desde ambos, el punto de vista humano y el espiritual. A otros, usted les puede parecer un viejo osco y huraño cuyos comentarios biliosos son tendenciosos. Es cuestión de opiniones y nada mas. Las riquezas del Vaticano es otra de esas leyendas urbanas que sirven de “sólido” argumento a los detractores. Le podría recomendar portales de Internet y fuentes fidedignas, que pueden darle con bastante exactitud la cuantía de dichos tesoros, pero ya me he extendido demasiado. Eso es lo que pasa cuando usted se amanece leyendo El Códico Da’Vinci.

Como siempre, don Omar, disculpe la largura, pero usted no se merece nada menos. Siempre es estimulante poder debatir de manera robusta estos temas espinosos pero tan apasionantes.

No siendo mas, mi estimado don Omar, de similar manera, y con un cordial y efusivo abrazo bolivariano-alfarista-chauvinista-guevarista, me despido revolucionariamente de usted… ¡hasta la victoria siempre!

Juan Sebastián Utreras-Carrera, MD

PD/ Espero no le molesten esas pequeñas muletillas jocosas.

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Sida y preservativos
Publicado el 05/Abril/2009 | 00:11
Por Jaime Acosta Espinosa

jjacosta@hoy.com.ec

Entre los gurús de la prensa y de algunos medios científicos, provocó gran revuelo la declaración de Benedicto XVI sobre la necesidad de no centrar las campañas contra el sida en el uso de preservativos. Cuando el Papa se opone o, en todo caso, se abstiene de recomendar los preservativos, se han levantado voces, incluso entre buenos espíritus, condenando sus palabras y diciendo que "se vuelve culpable de no asistencia a personas en peligro", cuando no de una "amenaza para la salud pública". Como en las campañas de distribución de preservativos se juegan jugosos capitales y réditos, muy sospechoso que sus beneficiarios promocionen las maravillas insuperables del profiláctico.

La lucha contra el sida en África, o en cualquier parte, es bastante más compleja que el reparto de condones. Esta tesis también la favorecen destacados científicos, no religiosos, dedicados al estudio del sida, quienes han salido en defensa del Papa y aseguran que su análisis es correcto. Uno de ellos, por ejemplo, Edward Green, autoridad científica de la Universidad de Harvard, autor de cinco libros sobre el tema, explicó que aunque los preservativos teóricamente deben funcionar, en la práctica dejan cabos sueltos y podrían estar "exacerbando el problema" en África.

Green, autoproclamado liberal, sostiene que promover la "ideología liberal" de Occidente no es lo adecuado en África, porque la mayoría de los africanos son conservadores en su conducta sexual y muy religiosos para los estándares globales, por lo que encuentran ofensivas las campañas que promueven las relaciones sexuales desde la adolescencia. El preservativo sería a lo mejor la única forma de protección, si se descarta de entrada una conducta sexual responsable y si se renuncia a promover cualquier cambio de hábitos sexuales, como no sea el de adoptar el preservativo. Las campañas para prevenir el sida parten del supuesto que la promiscuidad es lo normal y que la fidelidad es un hábito sexual "tan en riesgo de extinción como el cóndor de los Andes". En la campaña contra el sida, ha sido iluminador el caso de Uganda, país que ha logrado reducir la tasa de contagio en dos tercios. En vez de fomentar el uso de preservativos, se promueven otros factores más decisivos, que incluyen la atención sanitaria, la educación de los jóvenes, la mejora de la situación de la mujer, los cambios en la conducta sexual, y la promoción de la abstinencia, la fidelidad y la monogamia.

Los mismos críticos de la Iglesia no disimularían su enfado si esta fomentarían indirectamente prácticas que tienen riesgos o sobre las cuales mantendría un silencio tenebroso. La abstención de relaciones sexuales indebidas y la fidelidad siguen siendo las recomendaciones, no las más populares ni las más cómodas, pero sí las más seguras. "Lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la sexualidad". No se pueden apagar los incendios del bosque limitándose a multiplicar el abastecimiento de extinguidores y permitiendo al mismo tiempo que los paseantes sigan poniendo fuego a la maleza.

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Y para coletilla, como diría don Omar, dejo a continuación mi comentario a una brillante entrada de mi amigo invisible, Xavier Flores.

He leído este último post tuyo, y no puedo mas, que quedar asombrado por el derroche de improvisada ignorancia, sustentada en estereotipos, burdas generalizaciones y superficialidades. Prefiero adelantarte la conclusión, y dejar para mas luego la explicación: te pasaste de sabihondo Xavier, y estás meando fuera del pilche, con las expensas del caso para la expresión usada.

Debo acotar a manera de paréntesis, que en este post, si que abusaste de los adjetivos. Tal parece si son necesarios, cuando se quiere dar el énfasis deseado a la palabras.

Primero, ante lo que expones, es claro que desconoces los verdaderos motivos y razones por los que la Iglesia es opuesta al condón, y de paso sea dicho, al aborto. No tienen nada que ver con las mojigaterías y santurronadas que tu crees, aquellas que nutren tu animosidad anticlerical, basada en hechos históricos distorsionados, incompletos y sesgados (1). El tema es demasiado extenso, y lo he desarrollado en otras ocasiones. Una de ellas, en un reciente intercambio epistolar que he venido sosteniendo con un editorialista de diario HOY, que piensa igualito que vos. Te sugiero que te remitas a mi blog para tal asunto. No es mi intención hacer propaganda de mi blog, pero considero que el asunto es demasiado extenso como para que lo ponga como un comentario aquí.

No me voy a explayar en las nimiedades de la biología molecular y la virología, no obstante voy a hacer una pequeña pausa aquí para dejarte un par de conceptos, que estoy seguro servirán para desmitificar esa nublada percepción tuya sobre el virus del HIV, que es el causante del SIDA. Saldaña y Cabrera no tienen pinche idea sobre HIV.

Si, es cierto, el virus del HIV es un virus cuyo genoma, (información genética necesariaa para generar mas copias de si mismo, y por ende, perpetuarse en el tiempo) está constituido por el ARN. Este virus, es una estructura pequeñísima, constituida por una cápside o cápsula proteica, la misma que encierra dentro de si, a un pedazo de genoma codificado, no en ADN, sino en ARN y que además posee una enzima llamada la transcriptasa reversa –reverse transcriptase, en inglés- (TR) la cual es necesaria para generar dentro de la célula huésped una especie de “conversión” que da origen a un fragmento de ADN similar al ARN, pero capaz de incorporarse al ADN de dicha célula huésped.

En forma simple, normalmente en una célula de cualquier índole o naturaleza, el ADN es la matriz que contiene de manera codificada la información necesaria para que la célula funcione, a través de la creación de enzimas y otros procesos bioquímicos. El ADN es como una enorme base de datos aglutinados en forma de larga hilera. Esa base de datos contiene información de millones de procesos y funciones, que, para que puedan existir, la información aglutinada del ADN, debe ser segmentada. Dichos segmentos al final del día representan secuencias de aminoácidos que juntos, dan lugar a las proteínas, muchas de ellas con capacidad de funcionar como enzimas, muchas con capacidad de funcionar como elementos estructurales, etc. El ADN es algo así como una constitución llena de millones de artículos que representan una función o una actividad, la promueven, la facilitan, la controlan, la limitan, (no obstante el ADN es mil veces mejor que la mamarrachada esa de Montecristi, pero igualmente atiborrada de información) o un código completo de leyes. La información codificada del ADN, es traducida a pequeños pedazos, que son los que llevan solamente la información necesaria para un momento en particular, para una acción determinada. Algo así como, cuando vas a defender un caso, te vales de ciertos segmentos de dicha constitución, y citas ciertos artículos de la misma, sin que sea necesario mencionar el resto de dicha constitución, a excepción de aquellos que atañen al caso específico. Entonces, en otras palabras, el ADN saca fotocopias de dichos “artículos” a dichas fotocopias son lo que se conoce como el ARN. El ARN es el portador de la información de esos segmentos específicos, la misma que luego de una serie de eventos, se traduce en la creación de proteínas.

En el caso del virus del HIV, el proceso es en reversa, tenemos un “artículo” foráneo, que, digamos, viene en el bolsillo del Alexis Mera, y que, entre gallos y media noche, y luego de que la comisión correctora haya editado un borrador inservible, se lo trata de incorporar de forma retrógrada a la versión final de la constitución, es decir, al ADN. Entonces, de forma coloquial, el ARN del virus es incorporado en el ADN de la célula huésped, para luego ser puesto en práctica desde ese pedestal. Una vez que el ARN del virus ha sido transformado en ADN, e incorporado al ADN original, y este nuevo pedazo de ADN, empieza a actuar. ¿Sabes qué es lo que codifica ese pedazo nuevo de ADN? Te cuento, para ilustrarte: codifica el mismo ARN del virus del HIV. ¿Qué información contiene el ARN (genoma) del virus del HIV? La información necesaria para generar las proteínas que forman la cápsula del virus, y la receta para generar mas ARN viral.

El virus del HIV no posee la tecnología que posee la célula para poder reproducirse y perpetuarse en el tiempo, como cualquier entidad biológica que se precie de serlo.(2) Por lo tanto necesita recurrir a hospedarse forzosamente dentro de una célula, y la obliga a destinar toda su maquinaria, energía y esfuerzos, en crear nuevas copias del virus inicial. Muy parecido a lo que trata de hacer Correa.(3)

Ahora, una vez que el virus del HIV, que, de manera subrepticia se ha hospedado en una célula, (usualmente los linfocitos T) y que luego, de forma retrógrada, ha pasado de fotocopia, a original, y que finalmente ha sometido a toda la institucionalidad de la célula a sus caprichos, se dedica a hacerla fabricar mas réplicas del virus, hasta que ésta revienta y libera a dichos virus, que pasan a hospedarse (léase infectar) en otra células cercanas.

El virus del HIV entra fácilmente dentro de los linfocitos, que son un tipo de células de la sangre, las células blancas, aquellas encargadas de la inmunidad, aquellas que forman parte de la pus. Por eso, cuando una persona se infecta del virus del HIV, lo que desarrolla es una incompetencia de su sistema inmunológico. La persona no desarrolla encefalitis por causa del virus per se, sino por causa de que las defensas no pueden combatir otros virus, que estos si se meten dentro de las células cerebrales, por ejemplo. Al virus del HIV raramente se lo encuentra dentro de la matriz celular de otras células. No obstante, cada vez que un linfocito infectado revienta por estar lleno de partículas virales, estas contaminan el plasma sanguíneo, el mismo que llega y riega a todos los otros tejidos.

Para que la premisa de Saldaña y Cabrera sea cierta, y dado que el virus del HIV solo infecta linfocitos, (glóbulos blancos) tendría que darse el caso de que los seres humanos eyaculen glóbulos blancos (linfocitos). Lo cual no es compatible con la condición humana normal. Talvez algún infradotado de tu lista padezca de un trastorno así.

¿Para qué he dicho todo esto?

Para demostrar científicamente tu ignorancia, y la falacia de tus palabras y afirmaciones. Pues el virus del HIV si se encuentra de manera libre, y no incorporada a los espermatozoides. En otras palabras, cuando un sujeto infectado con el virus del HIV, eyacula, no eyacula pus, sino semen. Cierto es, que algunos políticos tienen el semen aguado, como le consta al Abogado Abdalá Bucaram Ortiz de su colega, el Arquitecto Sixto Durán Ballén. Cierto es que puede darse el caso de pioespermia, es decir, eyaculación de pus, pero en ese caso, el tipo a quien acongoja esa dolencia, tiene podridos los huevos. Por ahí anda suelto un presidente robo-lucionario. Yo tengo mis sospechas de que él si es un caso de huevos purulentos o pústulas en las pelotas. Pero volviendo al tema, los virus liberados desde los linfocitos infectados, buscan nuevos linfocitos que infectar, y así mismo, muchos de ellos errantemente, vagan y pululan el plasma sanguíneo, cubriendo a manera de capa invisible, cualquier órgano que esté bien irrigado por la sangre. Los testículos no son la excepción.

Entonces, cuando un pana con HIV eyacula, su semen está condimentado con millones de esos virus sueltos, que no alcanzaron a encontrar otros nuevos linfocitos que infectar. No obstante, esos virus, a través de ese semen, encuentran en el nuevo receptáculo en el que han sido depositados, una nueva puerta de entrada y una oportunidad para encontrar mas linfocitos. Si echas polvo con otra u otro, y tu semen tiene el aderezo viral, simplemente basta una pequeña cortadura o laceración para que dichos virus sueltos accedan al torrente sanguíneo de otro individuo, y empiecen su furtiva y frenética búsqueda por nuevos linfocitos a los que se pueda infectar.

Por lo dicho anteriormente, y porque tal parece, tu también lo reconoces, pero por el vox populi, y no por el amparo que proviene desde la ciencia, el tamaño del virus del HIV es tal, que si puede atravesar las porosidades del látex. Debo reconocer que este fenómeno no ocurre en el 100% de las veces, pero ocurre, y por eso, estudios serios, y no blogs alcahuetes, publican cifras que otorgan entre el 85%, (los pesimistas) al 95% (los optimistas) de seguridad al látex de los condones.(5) Lo cual los convierte en una especie de ruleta rusa medio falluca, pero ruleta rusa al fin de cuentas.

Y como ya lo he demostrado, el semen si está infestado de partículas virales libres, no intracelulares. Dejando así, inexistente tu argumento de mala fe, sobre el asunto intracelular del virus del HIV. Si deseas una explicación mas detallada del asunto, te puedo mandar a tu correo electrónico tomos enteros sobre el tema. No viene al caso, adentrarme en las minucias del asunto.

Con esto, cabe resaltar de paso, que los curitas esos, a los que vos criticas y vituperas, saben más y mejor, de lo que vos sabes, abogado de los de-de/hache-hache, sobre el virus del HIV.

Ahora si, con esta sucinta introducción a uno de mis temas favoritos, y a los cuales le he dedicado enjundiosas horas de estudio, procedo a preguntarte, para que me digas con toda honestidad:

¿Sabes de verdad, verdad, las razones por las que la Iglesia se opone al uso del condón y de otros métodos anticonceptivos? ¿Sabes cuáles son los principios que rigen y que promueve la Iglesia, y que proporcionan el sustento ideológico y moral de su postura ante el condón, el aborto y otros métodos anticonceptivos? Te recomiendo te refieras a mi blog, donde presento ese intercambio epistolar con Omar Ospina, sobre este mismo tema.

Desde mi perspectiva científica, creo que es justo y necesario, que se añada un nombre mas a tu lista de infradotados, por ser el tuyo, el caso mas patético de un abogado opinando en cosas de ciencia, sustentando sus afirmaciones en babosadas de un dúo de ignorantones.

Hoy si que he me he amenizado la tarde y he disfrutado viéndote hacer el ridículo. En una comunidad científica, ya hubieras sido enfrascado y formalizado, para quedar como raro ejemplar de aquel ser que aplica, y pretende encajar la arbitrariedad de la leguleyada y unos artículos de alguna revista del corazón a la razón concreta de la ciencia.(4)

Deficiencia de lectura: lo que Ruíz Navas implicó es que sendas industrias armamentísticas también son dueñas de sendas fábricas de condones. Yo no tengo el dato que lo confirme o lo niegue, pero lo voy a investigar. De todos modos, ese, es solo un argumento extra que no resta mérito a la idea general del monseñor.(6)

(1) Recomiendo la lectura de un valiosísimo libro titulado, “Leyendas Negras de la Iglesia” de Vottorio Messori y este enlace http://www.churchforum.org/info/leyendas_negras
(2) Esta idea también sirve para luego argumentar una razón mas, dentro de las razones científicas, por las que el aborto es antinatural y opuesto a la especie humana.
(3) El parasitismo y la virulencia son propios de virus, bacterias, hongos, mohos, gusanos y presidentes revolucionarios.
(4) Recomiendo la lectura de varios textos de virología y biología molecular.
(5) Studies and references upon written request.
(6) Recomiendo leer mi blog.

4.05.2009

Esos manes.

Probablemente estoy loco. Posiblemente el abuso de adjetivos, epítetos y apóstrofes, me esté causando ciertos estragos, y no me permite encaramarme en las ideas del modernismo, y asimilar ciertas posturas y actitudes, propias de una sociedad ciertamente enrumbada hacia el progreso.

Lo que para cualquier pensante común, en el resto del planeta significa una cosa, en nuestro Ecuador, representa lo contrario. El mundo está equivocado, nosotros no. El mundo sigue en la tiniebla de la idea neoliberal, nosotros avanzamos al futuro. No por nada dijo Correa, que le tiene sin cuidado la crisis mundial.

Cargar o transportar paquetes de droga dentro del culo, bien sea por encomienda, o por comisión, o por mero “entrepreneurship” o iniciativa empresarial, en el resto del mundo, es penado por la ley. En el Ecuador, ser una “mula” del narcotráfico es plenamente justificado y una forma decente, ante la falta de otras opciones y oportunidades, de ganarse la vida. Posiblemente, una de las razones para esto sea porque este tipo de actividad, evoca momentos cruciales que marcaron para siempre la vida del líder de una tal revolución ciudadana. Cortesía de los manes de-de/hache-hache.

Portar menos de *2 kilitos de sustancias estupefacientes, (*no estoy seguro del número) en otros lugares del mundo, es considerado un delito, y sancionado por la ley. En Ecuador, dicha cantidad es considerada una nimiedad, solo útil para fines recreativos y lúdicos personales. Cortesía de las gestiones de los manes de los de-de/hache-hache.

En otros lugares del mundo, contumaces violadores de la ley, son arrestados, investigados, sometidos a juicio. Hasta que no haya una sentencia en firme, no se los libera. Si pueden y las circunstancias ameritan, se fija una fianza, que les permite estar fuera de la celda, mientras dure el proceso. Indultar recios criminales, y liberarlos ipso facto, porque los trámites legales y procesales se han demorado, es uno de los nuevos logros de la modernidad posmodernista del correato y sus noveleras mentes ardientes de sendos corazones lúcidos. Una forma mas, de hacer del incremento en la criminalidad e inseguridad, meras percepciones. Cortesía de las comedidas acciones de los manes de los de-de/hache-hache

Hurtar (sustraer, asirse, incautar, expropiar, confiscar, apropiarse, enajenar de manera gentil y sutil) y robar (lo mismo pero con sangre y semen de por medio) en cualquier parte del mundo es considerado un crimen. Quien los comete se llama ladrón, y no “hurtón”, ni “robón”. Dicho acto es penado, y aunque puede tener sus atenuantes, siempre recibe sanciones. En Ecuador, la semántica ya es de todos. Si yo soy pillado hurtando un bien valorado en $650 o menos, (número mágico y cabalístico de la robo-lución) me darán 1 día de cárcel (o algo similar) y me multarán con $15. Si yo soy sorprendido o mejor dicho, me comprueban el robo de un bien valorado en $650 o menos, puedo enfrentar sanciones mas serias. La semántica y sus aplicaciones prácticas a los derechos de los cacos ya es de todos. Cortesía de las nociones sobre derecho de los manes de los de-de/hache-hache. Robar en Ecuador es malo, hurtar, es un derecho ciudadano. Eso explica los contratos a dedo en las eternizadas declaratorias de emergencia y los chanchullos. La semántica salvará a quienes se están enriqueciendo ilícitamente en el Ecuador.

Venir de turismo al Ecuador y visitar a sendos narcoguerrilleros; vacacionar en sus “ocultas” pero modernas instalaciones con tecnología de punta, comunicación satelital y computadoras portátiles a discreción; otorgar carnés de protección e inmunidad diplomática tanto a campesinos desplazados,como a narcoguerrilleros “acampecinados” diplomáticamente; reunirse con líderes de las narcoguerrillas por siete veces, para puscafés y otras tertulias; tramitar y ser el intermediario de negocios entre un grupo de narcotraficantes que se abastecen de las narcoguerrillas colombianas y el estado, y negarlo todo, a pesar de la abundancia de evidencias e indicios, merecen, todos estos y dependiendo de cada uno de los casos, bien sea la desinteresada y humanitaria colaboración, o una rauda, expedita y ágil acción, por parte de los manes de los de-de/hache-hache, así como las sinceras y sentidas disculpas por parte de un presidente.

Linchamientos, flagelaciones, mutilaciones, y rocíos de combustible junto a un fósforo encendido, son actos castigados por las leyes de otros países. En Ecuador, las antorchas humanas y los “punching bags” parlantes ya son de todos. El derecho del indigenado, y la percepción que se tiene de ser moderno al abogar por el derecho consuetudinario, ancestral, visceral y tradicional de los indios, sin limitarlo y someterlo claramente a los derechos humanos básicos, e insertarlo en esa constitución, es otra gran obra, cortesía de esos manes de los de-de/hache-hache.

Realmente el mundo no es capaz de ver todo lo positivo de un gobierno como éste y las buenas intenciones de sus bien nutridos y altamente “desadjetivados” colaboradores: esos manes de los de-de/hache-hache.

4.03.2009

Los De De-Hache Hache

Dicen que no hacen nada al respecto, porque dichos acontecimientos son casos aislados y muy particulares. Dicen que no se puede generalizar, y que tales obrajes son ilegales, a pesar de ser ellos, los paladines del derecho humano. Dicen defender los derechos de las minorías aplastadas. Lograron una reivindicación abultada y exagerada de dichos derechos, en las inserciones que hicieron a la ya atiborrada y letánica constitución de Montecristi. Lograron envalentonar a dichas minorías, convirtiendo a las minorías en los nuevos perseguidores y haciendo del resto, una amenaza en potencia. Pobre de aquel que se meta con una minoría. Lograron posicionar privilegios, canonjías y excepciones para dichos grupos minoritarios, en detrimento de la igualdad de todos. Menoscabaron la idea de igualdad ante la ley, al pretender una absurda homogeneidad de los individuos. Taras del comunismo. Se fueron del chiste a la patanada. El sumac kawsay, creo que era la meta.



[Fotos de diario El Universo]

Sin embargo, no emiten una opinión al respecto. Un ensordecedor silencio de complicidad es lo que se escucha.

Pero eso si, son los primeritos en hacer “activismo” cuando se trata de atiborrar los documentos y los discursos con la monserga de género, por citar un caso.

Me van a disculpar, pero a veces se debe generalizar, pues la abundancia de evidencias, o mejor dicho, la carencia de acciones, hablan por si mismas y en contra de sus personeros.



Estos personajes buscan en la asepsia de su discurso pontífico, la pureza y exaltación de todos los derechos, hasta de los mas pírricos y absurdos, y por esa malsana propensión a atender con vehemencia y ahínco los derechos de unas minorías, se olvidan del resto.

Muchos de ellos, sino todos, se han convertido en comensales de este gobierno, su mecenas. Izquierda, Socialismo, Comunismo son palabras con las que se los asocia en nuestro país. Cualquier cosa opuesta a dichas ideologías, es de por sí sospechosa de ocultar las mas perversas intenciones en contra de los derechos de las minorías.

Se olvidaron que los ricos, los “pelucones”, por ejemplo, son también una minoría. Y sin embargo, esa minoría ha sido excluida de su agenda. Ellos son selectivos con los tipos de minorías. El espíritu de universalidad ha sido distorsionado. La pluralidad ha cedido a la singularidad. Han contribuido generosamente a abonar con las ideas simplonas que calan en mentes básicas, en almas aquejadas de rencor crónico generacional y en espíritus acomplejados, ideas tales, que postulan que pobre=bueno, rico=malo; o trabajador=oprimido/explotado y empresario=opresor/explotador; o izquierda=el buen camino, derecha=el camino errado. Han matizado todo en blanco y negro. Han relegado al disenso y a la crítica a ellos al mismo cajón de su polarizada visión: si no es blanco, indefectiblemente tiene que ser negro, no queda de otra, los grises no caben. Así piensan, así actúan. Han sido tan hábiles, que incluso han logrado revertir la idea que se tienen de las cosas, como que ser terrorista es noble, loable, y tal condición merece que estos organismos se movilicen raudamente en salvaguarda de los derechos de estos activistas de la violencia, por el contrario, ser parte de las fuerzas del orden o milicias que han destruido y eliminado a algunos de los afiliados del terror, ha merecido la condena, el escarnio, la suspicacia y la consabida investigación, (usualmente por una comisión de la verdad del mandamás) mientras que los agentes del orden han visto su acción limitada, entorpecida, y obstaculizada por estas dependencias gubernamentales.



Teóricamente, según la mamarrachada de Montecristi, la justicia indígena es autónoma en sus decisiones siempre y cuando no atente contra ciertos derechos escritos en la susodicha sábana constitucional, y se enmarque en la zona geográfica de dicha comunidad indígena. Algún iluminado defensor de los DDHH dijo que el código de derecho de los indígenas, (un código que no está escrito, sino que proviene de supuestas ancestrales tradiciones y costumbres, y que por lo tanto puede variar ampliamente de acuerdo a la “visceralidad” de quien lo implemente o ponga en acción) es mas complejo de lo que creemos, y que, ellos, los sabios de los DDHH, abogan por ese derecho indígena a la autodeterminación y a sus ancestrales costumbres y leyes (¿?) que, irónicamente, si están bien protegidos en la constitución del hombre mestizo. Nadie se ha molestado en pedir a los indígenas que definan sus leyes. Las oficinas de los DDHH que obran como dependencias de Carondelet, siempre guardan silencio ante estos linchamientos. Asi mismo, merecen una crítica y condena, aquellos camarógrafos que filman y sendos periodistas que impávidos "narran" dichas atrocidades, motivados por obtener la "primicia" y aumentar el "rating". Cierto es que el miedo a las turbas enardecidas es enorme, y acciones para controlarlas pueden ser controproducentes para quien se les opone, pero se pueden hacer otras cosas, como llamar a la policía y evitar los linchamientos y ajusticiamientos, malamente jusitificados bajo el amparo de una confusa constitución, fruto de la novelería y la improvisación. La gente de DDHH debería estar reclamando por los DDHH de quienes son ajusticiados, y no solo por la novelería aquella de defender los DDHH de las tradiciones indígenas. ¿Dónde quedó el derecho básico a la defensa y a ser considerado inocente hasta que se pruebe lo contrario? ¿La sed de "justicia" y la urgencia en una sanción inmediata, son justificativos suficientes para tales actos?



Así es como se puede resumir brevemente el concepto que se tiene en forma general de los organismos de los DD.HH en el Ecuador; mas aún, hoy, con un nuevo caso de ajusticiamiento a manos del indigenado. Ni que hablar de los derechos de los ecuatorianos, gravemente violentados por nuestro gobernante y sus acólitos a lo largo de estos 2 miserables años de gobierno y las innumerables violaciones a la ley, a la constitución anterior, a la que ellos tan solemnemente fabricaron, a la impunidad de sus actos, a los vejámenes. Jamás organismo alguno, o personero de los DDHH ha elevado su voz de protesta, peor aún, ha iniciado una acción para que se corrijan, enmienden o castiguen todos esos desafueros, abusos y violaciones.

Me suscribo a las palabras de Jorge Alvear Macías.

3.26.2009

A manera de corolario

A manera de corolario a mi entrada anterior, expongo el siguiente coloquio entre mi amigo ***"invisible" Xavier Flores, quien tiene una racional y coqueta tendencia a "comprender" los desatinos de la robo-lución ciudadana, y justificarlos, porque quien los lidera, tiene un discurso de izquierda con el cual él se identifica, o porque su propensión -la de Xavier- a la defensa de los derechos humanos desde una óptica aséptica y harto teórica, que raya en la utopía, el ingenuo idealismo y el "robusto" debate restringido a sus propios parámetros de debate, encajan y encuentran un nicho y acólitos en la dialéctica gobiernista, misma que ha degenerado en populismo y demagogia llenos de retórica y discursos incendiarios.

Anécdota ciclo-dialéctica (con gabachos de telón de fondo y sin café)
3.25.2009


Llegué unos pocos minutos antes al desayuno pactado en la cafetería del hotel Oro Verde. Estacioné mi bicicleta en un delgado árbol diagonal al consulado de los Estados Unidos de América. Me encontré con un amigo de tiempos cristobalinos, con quien conversaba corteses trivialidades hasta que apareció en escena un policía nacional. Me dijo, con la distante cortesía de quien ejerce autoridad, que no podía estacionarme en ese lugar. Sucedió un diálogo similar al siguiente:

xaflag: ¿Por qué?
policía nacional: Porque no puede, señor.
x: ¿Puedes explicarme el por qué no puedo? Porque para que yo no pueda hacerlo tienes que ofrecerme una razón, aunque sea chiquitita. (Hice un gesto con los dedos pulgar e índice para expresarle lo chiquitita que podía ser.)
pn: Por razones de seguridad.
x: Si esa es la razón, te pido que me expliques de qué manera mi bicicleta constituye una amenaza a la seguridad del sector. Mírala, es inofensiva. (Señalé la bicicleta.)
pn: (Pensó un rato, sabrá el Dios de los cristianos en qué y de qué manera) Es por las cámaras.
(En este punto se acercó uno de los guardias privados tantas veces mentados en esta bitácora como sujetos de escasas luces. Se acercó en plan mirón, solamente.)
x: Si esa es la razón, te pido que me expliques de qué manera afecta mi bicicleta en este árbol a la vigilancia que realiza la cámara del consulado.
(Pensó de nuevo –pensó es un decir).
x: ¿A ti no te parece (dije, dirigiéndome al gordito guardia privado que andaba de mirón) que no tiene lógica que se impida estacionar mi bicicleta aquí? ¿Te parece que afecta a la seguridad del sector o a la cámara del consulado? ¿Te hace sentir inseguro mi bici?
(El tipo no respondió y miró a otro lado –no creo que haya pensado ninguna respuesta, acaso una tarea demasiado compleja para él. Me di cuenta que la disputa era inútil, estaba de buen humor todavía y no quería perder más tiempo so pena de retrasarme para el desayuno.)
x: Entiendo tu preocupación (dije, dirigiéndome al policía), la que no tiene relación con la seguridad de nadie, ni con la del consulado. Todo es porque más tarde si la bicicleta sigue aquí tus jefes te pedirán explicaciones y quieres ahorrarte el problema. Tus jefes te dieron órdenes y tú solamente las cumples. Solo quería añadir que en el país del consulado estacionar la bicicleta donde yo lo he hecho es normal, muy normal. Dime, ¿el que no se estacione aquí la bicicleta, es por el consulado o por la regeneración?
pn: Por los dos. (El gordito guardia privado volvió a mirar.) Por el consulado y por la regeneración.
x: ¿Estás de acuerdo conmigo en que no me ofreciste ninguna razón válida para que no estacione mi bicicleta aquí, no? (se lo dije en plan distendido).
(El policía asintió sin mirarme a los ojos.)
x: Ok. Dime, ¿la puedo estacionar en este cesto, aquí junto? Está fuera del perímetro del consulado y, supongo, de su cámara.
pn: Déjeme consultar.
(Habló en paisano con el que supongo su superior inmediato. No escuché demasiado, porque llamé para avisar que ya entraba a la cafetería en un par de minutos.)
pn: Haga el favor, estaciónela en esas rejas afuera de la cafetería.

Hubo un último intercambio de trivialidades y estacioné mi bicicleta tal como puede observarse en la foto que arribaubico. Los hechos y el diálogo hablan por sí solos. Entré de inmediato a la cafetería donde, ¡chiale!, todavía no puedo tomar café por prescripción de mi dentista. (Jugo de sandía, por favor)

P.S.- El lugar de los hechos: el árbol, en la parte baja casi al centro.

Publicado por Xavier [Xavier Flores Aguirre]
Etiquetas: Anécdota ciclodialéctica, Bici peligrosa, Gabachos de telón de fondo



[Se han corregido ciertos dislates ortográficos involuntarios y garrafales deslices tipográficos]

Un alarde de gran preparación contrastado con la simpleza mental del gendarme.

Te has lucido. Demostraste que en ti impera el raciocinio y la lógica, fruto de una privilegiada educación. La razón está de tu lado.

No obstante, debes recordar que, al igual que el policía aquel y sus elementales procesos mentales, el 80% del electorado ecuatoriano se mueve mas o menos en el mismo nivel, gracias a la deficiente cultura y educación a la que han tenido acceso.

¿Lograste algún cambio en la mentalidad del sujeto en cuestión? ¿Te demostraste a ti cuan *inteligente eres en comparación a este insignificante policía? ¿Crees que el chapa aquel, aprendió o entendió algo? ¿Te diste cuenta que la secuencia de tus actos, simplemente denotó tu arrogancia, al mismo tiempo que vejó a un sujeto por hacer lo que le mandan, sin cuestionarse?

Si, de pronto el chapita este, también quiso saborear un poco de poder. Es propio de aquellos que son **insignificantes, y sabiéndose tales, procuran esas minúsculas satisfacciones, en actos como el del caso de la bicicleta.

80% de nuestro pueblo piensa y actúa de forma similar. Caldo de cultivo fértil para las demagogias y populismos, para el resentimiento social y los odios de clases. 80% de nuestro pueblo, es quien pone a, y vota por, los presidentes y aprueba sendos papeles higiénicos llamados constituciones. Es válido entonces asumir que el votante promedio, ese que es parte del 80%, no tiene idea, ni sabe escoger.

Perdón por desviarme de tu tema, pero valga la acotación al tema anterior sobre equidad electoral.

Abundando en lo dicho, ese espíritu de impunidad y de creerse la mamá de Tarzán que nos aqueja en el Ecuador, también se ha hecho manifiesto en este caso del policía.

Imaginemos que el gendarme simplemente cumple órdenes superiores, entonces, el mentalizador de dichas órdenes, debe ser alguien que desconoce la ley (lo cual no lo exime de responsabilidad) o simplemente le importa un bledo.

Tal y como hemos coincidido con Xavier, en Ecuador no hay estado de derecho, y eso se refleja en todas esas arbitrariedades que podemos ver, sufrir o experimentar en muchas instancias de nuestro diario trajinar. Y lo peor de todo, es que nos acostumbramos a ellas, son parte de nuestro pan de cada día y las aceptamos. Y cuando reclamamos por ellas, terminamos haciéndolo de la peor manera, atacando el problema por las ramas, y no por la raíz, como lo es increpando al pobre ignorante sobre su ignorancia y su actitud autoritaria, convencidos de que hemos dado una lección o hecho un punto o una aseveración y comprobación magníficas.

Insisto, la razón le acoge a Xavier, sin embargo su reclamo, o su trunco esfuerzo en cambiar la mente del pobre chapa se chocan con la realidad: la falta de educación en valores, en el respeto a los demás, y en el permisivismo y laxitud morales que nos aquejan, y que solo cambian, cambiando la mentalidad del sistema. ¿Cómo? Con educación, (aquella que hasta la fecha de hoy, ningún gobierno se ha molestado en sentar la primera piedra, a pesar de ser éste, por ejemplo, un gobierno de no se cuántas primeras piedras.)

No hemos visto, ni en este gobierno, ni en muchísimos otros que le antecedieron, ni el mas pequeño amago por querer cambiar esa mentalidad. Al contrario, hemos visto, como esa mentalidad, se ha convertido en el credo y praxis de éste y los otros gobiernos y ha sido expandida e inculcada al resto de la población. Y perdón por la letanía, pero éste es el punto álgido y el meollo del asunto, que motivan mi gran aversión a este gobierno y sus impunes actuaciones al margen del derecho.

Al chapita ese, le dan una orden, que raya en la prepotencia y en el abuso y en el desconocimiento de los derechos de los transeúntes y peatones. Los mismos gringos en su consulado se sienten con el derecho de cerrar las calles, amurallarlas y exigir/demandar del estado Ecuatoriano, que se permitan todos esos privilegios y arbitrariedades. Los ciudadanos se limitan a "agachar el lomo" y aceptarlo. Algún ingenuo bien intencionado repara en este abuso, y trata de hacer de éste hecho, un ejemplo con moraleja, un escarmiento moral para el pobre chapa, cuya ignorancia, fruto de políticas que promueven tal anquilosis cerebral, lo tienen a él y a muchos mas, sumidos en dicho estado mental de permisivismo, aceptación, laxitud moral, temor y actitud pusilánime ante quien le impone dichas obligaciones.

El pobre chapa tiene miedo de cuestionar al prepotente que le dio dicha orden. El pueblo tiene miedo de demandar de sus gobernantes, el ceñimiento a las normas y el respeto a la ley y a los derechos de las personas. Nadie, por ejemplo, le pone freno a los cinismos, y a las acciones y expresiones abusivas de este presidente, y sus adlátares, aquellas que son crasamente reñidas con la constitución que ellos mismos fabricaron y el derecho de los demás.

¿Se le puede ocurrir a alguien que cualquier país, pueda cerrar las calles aledañas a sus embajadas y consulados, dentro de los Estados Unidos, y que para ello, demande de las autoridades gringas, que se impongan dichas arbitrariedades? ¿No será que alguien, como Xavier levanta un reclamo, y éste tiene eco en muchos, y mas pronto que tarde, se aplican los correctivos?

Ahora, si el chapa actuaba de pura espontaneidad, y su actitud arbitraria y autoritaria se origina de su peculio y propia cosecha, igualmente, dicho acto responde al mismo problema de fondo: la mentalidad que se nos ha infundido, la de creernos capaces de decir y hacer lo que nos venga en gana, sin contemplar las consecuencias, o sin importar dichas consecuencias, y a sabiendas de que nos ampara esa pequeña cuota de poder, que nos hace sentir por encima de otros, aunque sea en ridiculeces como esa, y por un pequeñísimo momento.

Si un chapa ignorante, escuetamente educado comete estos abusos, bien sea, porque se siente valido ante su pequeña cuota de poder provista por su envestidura, o porque otro mas prepotente que él, se lo ordenó, ¿qué se puede esperar de un sujeto con un PhD, economista, supuestamente educado, pero lleno de complejos y taras de larga data, que se ha encaramado en el poder, con la envestidura mas grande de todas en este país?


*Inteligencia: muchos confunden inteligencia con educación y preparación. En este caso, no es tu inteligencia la que se puso de manifiesto, sino, el uso que le diste a ésta, gracias a las herramientas que posees: tu educación.

**Insignificantes o simplemente modestos y mas humildes que uno.

***Amigos Invisibles, los televidentes del difunto Dr. Manrique.

3.24.2009

Dr. Jekyll & Mr. Hyde

Dicen los entendidos en psiquiatría, que eso de las personalidades múltiples es algo mas bien anecdótico. Son muy pocos y rarísimos los casos en los que un individuo pueda adoptar mas de una personalidad. En los anales de psiquiatría, se describen, con cierto escepticismo, unos pocos casos en los cuales aún no queda claro si realmente se trata de dos personalidades bien definidas en un mismo individuo, o si son simplemente, meros estados delirantes y psicóticos. Sea como sea, los trastornos de la personalidad y sobre todo, aquellos casos de posible verdadera doble personalidad, están enmarcados en el espectro de las esquizofrenias, psicosis y paranoias.

Pero bueno, eso en el resto del mundo, ya que en Ecuador, esta incapacitante patología ha sido mas común de lo que nos imaginábamos.

Resulta ser, para nombrar unos pocos, que el ex ministro de Gobierno y Seguridad Interna, don Gustavo “alias Juan” Larrea, adolece de dicho problema. Dos cédulas de identidad le encontraron al muérgano este. Su hermano tampoco se quedó atrás. Es así, como entonces, se puede entender porque existen tantas contradicciones entre sus declaraciones y las de Chauvín y Correa. Posiblemente en unos casos, Larrea habla usando un número de cédula, y en otras, simplemente usa el otro número.

Junto a Larrea, están al menos 11 mil otros llamingos que tienen 2 números de cédula de ciudadanía, multiplicando así el número de orates y chiflados que pululan y deambulan por nuestras calles. Y que de paso sea dicho, pueden darse el lujo de ser glotones, cuya gula les lleve a repetir su voto en un mismo día.

El último caso de personalidad, no doble, sino quíntuple, un verdadero record y un hito histórico para el mundo de la psiquiatría, es la de éste venezolano-ecuatoriano, que posee doble nacionalidad y 5 pasaportes, con los que entra y sale del Ecuador y se asocia con otros fulanos, y sabe Dios que otras cosas haga bajo los diferentes homónimos que lo acongojan.



[Fijarse en el sujeto con gafas de Terminator y tubo de escape moderno que sale de su oreja derecha. Llámase Jaime Francisco Sánchez Yánez]

Está por demás mencionarlo, pero otra tara que comparten esta sarta de chiflados, es que son simpatizantes y hasta colaboradores de la robo-lución ciudadana.

Pero como la impunidad en Ecuador en verdad se ha convertido en política de estado, y aquí no pasa nada, todo quedará en el olvido.

¡Correa, sos grande ché!

3.22.2009

Ojos que no ven...

Ojos que no ven…

Hoy tuve, una vez mas, que encarar aquella pregunta que tanto me atormenta desde que llegué a este país. ¿Cuándo pienso volver al Ecuador?

Es una pregunta harto compleja, puesto que no está en mis planes retornar a mi país con una mano adelante y otra detrás. Lo es también, porque involucra una serie de cuestionamientos morales y éticos, así como la triste realidad de mi país.

Cuando vine a este país, aunque sin dinero en el bolsillo, debo admitir, llegué en una situación privilegiada, pues fui apadrinado por un tío político muy bien acomodado, que, por amor y por una promesa hecha a su finada esposa, mi tía, hermana de mi madre, él se comprometió a dar una oportunidad a los sobrinos “pobres” que vivíamos en Ecuador.

Mi madre tiene 6 otras hermanas, tres de ellas, por esos azares de la vida, terminaron establecidas en gringolandia. Todas ellas -mi madre y sus hermanas- son profesionales, cosa muy rara en Ecuador de aquellas épocas, en que ellas fueron universitarias, mas rara aún, que lo hayan logrado en tiempos de machismo arraigado y recia pobreza. Mi abuelo fue un ingeniero de carreteras hace 60 años, quien se pasó la vida abriendo tajos en las montañas de la sierra, para crear las carreteras que hoy, tanto tiempo después, por malas administraciones y corrupción, se están derrumbando. Algunas de esas colosales obras se las atribuyeron a un tal Granda Centeno, cuando los cerebros y manos que las trabajaron fueron de otros. Pero bueno, eso es otra historia. El viejo patriarca con su magro salario y mi abuela, con su tiempo e ingenio, se las arreglaron para que sus 7 hijas estudien en la universidad. No solo que estudiaron, sino que se destacaron. Tres de ellas terminaron acá, en los Estados Unidos. Una en Hardvard, otra en MIT, otra mas en Hardvard. La de MIT, conoció a quien se convertiría mas luego en mi mecenas. Él, mi tío, para poder estudiar, se dedicaba a vender libros de puerta en puerta, en bicicleta en sus ratos libres. Ella era el sostén del hogar. El tipo, (mi mecenas) era un inmigrante alemán, quien perdió a su padre de muy pequeño, quien era un políglota al que se lo tragó el infierno aquel, cuando servía al ejército Nazi como traductor para las huestes que se expandían por Europa y Asia en la segunda guerra mundial. Mi tío, era un hombre muy capaz y excepcionalmente brillante y práctico; se dedicó casi en exclusivo a su carrera de ingeniería electrónica, cuando la electrónica estaba en los albores del mundo “tech” que hoy conocemos. No existían calculadoras, una computadora y su “hardware” ocupaban todo el piso de un edificio, y ésta tenía la capacidad de una calculadora científica actual de bolsillo. Mi tío, gracias a sus estudios, inventó un sistema que hoy es historia, pero que en esa época equivalía a pasar de la regla de cálculos, al uso de una calculadora. Le ahorraba al usuario tiempo y dinero. Ese invento fue su primer paso a lo que él mismo considera el “sueño americano”. Pero para poder dedicar tanto esfuerzo y tiempo a su PhD, su esposa, mi tía, trabajó muy duro para que él se pueda graduar. Él, hasta el día de hoy, está convencido de que lo que es, y la fortuna que forjó luego, se deben en gran parte al apoyo incondicional que tuvo de mi tía. Él, es un convencido creyente de que la mejor inversión en la vida, es la educación, y que la prueba viviente de tal aseveración es su persona.

Cuando mi tía, de forma prematura, estaba en su lecho de muerte, a causa de un cáncer de seno, su esposo, (mi mecenas) le juró que iba a "traerse" a los Estados Unidos, a todos los sobrinos de ella que así lo deseen, pues esa era su forma de darle las gracias y de agradecer a la familia de ella, que tanto cariño le había dado. Y fue así que, la muerte de mi tía coincidió con mi graduación de médico. A duras penas pude acabar el año de medicina rural, casarme y mi tío, (el mecenas) ya estuvo golpeando en mi puerta ofreciéndome esa oportunidad.

Son diez años ya, desde que me instalé en esta tierra del “melting pot”. Mi esposa vino un año después. Mi tío nos hospedó en su casa, nos pagó los estudios a mi esposa, y a mi, y a otros 17 otros primos y primas, algunos de ellos, también con sus respectivas parejas. Cuatro años duramos en su casa. Fueron cómodos, fueron difíciles, fueron duros, fueron alegres, fueron diferentes.

Aprendí el inglés, entré a mi residencia en Nueva York, y apenas pudimos irnos de su casa, lo hicimos. Para ese entonces, mi esposa ya había completado su maestría en psicología, tenía empleo y yo estaba en mi residencia, y con lo que ganábamos ambos, ya podíamos costearnos una vivienda y los gastos por y para nosotros mismos. Antes, teníamos las tarjetas y los autos de mi tío, pero eso era artificial, y nosotros sabíamos que no era saludable, ni decente, seguir viviendo a expensas de él.

Algún tiempo atrás a mi viejo, quien es arquitecto, le pidieron que rediseñara la oficina de un importantísimo burócrata dorado. Mi viejo dijo que sus honorarios eran una suma dada. Le aconsejaron que hablase con los proveedores y distribuidores, para que les pida una comisión, a cambio de traerles tan jugoso negocio. Convertirlos en los proveedores de los muebles, de los aparatos y adornos de dichas oficinas, era una idea, que dichas empresas difícilmente podrían rechazar. Mi viejo se negó a tal cosa. Dijo que el convino una cantidad por sus honorarios y servicios, y que mas allá de eso, él no quería saber nada. Dijo que ese tipo de ideas de las “comisiones” no eran su forma de operar, y solicitó que se encargue a alguien mas la obtención de los materiales e insumos necesarios para la obra. Me pareció una idiotez de parte de mi viejo. Tuvimos una fuerte discusión, en la que no lo convencí de que era una oportunidad de hacer un dinero extra. Mi viejo simplemente me dijo, con mucho pesar, que sus principios eran, desafortunadamente, distintos a los míos. Un viejo necio y flojo es lo que es, pensé para mis adentros, por eso nunca ha sabido hacer dinero. Juzgué que toda esta discrepancia se debía a que yo soy ambicioso y a él siempre le ha faltado esa “motivación”. Me convencí de que a él, siempre le han visto la cara de pendejo, y que por eso, yo me había jurado que nunca me iba a pasar lo mismo.

Siempre he admirado los valores de mi padre. Alguien me preguntó una vez, que quién yo creía era la persona mas exitosa de nuestra familia, (de todos los que pertenecemos a ese clan que se origina con las 7 hermanas.) Supongo que la respuesta mas obvia era afirmar que mi tío político, el generoso y opulento mecenas. No obstante, yo dije, y mi hermano que también estaba ahí en ese momento, dijo así mismo y al unísono, que era mi papá. Sigo ufanándome de aquello. Mi viejo no ha sido exitoso en el dinero, ni ha sido mujeriego, ni parrandero, juerguero, pero si ha sabido criar a sus hijos, y hecho de nosotros una buena familia. Mi único reparo, siempre ha sido esa falta de ambición, que mi viejo ha compensado con creces mucho mayores y de un valor incalculable. Gestos que solo sus hijos reconocemos, y que serían, y de hecho son, motivo de sanas e insanas envidias. Hoy me doy cuenta, que yo también estaba contagiado con ese permisivismo que tanto infesta la vida de los ecuatorianos, y que mi viejo si ha sabido mantenerse incólume a pesar de esa putrefacción moral y social.

He vivido en este país, muchas experiencias, positivas y negativas, y me he llenado de bienes materiales, fruto de mi trabajo honesto y bien remunerada carrera. He vivido en persona lo bueno y lo malo de la sociedad norteamericana. Creo que hasta he alcanzado el pendejo sueño americano. Ese sueño, que no es otra cosa, que ser bien pagado por lo que uno sabe hacer un poco mejor.

Muchas de las cosas negativas de esta sociedad, nos agobian tanto, que mi esposa y yo, estamos convencidos de querer regresar al Ecuador, en donde, esas manifestaciones culturales e idiosincrásicas son escasas. No queremos que nuestros hijos se críen con una mentalidad gringa. Nos entristece la idea de que, por influencia de esta sociedad, se vuelvan mezquinos, individualistas, excluyentes, y que al final del día no les importe nada, ni nadie, excepto sus cuerpitos, y terminen refundiendo a sus padres en un ancianato, como el resto de gringos lo hacen.

Ese no se qué, de nuestra sociedad ecuatoriana, ese algo positivo, esa añoranza de los buenos recuerdos de nuestra infancia y juventud, ese calor de hogar, ese espíritu de familia extendida y los amigos, es lo que mas nos llama desde nuestra tierra.

Pero el llamado aquel, se estrella con una realidad, cada vez más dolorosa y cruel en nuestro país. Vivimos –mi esposa y yo- idealizando un mañana, que se sustenta en nuestras experiencias del pasado. Pero esos ideales, se evaporan cuando vemos que, si queremos volver al Ecuador, tenemos que imbuirnos en la misma descomposición social que aqueja a nuestra gente. Nos toca convertirnos en parte de ese sistema.

El Ecuador en estos momentos, y gracias al aunado esfuerzo de generaciones de políticos, se ha convertido en un país que es tierra de nadie. No existe un estado de derecho. Y esa realidad hace a uno replantearse si todo lo negativo de este país norteamericano, todavía vale la pena sufrirlo. Y la conclusión, con lamento, es que si.

En este país, a pesar de todo lo que está sucediendo, a pesar de la crisis iniciada aquí, y expandida a nivel mundial, existe una conciencia colectiva en la que la idea de que nadie está por encima de ley, prima en los actos de la sociedad y de los individuos. Aquí todavía hay temor de la ley, y uno puede confiar en que ésta, es mas o menos ciega. En contraste, en nuestro país, la conciencia colectiva, muy arraigada y sanamente nutrida desde las esferas mas altas, hasta las mas bajas de la sociedad, tiene como premisa, aquella idea de que la ley es letra muerta, un simple papel con tinta que sirve en remplazo del papel higiénico, y con el cual nuestras autoridades hacen gala y alarde al usarlo de ese modo o en su defecto aplicarlo a sus enemigos. Esa falta de seguridad, la impúdica impunidad de quienes cometen semejantes actos, en crasa violación de las leyes y de esa constitución que muchos de ellos mismos contribuyeron a engendrar, eso y mucho mas, es lo que corroe a nuestra patria hasta el tuétano. Los valores y el respeto a los otros, son esquivos. La educación formal e informal, una burla que fomenta esa degradación humana. Se vive en un estupor de aceptación de lo inmoral. Quien no saca provecho del estado, del empleo, de su posición de manera ágil y expedita, simplemente es un tarado. Quien no roba, teniendo la oportunidad; quien no se trae a casa unos “souveniers” de sus oficinas; quien no “acolita” a los parientes o a los panas, para que se incrusten en algún puesto del estado o se beneficien de algún negocito con el mismo; quien no usa los bienes del estado (pueblo) en su propio beneficio; quien no hace uso de los carros del estado para que le lleven a los guaguas a la escuela; quien no paga un tramitador o se busca un “conocido” para que le acelere algún trámite, es simplemente un pendejo, un idiota, un tarado.

Cosas tan simplonas como el hecho de cruzar la calle en una zona peatonal, y ver como los carros se detienen y ceden ante el peatón, y ver con qué miedo, los conductores actúan, si un peatón les espeta o reclama por no bajar la velocidad, y luego compararlo y contrastarlo con lo que sucede en Ecuador, en dónde, los conductores, le tiran el auto a los peatones, y son éstos, los que se tienen que hacer a un lado para que pasen los autos, o ver a lo peatones cruzar y deambular por las calles peor que callejeros caninos; el apreciar este contraste entre el Ecuador y los gringos, nos da una idea clara de aquella conciencia colectiva de que nadie está por encima de la ley en este país, mientras que en Ecuador es todo lo contrario.

La putrefacción y decadencia social son tales, que nos hemos acostumbrado a ellas. El hedor de la corrupción se ha convertido en sutil aroma celestial. Desde los actos mas relevantes y llamativos en manos de personalidades, hasta los mas pequeños, la descomposición moral infesta nuestra sociedad. El permisivismo, la laxitud moral son el pan de cada día en nuestro país.

Talvez sea por eso, que yo estaba convencido de que las comisiones que mi viejo pudo haber obtenido por el trabajito aquel en las oficinas de la burocracia dorada, no tenían nada de inmoral. Mi laxitud moral, mi permisivismo, mi conciencia colectiva de saber que aquí no pasa nada, y si pasa, simplemente me río por encima de ello, y la vida sigue como siempre, hicieron que yo sea un juez tan implacable y tan descompuesto de mi propio padre. Mis valores, mis principios no estaban claros. No lo estaban hasta hoy, cuando de manera prospectiva y retrospectiva, analicé mis posibilidades de volver a un país, donde la mentalidad de “ojos que no ven, corazón que no siente”, es la que reina y gobierna los actos de las personas, sobre todo, cuando el bien común, o la propiedad pública o estatal son los que se ven aludidos. Mi viejo no fue capaz de “ganarle” al estado unos centavos mas, pues su decencia y principios son mas fuertes y férreos que cualquier plato de lentejas. Todos tenemos un precio, le dije una vez, él me respondió: ¡no todos mi cachito, no todos!

Ojos que no ven…

A todos nos importa mucho que roben del dinero y bienes del pueblo, al mismo tiempo y sin embargo, a ninguno nos importa, pues, aunque es nuestro dinero, no lo poseemos. Es y no es, y por eso, si los ojos del pueblo no ven que les están robando en chanchullos, en asignaciones a dedo, en dilapidaciones de propaganda, en comisioncitas, en obesa burocracia, en avioncitos, simplemente no lo sienten, y solo se dan cuenta de ello, cuando el asunto se torna obscenamente evidente y burdo, o cuando los afectados son demasiados en un mismo instante.

¿Puedo volver a un sitio, en dónde no tengo ninguna garantía de que mis derechos prevalecerán por encima de cualquier injusto embate? Querer, no siempre es poder. Yo no puedo volver, así quiera. ¿Quién me da una garantía de que puedo volver sin temor? ¿Será que la única forma de garantizarme una aparente calma, es volviéndome parte del sistema, o peor aún de quien lo controla, como esa robo-lución ciudadana? ¿Cómo puedo ir allá tranquilo, si veo que un presidente se cree el jefe de todos, que ignora las leyes y actúa al margen de ellas, que se siente indestructible, pues quienes deberían pasarle factura por sus actos tienen rabo de paja y obedecen a sus designios?

Un gran dilema para mi. Cuando vine, Mahuad iniciaba el feriado bancario. Creí que luego de su caída algo mejor iba a ocurrir. Me equivoqué. No hemos tocado fondo aún, y por eso seguimos así. Y por eso, no me atrevo a volver. Este idiota migrante, se rehúsa a volver con una mano adelante y otra atrás, o en su defecto, volver, para que lo dejen con las manos estiradas, después de todo lo que ha logrado con su esfuerzo y trabajo honrado en otro lugar.

¿Será que para volver, debo hacerme a la idea de vivir amordazado, constreñido, limitado, restringido, escaso, y feliz por estar en similar predicamento que el resto de la gente? ¿Será que tengo que conformarme con el mediocre sumac kawsay que proponen estos inmundos cabecillas de la descomposición nacional?

Ojos que no ven…

PD/ Es así que el mío, es simplemente, un susurro en el estruendo. (Pero no por eso, he de callar)

3.10.2009

Aquí no pasa nada.

Haciendo un seguimiento del narco escándalo de nuestro gobierno de "manos limpias", vale resaltar el hecho de que en una entrada anterior, y como si yo tuviese las dotes de la adivina Guga Ayala, hoy censurada por el gobierno y sus esbirros a aparecer en la TV o radio, predije que el compañero, (camarada, para otros nostálgicos) Gustavo alias "Juan" Larrea va a ser reciclado y rencauchado por las generosas huestes de la robo-lución ciudadana, aquellas que premian a sus mejore hijos, voluntariosos, muchos de ellos, con el aliciente del reciclaje ad perpetuom. Puede ser también, que a Correa no le convenga enemistarse con el Larrea, por temor a que éste abra su boquita de colibrí, y la "bote jodiendo". Mejor tenerlo de cerquita.

Ahora queda claro porqué este gobierno a través de sus chupamedias, prohibieron los mentalistas, brujos, adivinos, etc, en la TV y medios de comunicación. Porque hasta esos charlatanes les adivinan sus porquerías, y pueden predecir sus oprobiosos actos. Hasta yo predije lo que iba a pasar, y eso que soy solo un aprendiz de Elsita Calazacón.

Chauvín, en cambio, por ser dizque idealista y estúpidamente ingenuo, ha sido desechado como mero trozo de carne putrefacta. El olvido lo tragará tras las rejas. Sus camaradas, (compañeros, para otros nostálgicos) le han dado la espalda y hasta han colaborado con su desgracia.

Correa y Larrea no se ponen de acuerdo en qué decir, pero, con todo el revoltijo que crearon, eso que importa, el pueblo sigue dopado con la publicidad oficialista, que ha convertido al correato en una especie de religión, que ha hecho presas del fundamentalismo a mas de uno. Bien dicen, la religión es el opio del pueblo, y este populacho ecuatoriano no es la excepción, su fe por Correa, los tiene narcotizados.

Y para poner punto final, una comisión investigadora, integrada por todos, menos los opositores y la prensa, va a formalizar un dictamen "moral" que establezca la absoluta inocencia de este régimen en este escabroso caso. Igualito hicieron con la comisión que investigó la deuda "ilegítima" y a todos los "monstruos" que firmaron los diferentes compromisos (tramos) con las entidades crediticias internacionales. Condenaron dicha deuda, llevaron hasta a curas como el despistado monseñor Luna para que avalen dicha investigación, y a la vuelta de la esquina, el gobierno incurre en nuevos acuerdos para hacerse de mas deuda, con los mismos organismos internacionales, con los que se satanizó la otra deuda, y paga muchos de esos "perversos" tramos de deuda. Puro show. Pura patraña. Pura mentira. La impunidad ha sido perfeccionada y sus derechos intelectuales han sido adquiridos por este gobierno.

Aquí no pasa nada, ni ha pasado nada. Tan orondos, se retiran a reirse del pueblo, y a jactarse de lo listos que son.

3.08.2009

¿Equidad publicitaria?

He visto el primer spot publicitario de este Gobierno para la nueva campaña electoral. Anticipo de lo que se nos viene en las siguientes semanas. Alarde de impunidad y desparpajo: el Gobierno haciendo uso de fondos públicos para promocionar su campaña propagandística, fuera de lugar, antes de hora, y contraviniendo toda regulación. Un pusilánime y mediocre CNE que encuentra "vacíos" y justificativos por doquier, para no sancionar el incumplimiento de la ley. Oprobiosa concupiscencia complaciente de estos burócratas. No obstante, una curiosidad que sí valdría la pena ser aclarada, por parte de este Gobierno de supuestas "manos limpias", es si don Vinicio Alvarado y su compañía de publicidad, o quien sea que haya producido dicho video, pagaron las regalías correspondientes y el uso de una melodía que tiene autoría y derechos de propiedad intelectual, perteneciente al dueño del nombre registrado de los Beatles. No creo que le convendría al Gobierno una demanda por plagio y uso indebido de propiedad intelectual ajena. No queremos que nuestro dinero se destine a pagos de multas y juicios por tal situación.[Publicado aquí]

3.03.2009

¡Horror!

Dado que nada de lo que se hace en este gobierno es transparente, (la abundancia de casos corroboran tal afirmación) y dado que todo lo que se hace, tiene ocultas intenciones detrás, la noticia que a continuación comparto, despierta en mi, serias sospechas. Para ello, discurro en un par de antecedentes: El gobierno, para afianzarse en el poder, lo primero que hizo, fue, meterse a los milicos en el bolsillo. Fue así, que de la manera mas "dedocrática", asignó, a través de la declaratoria de las dichosas emergencias, las carreteras, el petróleo y nuevos avioncitos, a los milicos.

Ahora, en vista de que necesita tenerlos de su lado, este gobierno, a pesar de haberlos tildado de pelucones, corruptos, explotadores, etc, etc, etc, ha decidido comprar el silencio de los banqueros con la siguiente movida:

La Reserva Monetaria iría a la banca privada

El Gobierno colocará parte de la Reserva Monetaria de Libre Disponibilidad (RMLD), que sustenta la dolarización en la banca privada. Al 28 de febrero, la cuenta registraba 3 mil 996 millones de dólares.

¿Qué significa esto? Que la banca podrá contar con más recursos indicó el ministro de Coordinación Económica, Diego Borja.

-Liquidez

Sin embargo, Borja no precisó cuánto dinero de la reserva irá al sistema financiero. En todo caso dijo que los recursos irán como una inversión estatal en la banca. El sistema permitirá dotar de liquidez al sistema.

El presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), Fernando Pozo comentó en la cadena Ecuavisa, coincidiendo con Borja, en la necesidad de dotar de liquidez al sistema. En el esquema de Pozo se habla de créditos externos para sortear la crisis financiera.

Pero en el Gobierno se cree que el aporte estatal será suficiente. Por ello se recomienda la creación de un nuevo subsidio, pero para el crédito de vivienda. Así, el Régimen asumirá parte de la tasa de interés de los hipotecarios. El mecanismo a ser utilizado sería un descuento del Impuesto a la Renta que pagan los bancos.

-Comercio

Borja también plantea la liberación de las tasas de interés de los créditos de consumo. Esto nos ayuda porque esos préstamos están generalmente orientados a la compra de bienes importados, dijo Borja.

En ese sentido anunció que se elaborará una nueva revisión a la resolución de Consejo de Comercio Exterior (Comexi). “La idea es que se apliquen los cupos de importación a los valores registrados hasta el 31 de diciembre de 2008”, comentó.

Agregó que se han detectado problemas, pues varios importadores se adelantaron en adquirir mercadería al exterior antes de que se expidan las nuevas reglas.

Roberto Aspiazu, representante del Comité Empresarial Ecuatoriano, reconoció el crecimiento de las importaciones a finales de 2008, justificado por el anuncio de fijación de salvaguardas y restricciones comerciales.

-Financiamiento

Borja señaló que el proceso entre Ecuador y algunos organismos internacionales, para la consecución de préstamos, va por buen camino. El fin de semana el funcionario oficializó el pedido de un crédito para equilibrar la balanza de pagos.

El Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) revisará la situación fiscal, la balanza comercial y las perspectivas de crecimiento del país antes de otorgar el crédito por 484 millones de dólares. El Régimen espera que el crédito esté aprobado hasta marzo.

-Cifra

2.800 millones de dólares será la inversión pública durante el presente año.


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¿Qué habrá detrás de todo este inesperado vuelco? En teoría no me opongo a que haya mas liquidez, pero entonces, ¿Para qué sirve el Banco Central? De cáustico detractor y enemigo, a cordial depositante, ¿qué es lo que impulsa a Correa y su gente a hacer esto? ¿El fin de la dolarización está cerca acaso? ¿Se quiere atraer a mas gente a que pongan sus dolaritos en los bancos, para luego, en un futuro no muy lejano, sorprender a los depositantes con el canjeo de sus dólares por los nuevos "chavitos" o "bolitos" o "tortuguitos"? ¿De cuándo acá tan neoliberal, este gobierno chauvinista-guevarista-alfarista-bolivariano y socialista del siglo XXI? Que alguien lo explique.

3.02.2009

La Inseguridad

¿Por qué existe tanta inseguridad en el Ecuador? No es una pregunta fácil de responder, pero al menos, se que no se trata de una mera percepción “a la Bustamante”. La inseguridad obedece a un sinnúmero de factores, muchos de ellos, son modificables o influenciables por acciones de los gobiernos. La pobreza, es un factor que influye en el aumento de la delincuencia. El gobierno, a parte de demostrar incompetencia y negligencia en el aspecto seguridad y el control policial, también se ha destacado por no hacer nada para combatir la pobreza. Nos ha aislado del mundo, ha espantado cualquier tipo de inversión extranjera, ha destruido la institucionalidad, y con ello, no existen garantías constitucionales que, precisamente, garanticen a nadie, que sus inversiones estarán seguras; ha ahuyentado a quienes pensamos regresar; ha expulsado a empresas al margen de cualquier marco legal, ahondando así, en ese sentimiento de inseguridad y desamparo. No hay nuevas fuentes de trabajo, mas allá de los miles de nuevos puestos burocráticos.

La constitución no ampara a nadie. Es letra muerta, y es el propio gobierno y sus áulicos quienes la desfloraron y la siguen sodomizando diariamente. El cinismo, descaro, desfachatez e impunidad han sido sublimados por este gobierno y sus colaboradores. Con los subsidios y bonos, este gobierno solo ha robustecido la miseria, ha forzado al pueblo a convertirse en menesteroso que estira la mano en espera de esas dádivas. Ataca a los empresarios, que son los que crean fuentes de trabajo. Y quienes deben velar por el cumplimiento de la constitución y las leyes, están embriagados por libar con los jugos de las medias del mandamás.

Otra razón del incremento de la delincuencia, y que también es influenciable a través de acciones del gobierno y sus dependencias, es la educación. Tanto la formal, como la informal. Formal: maestros que son analfabetos funcionales en el mejor de los casos, sin incentivos para superarse, secuestrados por gremios políticos compinches de este gobierno. Escuelas mal equipadas. Fachadas renovadas y unos cuantos galpones inaugurados con bombos, platillos y borrachera, cortesía de Alianza País. Currículos académicos arcaicos, rígidos y carentes de fundamento científuci, son algunos de los logros de la revolución ciudadana. Educandos, mal nutridos y enfermos crónicamente, sin acceso a buena salud. Hospitales abandonados, médicos mal pagados. Informal: los valores que se inculcan y transmiten al pueblo. O sea, el mal ejemplo que se emana de las autoridades. Un gobierno que en lugar de respetar la constitución redactada por sus propios levantamanos, simplemente la usa como papel higiénico, o como utensilio de represalia contra los opositores o los “enemigos”. El caso omiso a las leyes, o la argumentación de tinterillo, para justificar los actos de los miembros de este gobierno, cuando se encuentran en clara violación o contravención con las leyes y la propia constitución que ellos forjaron. Estos actos simplemente fomentan una cultura de irrespeto e impunidad. Todos se sienten la mamá de Tarzán. Nadie puede, ni tiene la autoridad moral o ética para reclamar, condenar o sancionar, si la corrupción se inicia en las mas altas envestiduras. No hay un imperio de la ley. Se cobran impuestos, pero no se destina ese dinero para fortalecer un sistema de seguridad, ni educación, ni salud. Se dilapida ese dinero en el circo diario, una obesa, torpe y ociosa burocracia, en la propaganda y en las limosnas. La delincuencia le debe mucho a esta revolución, a su miope y burda visión de servicio social.

[Si uno escribiese para querer figurar o por el gusto de ser tomado en cuenta, es mejor dedicarse a otra cosa. Yo escribo, para elevar mi voz de inconformidad, y para que mis palabras, ojalá, lleguen a quienes tienen que llegar, es decir, a los aludidos. La vanidad no es lo que me motiva a escribir. La frustración si.]

2.22.2009

Aborto: una solución segura... ¿o no?

[Lo que uno aprende durante el ejercicio de la carrera]

Se llama Christine, es caucásica, tiene 39 años. Su madre, una prostituta; ella abusada física, mental y sexualmente desde la infancia. Posiblemente sus días felices son escasos, las cicatrices en su cuerpo, unas cuantas, y las de su alma, muchas y muy evidentes, denotan esa tristeza de mar de quien no lo ha visto. La conocí en mi consultorio hace 3 años. Llegó drogada, nunca negó su condición, para ella, la heroína era un aliento que bien valía la pena inhalar. Supe que padecía de diabetes y que, a consecuencia de un accidente automovilístico, había desarrollado epilepsia. Venía, así mismo, arrastrando el diagnóstico de trastorno bipolar. No me sorprendió tal cosa. Su realidad amerita eso y mucho más. Su primera visita fue tan aparatosa como su personalidad misma, vino solicitando “algo” para el dolor. Ella como muchísimos otros, en la zona donde trabajo, vienen a mi consultorio buscando una excusa para que el médico les prescriba narcóticos. Su excusa, el dolor. Hoy, yo creo que ella no mentía, pero estaba confundida, pues su dolor no era meramente corporal, venía de mas adentro. Sin embargo, no le dí lo que vino a buscar. Decepcionada y en arrebato de histeria, cayó templada en medio del consultorio, invadida por una crisis epiléptica.

A pesar de ello, siguió viniendo a mi oficina a recibir tratamiento para su diabetes, su depresión, su manía y su epilepsia. El daño del alma es algo en lo que no soy bueno, pues ahí , yo me manejo en el campo de lo empírico. Vagabunda, me contó que se apegaba al primero o segundo pelmazo que le ofrezca un par de caricias, compañía y algún remedo de calor de hogar. Autoestima inexistente, amor propio menoscabado, razones suficientes para explicar muchos de sus males. Así empezó a convivir con un fulano, que tenía la pinta de inmundo y pervertido proxeneta, luego se convirtió en mi paciente también. El tipo, un negro corpulento, ex presidiario, que había pasado un sabático de 17 años tras las rejas por fungir de consejero de juventudes y motivador de personas a través de la venta de estupefacientes, decía amarla… A su manera supongo, pues le propiciaba sendas caricias en forma de puños y patadas. En alguno de esos arrebatos idílicos, la mandó directo a la terapia intensiva. La visité en el hospital. Lo denunció, y como el sujeto ya tenía su historial y estaba libre bajo palabra, lo encerraron por un buen tiempo. Durante ese lapso, logré convencer a Christine de enrolarse en un programa de desintoxicación. Se sintió motivada, y gracias a las personas con las que yo trabajo, ell logró dejar la heroína y se inició en un programa de metadona, narcótico legítimo y de "calidad controlada", la cual remplaza a la callejera heroína, y gradualmente su dosis –la de la metadona- es disminuida hasta que la persona pierde la adicción. (Así dicen)

Llegó un día, como siempre, de manera furtiva, hizo que la pongan arbitrariamente en la lista de pacientes. Entró al consultorio, se descubrió el pecho, y me dijo que había notado la producción de leche en ambos senos. La examiné y descubrí una masa firme e indolora en uno de ellos. Le recomendé una mamografía. Dejó la oficina, de la misma manera en que llegó, así como así. No la volví a ver en meses. Había vuelto a caer en brazos de la heroína, para luego ser nuevamente envuelta en las garras de la metadona. Hacía las veces de prostituta y vagaba por las calles de esa ciudad degenerada. Finalmente volvió, y se hizo los exámenes. El resultado: cáncer.

El accidente de tránsito la había dejado epiléptica, perdió la custodia de su hijo, (el padre de su hijo, un sujeto que murio en aquel mismo accidente) pero también le dejó una compensación económica que le permitía contar con un seguro médico. Eso facilitó las siguientes evaluaciones y sus cuidados médicos. La biopsia corroboró las aseveraciones de las imágenes radiográficas. Procedí a enviarla al oncólogo y a los cirujanos correspondientes.

Todo estaba arreglado para el siguiente paso: proceder a la cirugía: la mastectomía y seguidamente, iniciar la quimio y radioterapias. Dada su errática personalidad, Christine perdió varias citas para esa medida definitiva, muchas excusas antepuso para ello. Sin embargo, siguió viniendo a mi oficina para encontrar ese poco afecto y algo de tratamiento médico.

Ella es una botica ambulante. Tiene que tomar varias medicinas para sus crisis convulsivas, otras tantas para sus males psiquiátricos, su ración para la diabetes y el hipotiroidismo, su diaria dosis de narcóticos y ansiolíticos.

El fulano que la puso en el hospital fue encerrado. Su soledad la llevó a juntarse a un nuevo despojo humano, un heroinómano adicto que la ponía a prostituirse para que le costee su vicio. Ella aseguraba que el tipo este, era su “prometido”. Ese romance dejó sus secuelas. Llegó una tarde a mi oficina. Como siempre, la gente que trabaja conmigo la puso en la lista de pacientes a ser vistos ese día. Me dijo, no me ha venido mi “periodo” por 2 meses. Pensé yo, talvez esté tomando demasiados opioides. No obstante, le hice una prueba de embarazo. Para completar el cuadro de la “pobre Clara”, esta pobre mujer, llena de problemas y males, resultó estar embarazada. Dejó mi oficina abruptamente. Regresó a los dos días.

Solicitó apoyo y consejo a muchos.

¡Aborta! Le dijeron. (El aborto es legal en estas tierras) Dijeron las caritativas almas feministas y aquellas sensibles defensoras de género que ante un caso como éste, lo mas seguro es abortar. Dijeron que una mujer llena de males, vicios y penurias, cuya expectativa de vida no es la mas optimista de todas, lo mejor que puede hacer es abortar. Dijeron que una criatura engendrada en dichas condiciones, es mejor no traerla al mundo, pues, por las medicinas y drogas que su madre consume, sus posibilidades de ser un niño o niña “normal” son nulas. Dijeron que una mujer como ella, no podrá satisfacer las necesidades de ese nuevo ser humano, que no existe un futuro prometedor para dicha persona, aún en el caso de que sea “normal”. Dijeron que esta nueva vida, sería una carga para la sociedad, y que antes de que ésta –la sociedad- tenga que absorber esa responsabilidad, es mejor difuminar la culpa y apoyar su eliminación temprana. Todas las razones que aquellos humanitarios abortistas aducen para abogar por un aborto, pueden acomodarse muy bien a este caso. Un ser humano engendrado en un ambiente perverso, posiblemente fruto del abuso, no merece ser traído al mundo. Posiblemente sea un castigo tanto para este nuevo ser, como para la sociedad, la misma que pasará a ser la víctima que esta nueva persona representará desde el principio. No existe ningún argumento lo suficientemente sólido que pueda rebatir la contundencia de dichas aseveraciones. El aborto, la solución mas segura.

Y a pesar de ello, me preguntó a mi también.

Yo le dije que por mis convicciones médicas, (juramento hipocrático) y personales, yo no abogaba por el aborto en ninguna circunstancia. Me preguntó entonces qué recomendaba yo. Le sugerí que tenga al bebé, y que si no se sentía en condiciones de criarlo, que lo entregue a un centro de adopciones. Y así fue. Fuimos varios, los que participamos del cuidado prenatal. Su embarazo fue bastante accidentado, siguió fumando, consumiendo narcóticos que yo mismo le prescribía, para, en parte apaciguar ese dolor de alma, en parte por sus dolores del cáncer, y en parte para mantenerla alejada de la heroína. Siguió tomando muchas de las medicinas para sus males psiquiátricos, su epilepsia y su diabetes.

Dio a luz. Parto natural. Ella fue dada de alta a los 4 días. El niño fue retenido en la terapia intensiva neonatal, para manejar el proceso de desintoxicación a los narcóticos. Fue dado de alta a las 6 semanas.

Lo llamamos Christopher, así decidieron llamar al hijo de Christine las enfermeras y secretarias que laboran en mi oficina. El padre del niño es supuestamente el segundo sujeto con el que ella se juntó, aquel que mencioné antes, con el que mantiene ahora una nueva tormentosa relación. Dado que el fulano ese es supuestamente converso al Islam, quiere que el niño se llame con algún nombre musulmán, que no recuerdo bien. Nosotros lo conocemos como Christopher.

Christine no quiso dejar su hijo en manos del estado o de alguna impersonal institución. Christine no ha visto a su anterior hijo en mas de 12 años, vive con su abuelo paterno y ella no tiene permiso para verlo.

La vida es tan extraña. Una de mis asistentes, Keila, madre de 2, una nena de 8 y un varón de 4, casada con un mecánico de autos, decidió en contra de todo pronóstico desfavorable que le anteponían para disuadirla de lo contrario, adoptar a Christopher.

Hoy Christopher tiene casi un año. Es un bebé saludable, y no hay, hasta el momento, evidencias médicas de secuelas serias por todo lo narrado aquí. Ha encontrado un hogar lleno de amor y calor humano, esos que, para su madre biológica, le han sido esquivos. Se le ha concedido una oportunidad en la vida.

Christine visita a su hijo con cierta regularidad, y en la medida en que sus arrebatos mentales se lo permiten. Pasado mañana esperan a Christine en el hospital, para ser admitida y operada. Mastectomía bilateral recomendaron los cirujanos oncológicos. Veamos si se anima a ir al hospital, y de hacerlo, tendremos que ver como se le apoya a una mujer sola, golpeada por la vida de la manera mas cruel, que tiene que someterse al martirio del tratamiento del cáncer.

No obstante y pese a todo mal augurio o presagio, Christopher está vivo y sano. Su futuro tiene esperanza. No se le negó la oportunidad de vivir a un ser humano, por argucias falaces o mezquinas. Fue juzgado y condenado de antemano por las mas “nobles” causas y sus convencidos activistas, y sin embargo, ha burlado sus "mejores intenciones". Christopher trajo un nuevo significado a la vida de Christine. Al final de cuentas, 1 vida ha sido salvada y otra redimida.

El aborto, una solución segura ¿o no?

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Rosa es una emigrante mexicana, de aquellas que vienen a este país, pasando penurias y corriendo por la frontera. Es casada, y ha logrado, junto a su marido, tener a toda su familia junta en estas tierras. Trabaja, como muchos otros inmigrantes indocumentados, en labores de limpieza, por un magro salario. Hace poco mas de 4 años, descubrió una pelotita en su seno izquierdo. Se que, a pesar de su condición migratoria, pudo ser evaluada por otros profesionales durante esa época. Le diagnosticaron un cáncer de seno. Llevaba 1 mes de embarazo. El consejo profesional fue que debeía abortar y proceder inmediatamente con la mastectomía, para seguidamente iniciar la quimio y radioterapias. Ella se opuso. Ella ya tenía 2 hijas, una de 12, y otra de 8 años. Le aconsejaron que el tratamiento, por las características del tumor, debía de iniciarse lo mas pronto posible. Le dijeron que piense en sus otras 2 hijas, y la importancia de que esté viva para ellas. Pero ella se negó y prefirió arriesgarse. Decidió seguir con su embarazo. Ella dio a luz a un precioso niño, absolutamente saludable. Ella decidió llamarlo Jesús, (por obvias razones.) Pocos días después del parto, fue sometida a la mentada operación y a los tratamientos correspondientes.

Mujer pobre, embarazada, inmigrante indocumentada, sin seguro médico, ni acceso teórico a muchos beneficios propios de la ciudadanía o estadía legal; con cáncer y potencial detrimento y menoscabo de su vida, es una receta perfecta para que "comedidos" que mal entienden los DDHH, o activistas de género, o simplemente personas con bastante "sentido común", recomienden un aborto.

Jesús tiene 4 años, es muy parecido a mi hijo, y siempre acompaña a Rosa, su madre, a los chequeos rutinarios en mi consultorio. Los últimos chequeos imagenológicos y de marcadores tumorales indican que el cáncer sigue aún en remisión. Ella está bien. Sigue trabajando igual que siempre, como cualquier otro inmigrante indocumentado. Y además, tiene el gusto de ver a un nuevo ser humano, crecer y llenar de alegría a su dura existencia, la motiva y le brinda el ímpetu y las ganas de vivir. Los “sabios” consejos nos hubieran privado de un niño tan gracioso y listo, y su madre estaría igual que hoy, pero con un vacío enorme. Ahora Rosa no tiene un seno. Ella tiene un hijo.


El aborto, una solución segura. ¿o no?

Aborto: Apuntes sobre el tema

Existen personas que abogan por el aborto, anteponiendo argumentos de género, mismos que ensalzan a éste –el aborto-, como si se tratase de una conquista sindical, o el triunfo de una reivindicación gremial. Otros, un poco mas despistados pero mas maliciosos, pretenden encajar y acomodar un sinnúmero de justificativos en una parafernalia legista o de defensa de los derechos humanos (¿¡!?) Otros tantos, muchos de ellos bastante descalificaditos en este tema, lo convierten en un asunto de disputa entre creyentes y no creyentes, y se vuelcan a apelar y a avivar a la animadversión que despiertan las religiones que se oponen al aborto. Por último están esos pensadores progres, fuleros y culecos, émulos del "progreso", que creen que ser “moderno” es adoptar el aborto, como cualquier otra novelería alienante que, por provenir de los admirables países de primer mundo se cree que es lo óptimo, como si todo lo importado fuese bueno y mejor, y por ende, oponerse al aborto, equivale a oponerse al progreso. Existe también, un grupo diferente de personas, en quienes no existe una connotación moral clara acerca del aborto. Son personas que han nacido inmersas en un medio, en donde el aborto como forma de planificación familiar o solución a antiguos o futuros problemas, es algo tan normal, como cuando alguien tiene un tumor nocivo para su persona, y su extirpación no merece ninguna consideración moral, mas allá de la praxis que conduce a su remoción. En la Cuba comunista, por ejemplo, las nuevas generaciones de ciudadanos y ciudadanas revolucionarios y revolucionarias, han crecido convencidas y convencidos, de que no hay nada de malo en abortar, si el fruto de la concepción no es deseado, por la razón que fuere. En una sociedad en la cual la libertad de opinión es castigada e impedida, así mismo, se ha eliminado el estigma que rodea al aborto, convirtiéndolo en un acto de similar laya a cualquier otro procedimiento médico curativo. La revolución, le ha negado a esas nuevas generaciones, la oportunidad de generarse su propio criterio sobre el aborto. La falta de libertades, la coherción y el castigo al disenso o a contradecir al todo poderoso lider, han marcado ese oscurantismo intelectual en esas sociedades, donde el aborto ha perdido ese tipo de apreciación.

Dejando de lado los argumentos religiosos, que, en última instancia responden al mero fuero interno de los individuos y sus creencias, (aquellas que motivan o desmotivan a las personas para defender o condenar el aborto) el asunto del aborto se reduce a dos formas básicas de razonamiento.

Una de ellas, aquella que se opone a éste, fundamenta sus argumentos en los principios y lógica biológicas, la otra, la que lo promueve, se sustenta en argumentos de tipo legal, artificios creados por unos, que buscan satisfacer los deseos de ciertos colectivos. Imposiciones legales, que se apoyan muchas de las veces, en la lógica de la mayoría de votos, mas no en raciocinios sustentados en la lógica biológica. Debe acotarse, que ciertos argumentos biológicos también son utilizados y moldeados o acomodados a dichos artificios, para darles mayor sustento.

Es difícil y osado, como persona, ser quien juzga o condena a quien promueve, ejecuta o se somete a un aborto. No es tan difícil empero, condenar semejante acto brutal y deshumanizante. Desde la óptica de la vida, y de los derechos humanos, (los derechos de todos los humanos, sin tener a unos por encima de otros) es fácil condenar al aborto, por ser en esencia, un acto que atenta contra el derecho mas básico y fundamental de todos, el derecho a la vida.

Si una persona dice, yo creo que el aborto debe ser promovido y legalizado en todas partes, porque soy mezquino, y no quiero, como individuo, asumir o compartir la responsabilidad colectiva que le representa a la sociedad, una nueva carga, impuesta a ésta –la sociedad- por la causa que fuese, entonces, yo creo que al menos esta persona es honesta, y reconoce en su mezquindad, egoísmo y materialismo, como las fuentes y razones para estar a favor del aborto. A lo que yo me opongo es a que, se intente incorporar cuestiones morales o supuestamente humanitarias o de derechos y peor aún, definiciones biológicas artificiales fuera de toda lógica natural, para, eufemísticamente maquillar la verdadera razón: el egoísmo humano, motivo tal, que queda al juicio de la conciencia de cada uno. Es ese egoísmo, el que impulsa a otros a buscar la solución más cómoda y fácil. El facilismo, la comodidad del individuo, de mi, labrada y forjada por la “lucha” de otros, que persiguen la tranquilidad y comodidad del cuerpito de uno.

Es más fácil convencer a otros de que aborten, a tener que educarlos en valores sexuales y familiares; es más fácil regalar un condón, o “educar” en la mecánica coital y sus métodos anticonceptivos, que dedicar tiempo y persona a la creación y fomento de valores humanitarios y de verdadera solidaridad. Usando una analogía, es más fácil para la sociedad, crear la idea de que promover la deforestación, o la tala de un bosque, como medida profiláctica, ante la amenaza o presencia de incendios forestales, es la solución perfecta. Es más fácil para la sociedad, librarse “a tiempo” de un problema mas. Es más fácil saberse desconocedor, o no darse por aludido, que estar conciente, de que en cada uno de nosotros radica un responsabilidad social y humana, para con otros, para con esos seres humanos que pueden ser traídos al mundo, en situaciones adversas y perversas. Es más fácil saber que el problema y carga que a futuro podría representarle a la conciencia colectiva y sobre todo a la conciencia individual, ha sido eliminado a tiempo, por terceros, gracias a la acción y gestión de otros terceros, en lugar de tener que encarar esas responsabilidades que no se limitan a lo material.

El aborto no disminuye la pobreza, no cambia la realidad de la persona que lo comete, no borra las condiciones en que el niño no deseado fue engendrado, no erradica el trauma en caso de que la concepción se haya dado de manera violenta, no trae mas oportunidades económicas, no dignifica a los pobres, no erradica ni reduce el número de violaciones y abusos sexuales, no reduce el número de adolescentes y menores ultrajadas, no disminuye el número de futuros delincuentes, no mella la criminalidad, no cambia nada de fondo. En cambio, si fomenta mas el egoísmo e individualismo y le hace las cosas mas cómodas a una sociedad mezquina que no desea tener que lidiar con otra “carga social” como son las madres con hijos no deseados. Me reitero, es mas fácil borrar el problema del mapa (a expensas de la salud y vida de la madre aún cuando el asesinato del embrión se de en condiciones óptimas), que invertir esfuerzos colectivos y particulares (nuestro esfuerzo) en educar a esas madres y a sus hijos, darles herramientas para surgir en el futuro, y no limitarnos a educarles en el uso de un pedazo de látex o una píldora tan tóxica y dañina como el tabaco, para que no sigan reproduciéndose y aumentando el número de bocas hambrientas que preferimos ignorar.

Paralelamente, Roberto Fernández, en algunos de sus editoriales, nos dice ciertas cosas, que abonan a la tesis en contra del aborto:

“Maternidad y paternidad, aunque se celebren separadamente, son correlativas, complementarias e inseparables, pero diferentes.

Nuestro mundo padece un gran deterioro emocional por la ausencia de padre y la consiguiente crisis de autoridad. Ya se trate de transfuguismo machista o de marginación impuesta por reivindicaciones feministas a ultranza, lo cierto es que el padre va perdiendo peso específico, con graves perjuicios para la mujer y para el equilibrio emocional de los hijos. Estos no sufren tampoco menos por la violencia machista y el maltrato a la mujer. En realidad, es urgente resanar afectivamente el corazón humano y reeducarlo desde las raíces de la misma sexualidad que exagera la búsqueda de placer en detrimento del bien.

Es que no hay que confundir los derechos de la igualdad de género con la inhibición de las funciones específicas que deben mantener hombres y mujeres. Por ejemplo, esas mujeres súper ejecutivas que confiesan no tener tiempo para la maternidad porque quieren realizarse profesionalmente a sí mismas, o ese modelo de varón llamado metrosexual que lo tendrá muy difícil a la hora de ejercer su paternidad, quizá solo sean un paso más hacia la decadencia, pues cumplen muy bien aquella vieja sentencia atribuida a Séneca: “Cuando los hombres se cuidan como mujeres y cuando las mujeres se niegan a dar a luz, cuando ni los hombres ni las mujeres veneran a los dioses, entonces es la señal de que una civilización está muerta”.”
(sic)

La necesidad de reivindicación de las mujeres (por demás justa) ante la histórica dominación masculina, no es excusa, ni justifica la destrucción de un ser humano en su etapa mas temprana de vida. La búsqueda de una “cuota de poder” y “autonomía” de la mujer sobre el mundo que nos rodea no son ra